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Temporal

Alerta por la borrasca Leonardo en Córdoba: expectación en Alcolea, Guadalvalle y Majaneque en el minuto a minuto de la crecida del agua

La Policía Local recaba información de los vecinos en las zonas inundables de Córdoba mientras Emacsa e Infraestructuras arregla una rotura en el arroyo Guadalbarbo

Última hora de las incidencias y la suspensión de la actividad lectiva anunciada por la Junta

Crecida del río y arroyos en Alcolea

Manuel Murillo

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Varios miles de vecinos de Córdoba han pasado otra mala noche. Mientras la mayoría de los cordobeses han escuchado caer el agua lejos de posibles crecidas del río, los que viven en las zonas inundables apenas han pegado ojo pendientes por si el agua que se acumula procedente de embalses, del nacimiento del Guadalquivir, de la Sierra o de la borrasca Leonardo les obliga a abandonar sus casas. Llevan días sumergidos en la batalla contra los estragos de las inclemencias meteorológicas, observando el minuto a minuto muy de cerca.

Los que viven en la zona de Majaneque donde la semana pasada se desbordó el arroyo La Canchuela, han amanecido con las entradas de las casas tabicadas y con pocas ganas de salir a la calle. El supermercado Hipólito apenas tenía clientela hoy y tampoco les han dejado el pan porque la entrada a la calle está cerrada con sacos de arena, para frenar el agua en caso de riada, y se ve que el panadero ha pasado de largo. "Esta tarde, no abro", ha explicado la dueña, "el otro día lo pasé muy mal y yo vivo en la Fuensanta, si me pilla aquí no puedo salir". La lavandería de más arriba trabajaba esta mañana como un día cualquiera, igual que el bar, punto de encuentro de los parroquianos.

Al otro lado de la carretera, los que pegan al río están expectantes desde ayer. "El agua ha subido más de dos metros, y aunque no parece que vaya a saltar de forma inminente, todo va a depender del agua que desembalsen", explica un vecino que se ve que tiene experiencia de otras inundaciones. "Aquí todos vamos del río a casa porque estamos preocupados, todo el mundo quiere saber por dónde va la cosa". Justo en el borde, Antonio Vázquez, miembro de la directiva de la asociación de vecinos de Majaneque, comenta que ya recibieron instrucciones el martes por la tarde para que estuvieran prevenidos. Antonio no ha ido a trabajar esta mañana por la alerta, para estar con su familia en caso de que haya que evacuar. Su familia, como el resto de residentes de las parcelaciones que están en zonas inundables tienen todo preparado siguiendo las instrucciones: documentación básica propia y de sus viviendas, botas de agua o calzado cómodo, ropa de abrigo y medicación quien la necesite.

Tensión en Guadalvalle y Altea ante la borrasca Leonardo

A. J. González

Pese a la subida evidente del río, nadie ve inminente la inundación. "Yo creo que los políticos después de lo que ha pasado en Valencia tienen que salvarse en salud y ponerse el parche antes de que les salga en grano", comenta una vecina, "así debería ser siempre porque es mejor prevenir, pero no parece que vaya a subir tanto el río, al menos de momento". Reunidos mirando al río, algunos se quejan de que no se limpie el cauce y que de esos barros estos lodos. "Con tanta gente que hay en paro, ¿por qué no ponen patrullas para limpiar los cauces?", propone otro vecino, Maroto, convencido de que con más limpieza estos problemas no se darían, "siempre nos acordamos de esto cuando llueve, pero luego enseguida se olvida".

Junto a los vecinos, los bomberos suben y bajan de los retenes para hacer fotos y medir el crecimiento de los cauces. Confirman que va en aumento, pero tampoco tienen claro si habrá salto a las viviendas de momento. "Dependerá del agua que caiga y de la que venga de los desembalses", señala uno de los bomberos consultados.

Majaneque refuerza medidas ante el riesgo de inundaciones

A. J. González

La Policía Local está desplegada hoy en las parcelaciones, con agentes doblando turno que se han instalado, para recabar datos puerta a puerta de todos los posibles afectados en caso de una evacuación de sus casas. Hay puestos de información en la entrada de Majaneque, de Altea, de Guadalvalle y también en Alcolea recabando datos de los que vecinos. Quieren saber cuántas personas hay en casa, si tienen segunda residencia donde alojarse, si hay personas con problemas de movilidad, niños pequeños, si hay animales y lugares donde dejarlos a salvo en caso de urgencia, etcétera.

