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Reportaje

Los vecinos de Cerdadilla tras la detención de un padre por la muerte de su hija en Córdoba: "No escuchamos nada y nunca había habido problemas"

La noticia ha caído como un jarro de agua fría en la zona, junto a la avenida Medina Azahara, donde pocos vecinos del edificio tenían trato con ellos

Un coche de la Policía Nacional junto al portal de la vivienda de Ciudad Jardín donde encontraron a una joven de 30 años fallecida, este martes.

Un coche de la Policía Nacional junto al portal de la vivienda de Ciudad Jardín donde encontraron a una joven de 30 años fallecida, este martes. / A. J. González

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

La mayoría de los vecinos del edificio número 7 de la calle Villa de Rota de Córdoba, una callejita perpendicular a la avenida Medina Azahara, en la zona de Cercadilla, en el límite del barrio de Ciudad Jardín, amanecieron en la mañana de este martes como cualquier otro día, sin saber que en la planta baja se había producido un terrible suceso que habría terminado con la muerte de una joven de 30 años con autismo presuntamente a manos de su padre, con el que vivía desde hacía unos meses. La noticia empezaba a circular por el barrio en una mañana con lluvia torrencial en la que los vecinos iban saliendo de casa con cuentagotas. "Sabíamos que había pasado algo porque vimos ambulancias y policía, un poco de jaleo, pero no nos enteramos de qué pasaba exactamente", aseguraban muchos, "ni siquiera me asomé a la escalera".

Nadie escuchó peleas ni gritos ni amenazas esa noche, como cabría esperar. Si como confirmaron fuentes próximas a la investigación, la chica fue estrangulada, puede que ni siquiera hubiera forcejeo. En el suelo, no había señales de sangre. El único signo de lo ocurrido era el precinto de la Policía Nacional en la puerta del bajo D, donde residían padre e hija.

Solo dos de las personas consultadas confesaron ante los medios haber estado presentes en el descansillo del portal mientras retiraban el cuerpo de la joven presuntamente asesinada la noche anterior. Una de ellas, una enfermera llamada Claudia que salió para intentar ayudar, dada su formación.

La otra, una vecina de la planta baja, cuya vivienda se encuentra a pocos metros del lugar donde ocurrió todo, pero que tampoco escuchó nada raro antes de la llegada de las fuerzas de seguridad. Salió de su casa para intentar consolar a la madre, «que estaba hecha polvo, destrozada, llorando, porque acababa de enterarse de que habían matado a su hija», explicó.

Vivienda precintada en Ciudad Jardín tras el presunto asesinato.

Vivienda precintada en Ciudad Jardín tras el presunto asesinato. / A. J. González

Los pocos vecinos que habían visto al presunto homicida coinciden en que era en apariencia «un hombre normal, agradable, que nunca había dado problemas, ni el padre ni la hija». Tampoco se habían escuchado con anterioridad discusiones en el estudio pequeño en el que vivía, una vivienda de alquiler, en un bloque en el que habitan muchos inquilinos que están de paso por la ciudad.

Según los testimonios recabados, el padre vivía en Huelva y se mudó a Córdoba hace unos meses para estar con su hija, afectada por una discapacidad intelectual. «Vino para compartir con la madre la custodia», aseguró una vecina. Los padres de la víctima se encuentran separados, por lo que la Policía comunicó lo ocurrido a la madre, que acudió al edificio antes de que los forenses autorizaran el traslado del cadáver.

En el supermercado de la calle no conocían a la víctima ni a su presunto agresor. "Ha venido una vecina y nos ha contado lo que ocurrió, solo sabemos que hubo mucho jaleo anoche, nada más". Tampoco eran asiduos al bar de la esquina, la cafetería Azahara, que lleva abierta 43 años. Según su propietario, "si han venido por aquí alguna vez, no sé quiénes son".

La Policía Nacional señala que se están investigando todas las hipótesis, descartando la de violencia de género, algo lógico al tratarse de un padre y una hija, si bien las circunstancias podrían indicar que se trate de un caso de violencia vicaria, algo que de momento no se ha confirmado.

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