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Sanidad

El modelo del Reina Sofía marca el camino del cribado de cáncer de mama en Andalucía

La Junta de Andalucía incorpora el conocido como acto único de forma obligatoria dentro del nuevo plan de actuación tras la crisis de los cribados, un modelo que en el hospital cordobés ya es lo habitual

Marina Álvarez, jefa de la unidad de radiodiagnóstico del hospital Reina Sofía

A. J. González

Fabiola Mouzo

Fabiola Mouzo

CÓRDOBA

El protocolo de los cribados de cáncer de mama ha cambiado en Andalucía para todas aquellas mujeres con altas probabilidades de que su lesión sea maligna. Desde el pasado 12 de enero, las mujeres andaluzas que participen en un programa de cribado o acudan por diagnóstico se someten a mamografía, ecografía y biopsia en un mismo día, en lo que se conoce como acto único.

Este modelo asistencial permite acelerar el proceso diagnóstico y reducir los tiempos de espera en uno de los momentos de mayor incertidumbre para las pacientes. Aunque el acto único ya se aplicaba desde hace años en algunos hospitales andaluces, como el hospital Reina Sofía, pionero en este modelo desde hace más de 20 años, ahora la Junta de Andalucía lo incorpora de forma obligatoria dentro del nuevo plan de actuación puesto en marcha tras la crisis generada por los fallos detectados en los programas de cribado.

Marina Álvarez, jefa de la unidad de radiodiagnóstico del hospital Reina Sofía

Marina Álvarez, jefa de la Unidad de Radiodiagnóstico del hospital Reina Sofía. / A.J. González

Según explica la jefa de Radiodiagnóstico del hospital Reina Sofía, Marina Álvarez, el acto único no es solo hacer pruebas el mismo día, «es la forma de trabajo que tenemos en la unidad», implantada en el año 2002, una forma de trabajo que va más allá de la rapidez e implica responsabilidad global del radiólogo sobre todo el proceso diagnóstico de una paciente, desde qué pruebas se hacen, en qué orden y la elaboración de un único informe final. Esto permite hacer un diagnóstico completo el mismo día siempre que sea posible, incluida la biopsia percutánea. El objetivo es llegar cuanto antes a un diagnóstico definitivo. Cirujanos, oncólogos y otros especialistas reciben la información clara, estructurada y contextualizada en un único informe integrado, lo que facilita la toma de decisiones clínicas, explica Álvarez.

En este sentido, el radiólogo debe conocer los tratamientos para anticiparse a las necesidades del comité y aportar la información clave para decidir cirugías, tratamientos sistémicos o reconstrucciones. Al haber realizado todas las pruebas, puede responder a todas las preguntas clínicas. «Es un seguimiento muy amplio y una implicación grande en todo el proceso», agrega la especialista.

Resultado de una mamografía.

Resultado de una mamografía. / A.J. GONZÁLEZ

Un proceso más humano

Se trata, además, de un modelo más humano y cercano con la paciente, reivindica la jefa de Radiodiagnóstico. Se informa a la mujer directamente, incluso cuando el diagnóstico es maligno, lo que requiere habilidades específicas de comunicación por parte del equipo médico. Así, acompañar, tranquilizar y cuidar a la mujer forma parte esencial del proceso. «Ya te lleva a otra relación con la mujer, la paciente se siente más apoyada y orientada». Para ella, «significa implicarte en el proceso de la mujer y estar pendiente de todo lo que necesita hasta que podamos hacer un diagnóstico».

Todas las pacientes se benefician del acto único, independientemente de su perfil. Vienen derivadas del cribado, de primaria, seguimiento de cáncer previo o sospecha clínica.

La doctora Marina Álvarez.

La doctora Marina Álvarez. / A.J. GONZÁLEZ

En el Reina Sofía, la incorporación de nuevas herramientas como la tomosíntesis y la inteligencia artificial ha mejorado la precisión de las mamografías, reduciendo falsos negativos y adelantando diagnósticos que antes pasaban desapercibidos, pero para Marina Álvarez el enfoque asistencial también ha cambiado. Cada vez se apuesta más por modelos integrales de atención en los que la paciente recorre el proceso diagnóstico de forma rápida, coordinada y acompañada. En estos modelos, el objetivo no es solo confirmar si existe o no un cáncer, sino hacerlo en el menor tiempo posible, con la menor incertidumbre y con información clara para la mujer desde el primer momento.

En este contexto, el papel de los equipos multidisciplinares es clave. Radiólogos, cirujanos, oncólogos, patólogos, personal de enfermería y técnicos trabajan de forma coordinada para decidir el mejor tratamiento en cada caso y en el Reina Sofía, pionero en el acto único, es una «coordinación perfecta». El centro cordobés recibe profesionales, tanto residentes como facultativos, «que se están formando en otros centros o que quieren tener una visión especial y pasan por nuestra unidad o vienen días concretos para hablar de la forma de trabajo que tenemos».

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