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Entrevista

Rafael Calvo, jefe de Urgencias del Reina Sofía de Córdoba: "A las cuatro de la mañana nos comunicaron que todos los heridos estaban trasladados"

Lleva desde 2002 en Urgencias, toda una vida enganchado a la adrenalina del trabajo en equipo para la resolución de los problemas de salud

Sigue la última hora del accidente de tren en Adamuz (Córdoba): balance de víctimas y reacciones de la tragedia ferroviaria

Rafael Calvo, jefe de sección de Urgencias generales del hospital Reina Sofía de Córdoba.

Paula Ruiz

Hugo Gallardo

Hugo Gallardo

Córdoba

-Usted no se encontraba en el hospital. ¿Cómo fue esa llamada que usted recibe desde el hospital para activarlo dentro del protocolo de catástrofes?

-A mí concretamente me pilló en El Arcángel y no dudé un instante en venirme para el hospital. Estuvimos aquí desde el minuto uno y había cierta inquietud sobre lo que vendría, pero la verdad que el hospital y los profesionales de los distintos departamentos dieron una respuesta tan profesional que fue ejemplar, tanto en la coordinación, como en la celeridad y en la resolución de los casos.

-¿Cómo se traslada toda la experiencia sanitaria y los simulacros que se hacen ante un caso real de esta magnitud?

-Bueno, te preparan y actualizan cada cierto tiempo, pero todas las catástrofes no son iguales por la complejidad o por el volumen de pacientes que puedan venir. Son momentos de estrés en los que es muy importante tener en la cabeza los protocolos, tanto organizativos como asistenciales, y en cierto modo estamos entrenados y reciclados, pero es verdad que cada catástrofe es diferente. Ya vivimos hace unos años también la de una colisión entre un autobús y un camión en la autovía, de menor envergadura, pero también fue sobre las cuatro o cuatro y media de la mañana, en la que también hubo una respuesta genial. La verdad que con la magnitud que ha tenido esto ha habido una coordinación con los servicios de urgencias extrahospitalarios permanentemente y ha ido muy bien.

-¿Cuál fue su función como jefe de sección de urgencias?

En mi caso, básicamente, organizar el servicio. En una situación así hay que readaptar el servicio porque hay zonas, como el circuito de trauma, que preveíamos que se iban a quedar pequeñas para todo el volumen de posibles víctimas o pacientes que iban a venir. Y entonces fuimos adaptándolo, cogiendo más espacio, dotándolo de personal de médico y de enfermería para atender lo máximo posible con la mayor celeridad que se puede ofrecer.

Había cierta inquietud sobre lo que vendría pero la respuesta del hospital y sus profesionales fue ejemplar

-¿Sobre qué hora se dio por estabilizado el servicio?

-Sobre las cuatro de la mañana creo recordar que nos comunicaron que ya estaban todos trasladados. Desde el puesto de mando avanzado en la zona cero y a través del servicio del 061 es donde dirigieron la catástrofe y distribuyeron también a los hospitales. Evidentemente a nuestro hospital, por ser el hospital principal y el hospital de referencia, vino el mayor volumen de pacientes y los más complejos.

Córdoba. Paula Ruiz. Accidente ferroviario Adamuz. Jefe de sección de urgencias ante la activación del Plan de Catástrofes externas Hospital Universitario Reina Sofía

Rafael Calvo, jefe de sección de urgencias del Reina Sofía habla sobre la actuación tras el accidente ferroviario de Adamuz. / Paula Ruiz

-Tanto usted como las urgencias de los otros hospitales insisten en reconocer la buena coordinación sanitaria de la emergencia. Lo bueno no hace tanto ruido, pero imagino que lo subrayan por lo complicado de manejar una situación así.

-Sí. La verdad que ha habido una coordinación permanente y se ha traducido en la resolución de los casos. Fue muy rápida la asistencia, el triaje que se hizo y la recopilación de datos para luego dar información a familiares de pacientes. Habilitamos también otro espacio porque había familiares que venían fuera de Córdoba, entonces había que acogerlos. Además, el servicio de psiquiatría también hay que ponerlo en valor porque se encargó de la parte humana, la comunicación de la mala noticia a los familiares desde el minuto uno.

-Han pasado ya tres días, ¿cuál es la reflexión que hace? ¿Cómo están las fuerzas físicas y anímicamente después de esa jornada?

-Hombre, pues todavía tienes el estrés metido en el cuerpo. La verdad que hemos descansado lo que hemos podido. Yo personalmente no he podido conciliar sueño en estos dos días, también por el momento de estrés vivido, pero bueno, esto también va en el ADN del urgenciólogo.

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