Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Reportaje

Las seis cordobesas atrapadas en Tailandia vuelven a casa diez días después: «El viaje de nuestras vidas se ha convertido en la peor pesadilla»

Después de tres días de viaje y diversas escalas, este sábado han podido regresar a Córdoba en un reencuentro cargado de emoción y mucho cansancio

El grupo de seis amigas cordobesas durante sus vacaciones en Tailandia.

El grupo de seis amigas cordobesas durante sus vacaciones en Tailandia. / CÓRDOBA

Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

Diez días después de lo previsto y tras cuatro aviones, tres días de viaje y mucha angustia, las seis cordobesas que quedaron atrapadas en Tailandia por la Guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán han regresado por fin a Córdoba. El recibimiento, este sábado, estuvo cargado de emoción, alguna lágrima inevitable y, sobre todo, un cansancio visible. «No queríamos que nadie se enterara, pero ha sido inevitable», explica Virginia Zamorano, una de las afectadas.

Virginia, junto a Elena Cabezas, María Cabezas, Gloria Puntas, María Lara y Catalina Lara, viajó el pasado 24 de febrero a Tailandia para pasar unos días de descanso en la isla de Phuket, al sur del país. Su regreso estaba previsto para el 4 de marzo, con escala en Abu Dhabi, pero el plan se truncó tras la escalada internacional del 28 de febrero. Desde entonces, resume Virginia, «el viaje de nuestras vidas se ha convertido en nuestra peor pesadilla».

Recibimiento a las cordobesas en la estación este sábado.

Recibimiento a las cordobesas en la estación este sábado. / CÓRDOBA

Encerradas en el paraíso

Un día antes de regresar, la aerolínea les canceló el vuelo y, a partir de ahí, comenzó un periplo de hoteles, cancelaciones, promesas incumplidas y una incertidumbre diaria que fue desgastando al grupo. «Te levantabas y no sabías si ibas a poder volver. Todos los días tenías que cambiarte de hotel», cuenta. Lejos de disfrutar del destino, los días se transformaron en «un agobio constante» y una «desesperación absoluta». «Bajábamos a la playa y solo estábamos con el móvil buscando información. Estabas encerrada en el paraíso», relata. A esa tensión se sumó la preocupación por sus negocios y sus familias. «Ha sido muy complicado de gestionar», admite.

En cuanto a la seguridad, asegura que en Tailandia se sintieron tranquilas: «Allí estábamos a salvo». Pero el teléfono no dejó de sonar. «Gente preguntando cómo estábamos, enviando información… y muchas cosas te ponían en lo peor», dice ahora, ya con alivio.

EEUU ataca la estratégica isla petrolera iraní de Jark y a una milicia proiraní en Bagdad

Javier Vendrell Camacho

Tres días para regresar

En los últimos días lograron alquilar un apartamento para ganar algo de estabilidad, aunque no fue sencillo: «Estaba todo reservado. Había mucha gente en nuestra situación». Finalmente, el martes 10 de marzo, la agencia Halcón Viajes consiguió reubicarlas. El regreso fue una auténtica odisea: vuelo de Phuket a Bangkok, una larga escala para volar a China, cambio de aeropuerto y salida posterior hacia Luxemburgo tras dieciséis horas de escala. Desde allí volaron a Madrid y, tras aterrizar el viernes por la tarde, completaron el trayecto esta mañana hasta Córdoba en AVE.

En total, tres días «agotadores» de viaje. «Ha sido muy duro», reconoce Virginia, que señala que una de las grandes preocupaciones del grupo fueron las dos personas de mayor edad, de 65 y 70 años. «Tanto tiempo sentada, durmiendo mal, de aeropuerto en aeropuerto… no es fácil», añade.

Ya en el vuelo que las sacaba de China rumbo a Luxemburgo sintieron que lo peor quedaba atrás. Tras el reencuentro, Virginia suspira, se permite una sonrisa y zanja, por fin: «Ya se ha acabado esta pesadilla».

Tracking Pixel Contents