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Accidente ferroviario en Córdoba

Luces y sombras de la atención en las horas más críticas a las familias tras la tragedia de Adamuz

Las compañías Renfe e Iryo activaron la atención psicológica en Córdoba que funcionó junto al 112 y Cruz Roja, pero hubo una respuesta desigual a las familias

Vehículos de Cruz Roja y ambulancias junto al centro cívico Poniente Sur.

Vehículos de Cruz Roja y ambulancias junto al centro cívico Poniente Sur. / Victor Castro

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Una semana después del primer choque de trenes que se registra en la red de alta velocidad española, ocurrido el pasado domingo en Adamuz (Córdoba), empiezan a trascender los detalles de la atención que recibieron los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de parte de las compañías implicadas, una atención con luces y sombras. Este domingo, Renfe lanzaba un comunicado destacando que ya había realizado más de 1.100 atenciones directas a las familias en los tres centros de atención desplegados en Córdoba, Huelva y Málaga. Según la compañía responsable de los pasajeros del Alvia siniestrado, durante la primera semana realizó 330 atenciones psicológicas vía telefónica y presencial, recibió 813 peticiones de familiares solicitando información, manutención, transporte, alojamientos, asistencia financiera o asistencia médica y psicológica y proporcionó manutención a 58 personas y alojamiento a 141. La compañía no especifica cuántas de esas actuaciones se realizaron en Adamuz y en Córdoba, donde estuvo desplegado toda la semana el dispositivo de atención a los familiares en el centro cívico de Poniente, con psicólogos del 112 y de Cruz Roja.

La información general que aporta Renfe contrasta con los testimonios presenciales recabados por este periódico, según los cuales personal de la empresa se personó en Córdoba el lunes por la mañana con psicólogos para atender a sus usuarios, pero no se hizo cargo inmediatamente de la manutención ni del alojamiento de los familiares, que fue asumido por hoteles y viviendas turísticas sin ningún coste, igual que los taxistas realizaron muchos de los traslados de los familiares de forma gratuita. Aunque no fue necesario, también hubo familias cordobesas que acudieron al centro cívico para ofrecer ropa, comida e incluso sus casas para alojar a quien fuera necesario.

Mientras la ciudadanía y las administraciones más próximas se volcaban en la atención, tanto en Adamuz como en Córdoba, los afectados echaron en falta la cercanía de los gestores de Renfe. El padre de uno de los fallecidos denunciaba la semana pasada ante los medios la atención deficitaria de la compañía en un vídeo que ya tiene miles de visualizaciones en las redes sociales.

Varias de las fuentes consultadas coinciden en que no fue hasta el pasado miércoles, después de una llamada de atención, cuando alguien con capacidad para gestionar la situación se personó en Córdoba y participó en la reunión de coordinación junto a la Guardia Civil, 112 y Ayuntamiento. «Había mucha gente esperando resolver cuestiones concretas relacionadas con el seguro, con sus pertenencias tras el accidente, con las coberturas para dormir o para moverse y las personas que había de Renfe no podían dar respuesta, así que derivaban a Madrid», explican, «los psicólogos estaban para dar acompañamiento, pero no podían resolver cuestiones de este tipo».

Por su parte, la compañía italiana Iryo, consultada por este diario, informó ayer de que desde la noche del accidente, ha recibido 24.000 consultas de pasajeros y que los psicólogos de su servicio de atención telefónica (900001402) han atendido más de 1.100 llamadas. Según la empresa, «Iryo no está escatimando medios humanos y económicos para atender a los familiares de las víctimas, haciéndose cargo del alojamiento de las familias con pasajeros heridos» y añade que «en los casos de repatriación, está abonando los importes necesarios más allá de lo cubierto por el seguro». Según las fuentes directas consultadas, Iryo se personó en Córdoba el lunes aunque ese día estuvo en la comandancia de la Guardia Civil para la recogida de muestras de los familiares. A partir de la noche del martes, se hizo cargo del alojamiento de los heridos y familiares de las víctimas de su tren.

La repatriación de los cadáveres en estos casos es asumida por los seguros de decesos, aunque algunos pasajeros no tenían este seguro y han tenido que ser las empresas las que se hagan cargo «con grandes diferencias en la agilidad entre Iryo y Renfe», indican las fuentes consultadas.

Devolución de enseres

En cuanto a la devolución de enseres, Renfe informó el domingo de que el día 23 «antes no se puedo hacer porque no había autorización judicial para su recogida», aseguran, se activó la entrega en la estación de Huelva. Iryo, por su parte, está procediendo a devolver las maletas esta semana en Atocha, hasta el viernes «y posteriormente se realizará en Córdoba en un lugar por determinar». También indican que «se ha habilitado un buzón para atender la solicitud de indemnizaciones».

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