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Entrevista | Claudia Medina Secretaria de la Federación Andaluza de Diabetes

«El objetivo es incluir el cribado de diabetes tipo 1 en Andalucía»

Fue una de las fundadoras de Adicor, la asociación de diabetes de Córdoba, en 2016, en la que se desempeñó como presidenta hasta hace poco más de un año

Claudia Medina, secretaria de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Andalucía

Víctor Castro

Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

Córdoba

-¿Qué supone para Córdoba la celebración del Diabetes Day?

-El Diabetes Day convertirá a Córdoba en el epicentro nacional de la diabetes, reuniendo a más de 1.000 personas de toda España. Bajo el lema Tendiendo Puentes, el encuentro abordará avances tecnológicos, inteligencia artificial, investigación, carga emocional y testimonios de pacientes y familias. El objetivo es conectar a pacientes, familiares, profesionales e investigadores, fomentando el trabajo conjunto y el intercambio de experiencias, especialmente entre quienes llevan años conviviendo con la enfermedad y quienes acaban de recibir el diagnóstico. La clave es caminar de la mano, conocer los avances actuales y aprender cómo mejorar la calidad de vida en el día a día.

-¿Es posible identificar a los niños en riesgo de diabetes tipo 1 antes del debut clínico?

-La diabetes tipo 1 no se puede prevenir y antes tampoco se podía detectar hasta que aparecían síntomas claros, cuando la enfermedad ya estaba presente. Ahora sigue sin poder prevenirse, pero sí se puede identificar quién tiene riesgo de desarrollarla. Esto reduce el shock del diagnóstico y el riesgo de debutar con una cetoacidosis que requiera ingreso en UCI, permitiendo que la formación y la adaptación sean más progresivas y menos traumáticas para la familia.

-¿Y cómo se predice ahora?

-Existe un cribado que ya se está implantando en algunos países y en determinadas comunidades y hospitales de España. La plataforma Crecer sin Diabetes, impulsada por la Federación Española junto a sociedades científicas y expertos, busca anticiparse a la enfermedad y evitar diagnósticos traumáticos. Desde la Federación Andaluza se ha trasladado al consejero de Salud la importancia de planificar su inclusión en el sistema sanitario andaluz.

-¿Qué supondría implantar ese cribado? ¿Es viable en Andalucía?

-Permitiría detectar la enfermedad antes de que aparezcan los síntomas mediante una sencilla prueba de sangre capilar que identifica biomarcadores y determina la fase del proceso. La propuesta es empezar en población pediátrica y en familiares de primer grado, evitando debuts graves con cetoacidosis e ingreso en la UCI. Además, recientemente se ha aprobado un medicamento que puede retrasar su aparición. Retrasar el debut incluso unos años tiene un impacto significativo, ya que no es lo mismo comenzar con 6 que con 12 años. El objetivo es crecer sin diabetes o, al menos, retrasarla lo máximo posible.

-Entiendo que están presionando para que sea una realidad...

-Ya se ha mantenido una primera reunión con la Consejería, con participación de la Federación Española y Andaluza, y se sigue en contacto para abordar cuándo podría iniciarse la implantación en Andalucía.

-¿Cómo valora la atención que reciben los pacientes con diabetes en la sanidad pública andaluza?

-No está todo lo bien que se quisiera, pero tampoco tan mal. En diabetes tipo 1 la atención está más controlada por equipos de endocrinología hospitalarios, aunque no todos los hospitales comarcales cuentan con unidades específicas, lo que obliga a desplazamientos largos en zonas rurales y puede afectar a la adherencia al tratamiento. En la tipo 2, la atención recae principalmente en Atención Primaria y solo se deriva al endocrino en casos críticos.

Claudia Medina - presidente de la federación de asociaciones de diabetes en Andalucía

Claudia Medina, secretaria de la Federación de Asociaciones de Diabetes de Andalucía / Víctor Castro

-¿Qué habría que cambiar?

-En el caso de la diabetes tipo 2, más que cambiar el sistema, es necesario reforzar la formación y el seguimiento. La educación diabetológica real es una reivindicación constante ante la Consejería y dentro del Plan Integral de Diabetes.

-Según un estudio que van a presentar en el Diabetes Day el 70% de los pacientes se siente mal informado. ¿Qué está fallando?

-Esto no es una crítica al médico de Atención Primaria, pero el tiempo en consulta suele ser insuficiente para explicar todo lo que implica la enfermedad y los cambios necesarios en hábitos de vida. Por eso debe ser un trabajo conjunto.

-¿Qué avances están mejorando la calidad de vida del paciente?

-Los sensores de glucosa supusieron una revolución al ofrecer no solo el valor actual, sino también la tendencia, permitiendo anticiparse a subidas y bajadas. Ahora se integran con bombas de insulina que, mediante algoritmos e inteligencia artificial, administran automáticamente la dosis según los datos y los hidratos de carbono ingeridos. Estos sistemas reducen la toma constante de decisiones y mejoran notablemente la calidad de vida.

-¿Cómo cambia la vida tras el diagnóstico infantil?

-La vida se para. Los primeros meses son muy difíciles y paralizantes, aunque el equipo sanitario sea excelente. Con el tiempo, la necesidad de normalizar la vida del hijo hace que la familia saque fuerza. Cuanto más se formen los padres, mayor autonomía podrán dar a sus hijos y por eso es fundamental normalizar la diabetes, no esconderla y formar también al entorno.

-¿Está la sociedad preparada?

-No, porque la diabetes se desconoce. Se estima que una de cada tres personas no sabe que tiene diabetes tipo 2. Es una enfermedad que requiere atención constante y mucha formación. En los centros educativos existen protocolos, pero no están unificados en toda Andalucía. La comunicación entre familia y centro es primordial y sería ideal contar con una enfermera en cada colegio, algo que hoy no es una realidad generalizada.

-¿Qué piden a las administraciones?

-Principalmente la inclusión del cribado de diabetes tipo 1 y una educación diabetológica real y efectiva para pacientes con tipo 2.

-¿Qué mensaje trasladaría a una familia recién diagnosticada?

-Que sí se puede. Los primeros meses son muy difíciles, pero no hay nada imposible. Es esencial formarse, fomentar la autosuficiencia y normalizar la vida. Además, es fundamental apoyarse en la asociación y compartir experiencias.

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