Tragedia ferroviaria en Adamuz
Iñaki Barrón, presidente de la CIAF: "Espero que antes de junio podamos tener luz sobre lo que ha pasado"
El responsable de la investigación del accidente de trenes en Adamuz lamenta que "la incidencia original no tenía por qué haber causado 45 muertos"

Iñaki Barrón, en unas jornadas técnicas celebradas en Córdoba en 2024. / CÓRDOBA

El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, afirma que confía en conocer las causas de la tragedia ocurrida en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero esta primavera. En declaraciones a este periódico, ha manifestado que "espero que antes de junio podamos tener luz sobre lo que ha pasado, otra cosa será el informe final que hagamos".
La CIAF dispone de un año para publicar su análisis, aunque este último paso incluye un proceso de consultas y verificaciones. Su presidente avanza que sí confía en lograr determinar las causas del siniestro "antes de que acabe la primavera". En estos días, la comisión ya ha hecho públicas sus primeras hipótesis sobre el accidente.
Iñaki Barrón destaca que "tenemos sospechas fundadas de lo que puede haber pasado". "Todas las hipótesis apuntan a una rotura de carril, que ha coincidido con circunstancias que no son normales y con el cruce de dos trenes". El descarrilamiento del Iryo y del Alvia ha dejado 45 víctimas mortales y un centenar de heridos. En opinión de este experto, "se ha agravado una avería no menor, pero que no tiene por qué tener consecuencias tan graves".
Ahora, la CIAF analiza las condiciones de la posible rotura del carril. Su presidente aclara que "todo lo demás, no lo estamos encontrando extraño en los trenes", en referencia a efectos del siniestro como el desprendimiento de piezas de los convoyes.
"Lo fundamental es analizar por qué se ha roto el carril"
El accidente de Adamuz ha supuesto "un antes y un después", confirma. El presidente de la comisión de expertos explica que, "por definición, todos los accidentes son evitables después de que se han producido", cuando se conoce el origen. "Intentaremos que no ocurran más accidentes como este. Con las investigaciones, los análisis y los comentarios de la CIAF se han evitado muchos accidentes", reivindica.
A su juicio, para esclarecer el descarrilamiento de Adamuz "lo fundamental es analizar por qué se ha roto (el carril)". Después de esto, realizarán una valoración y estudiarán lo acontecido con anterioridad, con objeto de conocer diferentes actuaciones como las inspecciones y las condiciones de mantenimiento de la vía.
En el marco de este trabajo, la CIAF ha solicitado al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) "una lista muy larga de cuestiones que nos interesan" como, por ejemplo, las circulaciones que pasan por la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, las incidencias detectadas y las inspecciones desarrolladas. Iñaki Barrón augura que ADIF tardará días en facilitarlo "porque hemos pedido mucha información".
Paralelamente, la comisión permanece a la espera de que el Tribunal de Instancia de Montoro (la jueza de la plaza 2 de su sección Civil y de Instrucción dirige la investigación judicial del accidente) le autorice a analizar los registradores jurídicos del tren, los dispositivos conocidos como cajas negras.
"No tenía por qué haber causado 45 muertos"
Respecto a las palabras iniciales del ministro de Transportes, Óscar Puente, que definió el accidente como "tremendamente extraño", explicando que el tren Iryo era nuevo y que la vía había sido renovada, Iñaki Barrón precisa que "lo que decía el ministro es aplicable a una carretera, pero en el ferrocarril intervienen más factores".
Entiende que, "más que extraño, ha sido mala suerte que haya habido un cruce de trenes en el momento que uno tenía un problema. Todos los días se cruzan miles de trenes. Por qué ha tenido un problema uno de ellos, eso ya se debe a unas causas que vamos a analizar. No es normal que se produzca un accidente así", reconoce. En este sentido, señala que "yo lo calificaría como un accidente desgraciado. La incidencia original no tenía por qué haber causado 45 muertos".
"La Justicia dirá sí hay culpables o no"
Este ingeniero de Caminos recuerda que "después de todo accidente, no solo con víctimas, se toma nota y la idea es mejorar continuamente la seguridad". Augura que, tras la investigación de la CIAF, "a lo mejor, la recomendación es, simplemente, mejorar la inspección", y tampoco descarta "alguna recomendación para hacer frente a las consecuencias de posibles descarrilamientos".
Iñaki Barrón señala que, "por más que haya todo tipo de opiniones y de expertos, (en este momento) no se puede decir mucho más". Recuerda que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios "no busca responsables. Analizamos las incidencias, aunque en este caso es bastante más que una incidencia. Lo demás, lo dejamos en manos de la Justicia, que dirá si hay culpables o no".