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Testimonio

Alfonso García, pescadero del único puesto del mercado de Huerta de la Reina: «Yo no me voy de aquí hasta que me jubile»

No entiende cómo no hay más negocios abiertos en este recinto, ya que el alquiler "cuesta 50 euros" y "tienes todo para abrir tu negocio"

Alfonso García, pescadero del mercado municipal de Huerta de la Reina

A. J. González

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

Alfonso García es el pescadero del único puesto que queda abierto en el mercado de Huerta de la Reina. Darían ganas de llorar al cruzar la puerta si no fuera por la alegría que derrocha este hombre, que a sus 61 años ni puede jubilarse ni se plantea irse a otro mercado. «¿Cómo me voy a ir a otro sitio a empezar de cero, después de más de cuarenta años aquí?», dice con desparpajo.

Nació en Cantabria, hijo de un emigrante cordobés y una emigrante ecijana y cuando él tenía 17 años, sus padres decidieron volverse a Andalucía. «Mi padre era muy de su Córdoba, nuestra casa estaba pintada en blanco y verde», recuerda mientras muestra una fotografía. Una tía de la familia vendía un puesto en la antigua plaza porque se jubilaba y acabaron volviendo a su raíz con los dos hijos menores. «Yo tenía 17 años», comenta, «empecé en el mercado y enfrente mío había una frutera y una muchacha muy guapa, con 22 años estaba casado con ella». Al poco, se quedó un puesto de pescado vacío y ahí empezó su historia de pescadero. «Yo no sabía nada de pescado, pero lo aprendí».

Clientela "fija y fiel" a la que le gusta su producto y el trato personal

Echa de menos esos días en los que el mercado bullía de gente. «Ahora estoy solo, todos se han ido, la mayoría se han jubilado y el resto se fueron a un supermercado de aquí al lado o a otro mercado». La carnicera, por ejemplo, ahora está en La Corredera. Con o sin más gente alrededor, es raro verlo solo. «Tengo demasiado, yo no quiero trabajar tanto», bromea, «aquí hay correo constante porque mi clientela es fija y fiel, les gusta mi producto y cómo los trato». A su lado, una de sus clientas sonríe y asiente con la cabeza. «El día que se vaya de aquí a mí me matan», afirma convencida. «Yo les dejo todo preparado para que no tengan que hacer nada porque ahora en las casas trabajan el hombre y la mujer y no hay tiempo para limpiar el pescado», dice, «y mira qué avío para el fideuá por 7 euros».

A.J.González Córdoba Último puesto abierto pescadero del mercado de la Huerta de la Reina

Alfonso García, pescadero del mercado municipal de Huerta de la Reina. / A. J. González

Cada día, Alfonso abre y cierra cada día el mercado y aún no entiende cómo no hay más puestos abiertos. «Hay once vacíos, todos menos este, el alquiler cuesta 50 euros y tienes todo para abrir tu negocio, por muy torpe que seas... con el paro que hay, es para que estuviera lleno, ¿no? Lo que pasa e s que la gente no quiere esto y los jóvenes menos». Asegura que el Ayuntamiento no le ha puesto fecha límite de permanencia como ocurrió en El Naranjo. «De aquí no me voy hasta que me jubile, a mí me gusta mi trabajo, tendrían que darme un premio por tener el mercado abierto yo solo», comenta con gracia.

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