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Consejo

Mujeres y medicamentos recetados

Hoy los datos muestran que las mujeres están alcanzando a los hombres en el abuso de alcohol y, especialmente, de medicamentos recetados

Carolina Castellano, directora gerente de Fundación Hogar Renacer.

Carolina Castellano, directora gerente de Fundación Hogar Renacer. / Fundación Hogar Renacer

DC Digital

El avance hacia la igualdad entre hombres y mujeres ha dejado una paradoja inquietante: también se ha estrechado la brecha en el consumo problemático de sustancias. Si hace medio siglo la adicción era considerada casi en exclusiva un fenómeno masculino, hoy los datos muestran que las mujeres están alcanzando a los hombres en el abuso de alcohol y, especialmente, de medicamentos recetados.

En los años 80, el alcoholismo afectaba cinco veces más a los hombres. Sin embargo, a inicios del presente siglo, la proporción se redujo a 2,5 hombres por cada mujer. Una evolución similar se observa con los fármacos prescritos. Aunque los hombres siguen encabezando las estadísticas de sobredosis, las muertes femeninas por medicamentos recetados aumentaron un 150 % entre 2000 y 2019, frente al 50 % registrado en varones.

Mujeres y medicamentos recetados.

Mujeres y medicamentos recetados. / Fundación Hogar Renacer

El origen de esta tendencia se remonta a un cambio cultural y sanitario. A comienzos de los años 2000, el dolor pasó a considerarse el “quinto signo vital”, lo que impulsó su evaluación sistemática y una mayor prescripción de analgésicos. Con el tiempo, esta estrategia derivó en un uso excesivo de medicamentos potencialmente adictivos, incluso en situaciones donde alternativas no farmacológicas habrían sido suficientes.

Las mujeres presentan mayores índices de dolor crónico, lo que explica en parte que reciban más analgésicos y durante periodos más prolongados. Tienen un 50 % más de probabilidades que los hombres de salir de la consulta con una receta, aun con la misma afección. El riesgo se incrementa al combinar estos fármacos con otros depresores como alcohol, ansiolíticos o hipnóticos, cuya prescripción también es más frecuente en mujeres debido a mayores tasas de ansiedad y depresión.

Mujeres y medicamentos recetados.

Mujeres y medicamentos recetados. / Fundación Hogar Renacer

La aparente legitimidad de estos medicamentos contribuye a minimizar el peligro. A diferencia de drogas ilegales como la heroína o la cocaína, los opiáceos recetados gozan de respaldo médico, pese a su similitud farmacológica con la heroína.

Además, el impacto de las sustancias es más rápido y severo en mujeres por diferencias fisiológicas, como el metabolismo más lento. Aunque desarrollan adicción antes, suelen tardar más en buscar ayuda, lastradas por el estigma y las responsabilidades familiares.

Mujeres y medicamentos recetados.

Mujeres y medicamentos recetados. / Fundación Hogar Renacer

El problema trasciende lo individual. La sobrecarga y precariedad en la atención primaria dificultan una prescripción prudente y un seguimiento adecuado. El desafío exige una respuesta conjunta: profesionales responsables, administraciones que garanticen medios suficientes y pacientes informados. La crisis de los medicamentos recetados ya es un asunto de salud pública.

Carolina Castellano, directora Gerente Fundación Hogar Renacer.

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