Evento festivo
Mercado Andalusí de Córdoba: estos son los mejores bares para comer cerca de La Calahorra
El entorno del Puente Romano y Miraflores se llenará de artesanía, pasacalles y espectáculos del del 30 de enero al 1 de febrero

Último día del mercado andalusí / Manuel Murillo

El Mercado Temático Andalusí de Córdoba, más conocido como mercado medieval, por su anterior temática, es la primera gran cita festiva del año y la que marca el inicio del calendario de fiestas anual en la capital después de las fiestas navideñas. Tras unas semanas de parón y 'desintoxicación', una vez acabada la Navidad, cordobeses y visitantes vuelven a echarse a la calle en una cita que ya forma parte de la cultura y las tradiciones de la ciudad. Este año, el evento se celebrará del 30 de enero al 1 de febrero.
Como en ediciones anteriores, la cita repite enclave en el entorno de La Calahorra, abarcando el Parque de Miraflores, la calle José Luis Villegas, el solar tras la calle anterior, la calle Acera del Río, Jardines del Rocío, la avenida de Fray Albino y el Puente Romano.
En esta ocasión, el mercado será de temática andalusí, con un viaje al esplendor del Califato Omeya en la Córdoba del siglo X. Además de los puestos artesanos y de gastronomía con productos inspirados en el arte y la tradición andalusí, como cerámica, cuero, joyería, y tejidos; comerciantes de gastronomía que podrán instalar sus puestos de comida y bebida con especialidades árabes, dulces tradicionales y productos locales.

Panorámica del mercado temático de Córdoba en una edición anterior. / Manuel Murillo
La propuesta se completa con una programación de actividades para todos los públicos que incluyen representaciones teatrales, atracciones infantiles, conciertos y pasacalles.
El mercado tiene de todo: comida, bebida, actividades y zona de descanso. No obstante hay quien prefiere hacer una pausa en la jornada y sentarse en alguno de los bares y restaurantes de la zona para degustar la gastronomía local. De hecho, son muchas las personas que aprovechan el Mercado Andalusí para hacer una visita a Córdoba y no quieren irse de la ciudad sin probar sus platos típicos.
Si prefieres alejarte de los puestos del mercado para comer o quieres acabar la jornada con una cena al más puro estilo cordobés, estos son algunos de los bares y restaurantes a los que puedes acudir, sin alejarte mucho del enclave del mercado temático:
Bar Miguelito
Parada obligatoria, según la guía Repsol, quien le otorga un solete a este establecimiento que es ya seña de identidad de Córdoba, por él no parece que pase el tiempo. Este local se mantiene vivo desde 1945, ahora al mando de la cuarta generación de la familia Cano. A pesar de los años, el Miguelito sigue ofertando sus platos "sin variar las recetas". Algunas de sus insignias son los Riñones al Jerez, el Buchón de merluza o el Escocio (merluza con suave aliño). De su carta, destacan también sus frituras de pescaito y sus postres caseros, tradicionales y sin estridencias, como todo en este bar.

Exterior del bar Miguelito. / Google maps
Bar los Romerillos
Muy cerca del anterior, el bar Los Romerillos, conocido en Córdoba por sus desayunos tradicionales y de calidad, es también una opción excelente para degustar platos típicos cordobeses a un paso de La Calahorra. Es una opción excelente para quienes buscan disfrutar de la comida tradicional, sin pretensiones. El flamenquín, salmorejo, ensaladilla o frituras son algunas de sus opciones destacadas. Sus reseñas lo avalan, solo hay que leer comentarios como este: "si quieres comer bien en Cordoba fuera del casco antiguo, este es tu restaurante. Comida de 10 y servicio de 10".

Un plato del bar Los Romerillos. / TripAdvisor
Asador-restaurante El Nido
Sin salid del entorno de La Calahorra, este popular restaurante cocina desde 1989, pollos asados, comida a domicilio, bocadillos, hamburguesas y otros platos. Abre todos los días de la semana excepto los martes, a mediodía y por la noche. Es muy conocido por sus pollos asados, pero es igualmente una opción ideal para comer carne y comida tradicional cordobesa en una zona algo más alejada del turismo.

Costillar del asador El Nido. / Asador El Nido / Instagram
Bodegas Mezquita
Cruzando el Puente Romano, nos adentramos en una zona algo más turística pero que destaca igualmente por la calidad de sus restaurantes. Un local en el que no falta "ningún clásico cordobés". La cocina de las cuatro tabernas de Bodegas Mezquita, según precisa el propio grupo, es "la máxima expresión de nuestro amor por la gastronomía de calidad y el trabajo bien hecho". Motivo porque solo usan "productos de nuestra tierra, de la máxima calidad y seleccionados para que comer con nosotros sea un placer". Destaca por sus berenjenas califales, su salmorejo, mazamorra, sin olvidar imprescindibles como el flamenquín o el rabo de toro. Los quesos, carnes y pescados son también un acierto seguro.

Terraza de Bodegas Mezquita Ribera. / Bodegas Mezquita Ribera
Regadera
Siguiendo por el Paseo de La Ribera, encontramos Regadera, un restaurante que concibe la cocina como un "trabajo de artesanía". Este establecimiento añade innovación a los productos frescos de la tierra de la mano de su chef y propietario Adrián Caballero quien, según describe el restaurante en su página web, ha trabajado con algunos de los mejores cocineros del país, de los que ha aprendido técnicas que hoy aplica en Regadera. Está incluido en la guía Michelin.

Adrián, chef del restaurante de Regadera, muestra un plato recién preparado. / MANUEL MURILLO
Amaltea
Situado en la ribera del Guadalquivir, Amaltea ofrece una visión "renovada y consciente" de la cocina mediterránea. Su propuesta, saludable y con un punto alternativo, se sustenta en el respeto al entorno: despensa de huertos ecológicos de cercanía, carnes certificadas y pescados de captura sostenible, señala en su página web este restaurante que cuenta con un solete Repsol.
Sus diferentes platos inspirados en la cocina marroquí, italiana, siria, turca, o israelí, pero con influencia andaluza, son "un poema para paladares ávidos de sensaciones clásicas que inundan al viajero atemporal, pero que también satisfacen al comensal que sin moverse de Córdoba quiere experimentar la gastronomía tradicional más explosiva". Una experiencia gastronómica sin precedentes.
Taberna El Abanico
Y, volviendo a lo tradicional, es parada obligatoria la taberna El Abanico, un espacio de vinos y tapas cordobesas centrados en los clásicos de la gastronomía local con un toque innovador, utilizando y manteniendo recetas dentro de un ambiente informal y original, como describe el propio negocio. Esta taberna está situada en La Ribera, aunque también cuenta con otro establecimiento en un enclave único, la Calleja de las Flores, en pleno casco histórico. Sus imprescindibles son el salmorejo, el rabo de toro, el flamenquín, las berenjenas fritas, las croquetas caseras y el pulpo braseado.
Bar Santos
Y no puede faltar un clásico. Un turista no se puede ir de Córdoba sin probar la tortilla del Santos -un plato que no precisa descripción-, apoyado en el muro de la Mezquita-Catedral. Una parada más que obligatoria. La tortilla es símbolo de la gastronomía cordobesa y una de las más famosas de España. El tapeo se puede completar con algunas de sus raciones de carrillada, patatas bravas o sus pinchos morunos.
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