Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

30 años del Tribunal del Jurado

Miguel Ángel Pareja, presidente de la Audiencia Provincial de Córdoba: «Estoy completamente a favor del jurado»

La participación ciudadana en el Tribunal del Jurado, considerada un derecho y un deber, busca acercar la Justicia a la sociedad, según defiende el magistrado

Miguel Ángel Pareja.

Miguel Ángel Pareja. / A. J. González

Pilar Cobos

Pilar Cobos

Córdoba

¿Qué experiencia dejan los 30 años del Tribunal del Jurado en Córdoba?

La figura del jurado no es nueva en España, no se introdujo con la Ley del Jurado en 1995, ya nació a final del siglo XIX. Esa ley desapareció con la Guerra Civil, pero la Constitución del 78 recuperó la institución del Jurado. El ciudadano y la ciudadana siempre han sido reacios a participar en la Administración de Justicia juzgando, pero hay determinados delitos que está muy bien que los juzguen los ciudadanos y las ciudadanas, que participen en esa administración de Justicia, porque es un derecho y un deber para mí. Siempre he dicho que hay que acercar la Justicia a la ciudadanía. Estoy completamente a favor de la institución del Jurado. Además, está consolidado. Cosa distinta es que conozcan de unos delitos o de otros, ahí se puede discutir.

¿Se pueden introducir mejoras?

En estos momentos no he reflexionado sobre qué delitos habría que quitar o poner. Pero que el ciudadano o la ciudadana participen en un jurado por un homicidio me parece de lo más cívico y educar en Justicia. Me parece fenomenal. Hasta ahora ha estado funcionando el catálogo de delitos. Determinados incendios, delitos cometidos por los funcionarios… El ciudadano y la ciudadana tienen que juzgar ese tipo de delitos. Se podría introducir alguna mejora puntual, pero, hoy por hoy, la mantendría.

¿Hay algún jurado que le haya marcado especialmente?

Siempre se dice que la primera vez te marca. El primer jurado que tuve lo realicé con mucha ilusión. Era un asesinato y duró una semana. Pero como mediático, mediático, recuerdo el caso Bretón. Qué triste fue. Que un padre mate a sus hijos para hacer daño a su ex mujer es lo más despreciable que puede haber socialmente.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents