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Temporada de alergías

Primavera dura para los alérgicos en Córdoba: la intensa floración se suma a una estación polínica cada vez más larga

Especialistas advierten de que la abundante lluvia de las últimas semanas garantizará altos niveles de polen en Córdoba y prolongará los periodos de síntomas para las personas alérgicas

Pruebas de alergia del Hospital Reina Sofía

Pruebas de alergia del Hospital Reina Sofía / AJGONZALEZ / COR

La primavera se presenta intensa para los alérgicos en Córdoba. La abundante lluvia caída en las últimas semanas ha dejado el suelo bien hidratado, una circunstancia que favorece una floración elevada en los próximos meses. A ello se suma una tendencia que los especialistas vienen observando en los últimos años: el alargamiento de la estación polínica como consecuencia de los cambios climatológicos.

La jefa del servicio de Alergología del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba, la doctora Berta Ruiz León, explica que las previsiones oficiales se presentarán a finales de marzo, cuando la sociedad científica haga sus estimaciones por provincia en función de la temperatura, la lluvia y otros parámetros. No obstante, a día de hoy asegura que "la tierra está bien hidratada y lo más seguro es que haya una elevada floración".

El ciprés

En estos momentos comienza el periodo del ciprés, especialmente variedades como la arizónica y otros cipreses ornamentales. Según detalla Ruiz León, la lluvia ha retrasado su floración, pero con la subida de temperaturas empezará a detectarse polen en el ambiente. Los pacientes alérgicos a ciprés, aunque no son los más frecuentes en la provincia, empezarán a notar síntomas en esta fase. Durante los días de lluvia, quienes sí han podido experimentar un empeoramiento han sido los alérgicos al hongo de la humedad, como la alternaria, así como a los ácaros del polvo, que proliferan en ambientes húmedos.

Plátano de sombra

Por su parte, Carmen Galán Soldevilla, catedrática de la Universidad de Córdoba, señala que tras las lluvias y con la previsión de buen tiempo, comenzará a detectarse con mayor intensidad el polen de ciprés.

Además, ya se está registrando presencia de parietaria, una planta de la misma familia botánica que la ortiga que crece en muros y zonas del casco histórico y que responde rápidamente a la disponibilidad de agua.

Cuando finalice el periodo del ciprés, llegará el turno del plátano de sombra, cuya floración suele producirse entre mediados de marzo y primeros de abril. Se tratará de una floración "explosiva": concentrada en pocos días pero con niveles altos de polen, especialmente en entornos urbanos donde este árbol está muy representado.

Gramíneas y olivo

Más adelante comenzarán las gramíneas. Dentro de este grupo existen numerosas especies que florecen en momentos distintos, unas en primavera temprana y otras más avanzada. Este año, al contar con suficiente disponibilidad de agua, cada una florecerá en su tiempo, lo que hará que la estación polínica sea "más prolongada y bastante intensa", en palabras de Galán.

El olivo también tendrá protagonismo. Aunque se trata de una única especie, los cultivos se distribuyen en zonas de distinta altitud , como la campiña o la Subbética, lo que favorece una floración escalonada y, por tanto, una mayor exposición al polen durante un tiempo más prolongado.

Cambios climatológicos

Con este escenario, suelo bien hidratado tras semanas de lluvia, embalses llenos y temperaturas que comienzan a ascender, la primavera se perfila como un periodo especialmente exigente para los alérgicos en Córdoba. El calendario polínico se activará de forma progresiva pero constante: primero el ciprés, cuya floración arrancará en cuanto el tiempo se estabilice; después el plátano de sombra, con su episodio de alta concentración en pocos días; más adelante las distintas especies de gramíneas, que florecerán de manera escalonada; y el olivo, cuya distribución en zonas de distinta altitud favorecerá también una emisión prolongada en el tiempo.

A esta sucesión natural se suma un factor clave que ambas especialistas subrayan: las estaciones se están alargando. Los cambios climatológicos están modificando los ritmos tradicionales de floración, extendiendo los periodos de polinización y, por tanto, la exposición de la población alérgica. Si a ello se añade la disponibilidad de agua acumulada este año y el papel del viento, capaz de transportar polen desde áreas rurales hasta la ciudad, el resultado es una combinación que apunta a una temporada no solo intensa en niveles de concentración, sino también más larga en duración.

En definitiva, la primavera no se limitará a unos picos puntuales de polen, sino que podría traducirse en más semanas consecutivas de síntomas para quienes padecen alergia, quienes deberán estar atentos a dichos síntomas y atender las indicaciones de sus medicos.

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