28 de febrero
Andalucía entera cabe en un pueblo: Adamuz recibe su Medalla entre un aplauso infinito y señala al cielo
Vecinos del municipio cordobés y representantes de servicios de emergencias ponen en pie al teatro de La Maetranza

Manuel Murillo

En la derecha del teatro sevillano de La Maestranza, de cara al escenario, unas 30 personas miraban la pantalla. Todos estuvieron en Adamuz en la noche del 18 de enero, bien porque son vecinos de este municipio de Córdoba, bien porque tuvieron que acudir cuando saltaron las alarmas. El pueblo entero de Adamuz recibió este sábado, 28 de febrero, la Medalla de Andalucía a los Valores Humanos, Solidaridad y Concordia y lo hizo con un teatro en pie, volcado en aplausos, como intentando devolver, aunque fuera en lo más mínimo, lo que adamuceñas y adamuceños dieron aquel fatídico domingo. Y es que en Adamuz, un 18 de enero, 46 personas perdieron la vida en un trágico accidente ferroviario, mientras en Sevilla, un 28 de febrero, más de ocho millones de personas abrazaron al pueblo que salió en su auxilio.
La Medalla de Andalucía (por cierto, la primera que se dio a conocer y tras un Consejo de Gobierno celebrado en la propia localidad cordobesa) para Adamuz llenó el escenario. Sobre las tablas de La Maestranza estaban Julio y Gonzalo, estaba el cura del pueblo, estaba el alcalde, Rafael Moreno. Había una representación de los vecinos, de aquellos que no se pensaron dos veces el salir de sus casas para abrirlas a quienes las necesitaran. Y estaban, por supuesto, los servicios de emergencias. Policía Local, Nacional y Autonómica, Guardia Civil, bomberos, Protección Civil, el 061, el 112, psicólogos, Cruz Roja… El aplauso más largo, casi infinito, fue el que ellos recibieron.

La entrega de los títulos de Hijos Predilectos y Medallas de Andalucía 2026 /
"Sabíamos que iba a ser el momento más difícil de la gala"
La periodista Isabel Jiménez, presentadora de la gala, reconoció que “ya sabíamos que este iba a ser el momento más difícil de la gala”. Se notaba en unos aplausos que sonaban más fuertes que el resto, en las manos que intentaban borrar la lágrima que caía sin proponérselo y en las manos señalando al cielo cuando el presidente de la Junta, Juanma Moreno, entregaba la Medalla al alcalde de Adamuz. También fue complicado porque la Medalla de Andalucía para Adamuz no solo reconoce a Adamuz o quien ayudó aquel domingo, sino a las 46 personas que perdieron la vida una fría noche de enero y hacia quienes apuntaban esas manos.

Europa Press
“Somos un pueblo pequeño de la sierra, 4.100 habitantes, aquí los problemas nos los resolvemos unos a otros”, comentaba el alcalde adamuceño en el vídeo previo a la entrega, añadiendo la normalidad de la ayuda sin ambages del día a día: “Si le pasa algo a alguien, el pueblo se vuelca”. Moreno ha contado ya muchas veces lo que vivió aquel domingo, no hace falta repetirlo, pero sí hace falta insistir en lo que sintió cuando, ya estando junto a los trenes, vio a la gente del pueblo llegar: “empecé a ver a mis vecinos entrando, eso me reconfortó”.

Adamuz recibe la Medalla de Andalucía por su labor durante el accidente ferroviario. / Manuel Murillo
"Este sí es mi pueblo, este sí responde"
También se escucharon las voces de representantes de la policía o de Protección Civil, comentando que “estábamos trabajando juntos”, que “allí no había uniformes”. “No hay nadie preparado para esto. Pero cuando vi a mi pueblo ayudando pensé “este sí es mi pueblo, este sí responde”, añadía otro.
Y por supuesto hablaron José y Julio, esos jóvenes adamuceños, cordobeses y andaluces en los que una generación ya empieza a reflejarse: “simplemente, ayudamos en lo que pudimos”. Y ya. En la simpleza de ayudar porque sale reside el sentido de la Medalla de Andalucía a Adamuz, un pueblo que se ha resignado a ser “el del accidente” pero que espera, como añadía uno de sus vecinos, ser también el pueblo “en el que nadie se quedó en sus casas”.

Las unidades de Cuidados Paliativos Pediátricos reciben la Medalla de Andalucía. / Manuel Murillo
Unidad de Cuidados Paliativos Pediátricos del Reina Sofía
Y también intenso fue el aplauso a las unidades de Cuidados Paliativos Pediátricos de los hospitales andaluces, que en el caso de Córdoba se localizan en el Reina Sofía. “Es difícil pensar en un trabajo más duro”, admitía la presentadora antes de entregar la Medalla de Andalucía a la Investigación, la Ciencia y la Salud a varias enfermeras y pediatras de estas unidades. Como reconocía una de ellas, “la pediatría no es solo curar, sino también acompañar y dar calidad de vida a estos niños”, además de estar junto a las familias que pasan por estos momentos.

JUNTA DE ANDALUCÍA
Estas unidades dan servicio telefónico a las familias 24 horas siete días a la semana, ya sea para reajustar un tratamiento o para preguntar qué tal están. Se trata, añadían trabajadoras de este servicio, “de reconocer un derecho de la infancia, de los niños, porque todos los niños tienen derecho a ser cuidados”.
Representación cordobesa
Para participar en ese aplauso infinito a Adamuz y a las sanitarias de las Unidades de Cuidados Paliativos Pediátricos se desplazó hasta Sevilla una nutrida representación de Córdoba. El presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, la subdelegada del Gobierno, Ana López, o el delegado de la Junta, Adolfo Molina, estuvieron en la cita.