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Investigación pionera

El Reina Sofía y el Imibic buscan biomarcadores para predecir el ovario poliquístico en niñas de 5 a 9 años

En el proyecto, liderado por la pediatra María José de la Torre, participa también la ginecóloga María Gil

María Gil y María José de la Torre, responsables de una investigación sobre ovario poliquístico

Víctor Castro

M.J. Raya

M.J. Raya

Profesionales del hospital universitario Reina Sofía y del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic) están desarrollando un estudio multidisciplinar con el objetivo de identificar posibles biomarcadores que ayuden a predecir desde la infancia el desarrollo del ovario poliquístico, un trastorno frecuente que afecta a más del 10% de las mujeres en edad reproductiva y que constituye una de las principales causas de infertilidad femenina, además de que puede asociarse también a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular o metabólica.

La investigación está liderada por María José de la Torre Aguilar, especialista en Pediatría del hospital Reina Sofía, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Córdoba e investigadora del grupo de Metabolismo Infantil del Imibic, junto con María Gil López, especialista en Obstetricia y Ginecología del Reina Sofía, reconocida el pasado año como una de las dos residentes quirúrgicas excelentes tras finalizar su periodo de formación.

Las doctoras Maria José de la Torre y María Gil.

Las doctoras Maria José de la Torre y María Gil. / Víctor Castro

Edades de las participantes en el estudio

Se trata de un estudio multidisciplinar que cuenta con el apoyo de investigadores de dos grupos consolidados de investigación básica del Imibic: el grupo Regulación hormonal del balance energético, la pubertad y la reproducción, del que forma parte Soledad Avendaño, y el grupo Nutrigenómica y síndrome metabólico, con la participación del investigador Antonio Camargo.

María José de la Torre y María Gil explican que, para llevar a cabo esta investigación, han solicitado la participación de niñas de 5 a 9 años, hijas de mujeres con diagnóstico de ovario poliquístico, con el fin de identificar un biomarcador que permita predecir el desarrollo de este trastorno antes del inicio de la pubertad.

Con este objetivo, la fase de reclutamiento de niñas de 5 a 9 años continúa abierta y las familias interesadas en participar pueden solicitar información a través del ‘whatsapp’ del teléfono 670941427. Según señalan las investigadoras, hasta el momento ya se ha incluido a algo más de un centenar de participantes en cada uno de los dos grupos del estudio -grupo de riesgo y grupo control-, y el objetivo es alcanzar al menos 150 niñas en cada uno de ellos.

El catedrático e investigador Manuel Tena Sempere.

El catedrático e investigador Manuel Tena Sempere. / MANUEL MURILLO

Señales de riesgo de ovario poliquístico

La doctora de la Torre explica que este estudio nace a partir de los resultados obtenidos en investigaciones previas del grupo del Imibic Regulación hormonal del balance energético, la pubertad y la reproducción, que dirige en el Imibic el doctor Manuel Tena Sempere, centradas en mujeres adultas con síndrome de ovario poliquístico. Esos trabajos permitieron avanzar en el conocimiento de esta enfermedad y abrieron la puerta a una nueva pregunta: si es posible detectar señales de riesgo mucho antes, incluso antes de la pubertad.

A partir de ahí, y con la colaboración de los servicios de Pediatría y Ginecología del Reina Sofía, se puso en marcha esta investigación para estudiar si existen indicios tempranos que permitan predecir qué niñas podrían desarrollar este trastorno en el futuro, especialmente en los casos de hijas de mujeres con ovario poliquístico, ya que no se conoce si la enfermedad empieza ya durante los primeros años de vida antes de la pubertad o no lo hace hasta que la mujer tiene la menstruación e inicia el desarrollo puberal.

Ilustración de la microbiota intestinal

Ilustración de la microbiota intestinal / DataBase Center for Life Science (DBCLS)

La relación del síndrome con la microbiota

Además, este estudio liderado por las doctoras de la Torre y Gil pretende analizar si las niñas participantes presentan algún tipo de alteración en la microbiota intestinal, ya que en mujeres adultas con síndrome de ovario poliquístico se han descrito cambios en su composición y estos cambios podrían estar presentes ya desde la etapa pediátrica.

María José de la Torre precisa que las principales candidatas a participar en este estudio son niñas de 5 a 9 años hijas de madres con síndrome de ovario poliquístico o menores que presenten adrenarquia temprana, un proceso de maduración de las glándulas suprarrenales que ocurre antes de la pubertad y que conlleva el inicio de la producción de andrógenos. Esta situación puede manifestarse con signos como olor corporal, acné leve o aparición de vello axilar o púbico antes de los 8-9 años. No obstante, también es necesario la participación de niñas sin estos factores de riesgo, ya que el estudio incluye igualmente un grupo control.

Las doctoras Maria Gil y Maria José de la Torre.

Las doctoras Maria Gil y Maria José de la Torre. / Víctor Castro

Beneficio para las participantes

Las investigadoras recuerdan además que la participación en el proyecto permite realizar un seguimiento clínico muy completo y un estudio amplio de las niñas incluidas, lo que supone también un beneficio para las familias. El seguimiento se mantendrá hasta los 18 años, aunque solo se contemplan tres visitas presenciales a lo largo de todo el estudio, en las que se realizará valoración clínica, analítica y ginecológica, con únicamente tres analíticas sanguíneas durante todo el proyecto.

Motivo habitual de consulta en Ginecología

Por su parte, María Gil destaca la relevancia del síndrome de ovario poliquístico en la práctica asistencial diaria, ya que una parte importante de las consultas de Ginecología del hospital está relacionada con esta patología. En paralelo, María José de la Torre insiste también en la importancia de la prevención del sobrepeso y la obesidad infantil, por su relación con la pubertad adelantada y con el propio síndrome de ovario poliquístico.

Ambas especialistas hacen un llamamiento a las familias para que colaboren con este proyecto y así seguir avanzando en la investigación, al tiempo que agradecen de forma expresa la implicación de todas aquellas personas que ya forman parte del estudio.

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