Identificación de necesidades en caso de evacuación

Fuentes municipales han informado de que en su recorrido por las casas de las parcelaciones y barriadas potencialmente inundables, la Policía Local está llevando a cabo un triaje, tras el cual procederá a colocar una serie de placas. El objetivo de estas señales es identificar las necesidades de cada familia en caso de evacuación, para que sea más fácil actuar si fuera necesario.

Señales que se colocarán para identificar las necesidades en las viviendas en caso de evacuación.

Señales que se colocarán para identificar las necesidades en las viviendas en caso de evacuación. / CÓRDOBA

Las placas se colocarán en las puertas de las casas a lo largo de la tarde para facilitar el trabajo a las Fuerzas de Seguridad en caso de un hipotético desalojo. En concreto, habrá una placa con el dibujo de una persona que indicará a los bomberos y a la policía que en esa vivienda hay alguien que necesita ayuda para salir, ya sea por problemas de movilidad, por alguna discapacidad, por edad o por medicación.

En otra de las señales, se ve un coche y con esta, se indica que la familia que vive en esa vivienda no tiene medios de transporte propios para trasladarse, por lo que necesitará un vehículo si llega el momento de abandonar la parcelación. Asimismo, hay una placa en la que aparece el dibujo de un perro y en este caso, el símbolo hace alusión a la presencia de mascotas o animales y a la necesidad de contar con transportines para evacuarlos del lugar. Estas tres señales se colocarán de forma preventiva a modo informativo, por si hubiera que desalojar las parcelaciones de forma rápida, con la idea de perder el menor tiempo posible y ser más ágiles.

Cartel de control que colocará bomberos cuando compruebe que una vivienda está vacía, en caso de desalojo.

Cartel de control que colocará bomberos cuando compruebe que una vivienda está vacía, en caso de desalojo. / CÓRDOBA

También habrá un cartel de checking o control que colocarán en las puertas de las viviendas los bomberos si llega el caso y se efectúa la evacuación. Se trata de una placa reflectante, para que se vea por la noche, e indicará que se han realizado las comprobaciones correspondiente y la vivienda en cuestión está vacía.

Rotura en el arroyo Guadalbarbo

En Alcolea, el agua ha provocado esta mañana la primera incidencia por una rotura en el arroyo Guadalbarbo a su paso por la Lancha, que ha obligado a movilizar al personal de Emacsa y de Infraestructuras del Ayuntamiento de Córdoba, cuyos operarios están trabajando junto a la gasolinera de Las Golondrinas. Según el concejal Miguel R. Madruga, se ha intentado tapar la grieta porque "el agua estaba empezando a entrar en las parcelaciones". Para ello, han contratado una máquina excavadora con la que crear un nuevo dique a base de sacos con arena. "Esperamos que dé resultado, pero dependerá del caudal con el que baje el arroyo", ha comentado. Las tares de prevención empezaron ayer por la tarde con la retirada de árboles y ramas, para despejar el camino del río y de los arroyos. "Si la situación no se corrige con esta medida, habrá que recomendar el desalojo de las viviendas", ha aseverado Madruga, que no obstante, confía en que no sea necesario.

Rotura en el arroyo Guadalbarbo a su paso por La Lancha

Manuel Murillo

En la calle de la Barca, la vecina más próxima al río, una de las primeras afectadas cuando hay una inundación, convive con un hermano con problemas de movilidad. "Estamos muy preocupados, pendientes de la subida, yo me pongo en alerta cuando llega al huerto, pero de momento aún está a distancia", ha explicado sincera. En la parte de la Ribera Baja de Alcolea, se oye el rugir del río, muy cerca de las primeras casas. La Policía Local está patrullando la zona y controlando las subidas por si hay que evacuar. "Los vecinos de aquí nos han dicho que mientras se oiga el agua no tienen miedo, el problema empieza con el silencio". Si no hay rugido ni cascada, es señal de que el agua se ha estancado y está empezando a subir.

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