Análisis del sector
Gastronomía, naturaleza y eventos, las claves para el turismo del futuro en Córdoba
Los expertos alertan de que el viajero está cada vez más informado, ha cambiado sus prioridades de gasto y busca experiencias únicas que conecten con el territorio

Dos mujetes pasean por uno de los puentes colgantes del Cinturón Verde de Córdoba. / Manuel Murillo / A. J. González

El turismo atraviesa una transformación profunda. El viajero ya no se conforma con visitar monumentos ni acumular fotos: quiere vivir experiencias, participar activamente en el destino y regresar a casa con recuerdos singulares. En este nuevo escenario, la gastronomía, la naturaleza, el deporte y el turismo de congresos emergen como modalidades en auge a las que Córdoba comienza a sumarse para no quedarse fuera del turismo del futuro.
Esta evolución está ampliamente documentada por informes como el Índice de Coyuntura Turística del Gobierno de España, los estudios del Observatorio Nacional del Turismo Emisor (Observatur) o los análisis del Ministerio de Industria y Turismo. Todos ellos coinciden en señalar un cambio estructural en el comportamiento del visitante tras la pandemia: el turista ha reordenado sus prioridades de gasto y valora cada vez más las actividades, el ocio y las experiencias frente al alojamiento tradicional. Una tendencia que se consolida año tras año y obliga a los destinos a adaptar su oferta si no quieren perder competitividad.
Los estudios de comportamiento turístico elaborados por organismos nacionales e internacionales apuntan a que el gasto del viajero se ha desplazado claramente hacia el «qué hago» frente al «dónde duermo». El turismo experiencial, el gastronómico, el de naturaleza y el vinculado a eventos deportivos y congresos son hoy los segmentos con mayor crecimiento y con mayor capacidad de generar impacto económico y fidelización.

Puesto de información de experiencias en el Palacio de Congresos. / Manuel Murillo / A. J. González
En este contexto se sitúa Córdoba. El director del Centro de Análisis y Prospectiva del Turismo (CAPT) de la Universidad de Córdoba, Manuel Rivera, confirma que la ciudad sigue atrayendo mayoritariamente a visitantes por su riqueza patrimonial, pero advierte de que ese modelo, por sí solo, ha dejado de ser suficiente. «El patrimonio sigue siendo clave, pero está perdiendo peso como única motivación, siguiendo una tendencia global», explica. También señala que el alojamiento «cada vez importa menos», cuando antes «era fundamental en cualquier manual de turismo».
Las experiencias pesan más que el alojamiento
El último informe de Observatur sobre hábitos y comportamientos del turista nacional respalda esta visión: más del 70% de los viajeros españoles y europeos declara que las experiencias vividas pesan más en su satisfacción global que el alojamiento o el transporte. El estudio concluye que el gasto turístico se ha desplazado «del dónde duermo al qué hago».
Según los análisis del CAPT, la gastronomía se ha convertido ya en la segunda razón por la que los turistas visitan Córdoba, solo por detrás del atractivo cultural. Esta evolución coincide con los datos del Ministerio de Industria y Turismo, que sitúan el turismo gastronómico como uno de los principales motores del retorno de visitantes y del incremento del gasto medio por persona.
La gastronomía, clave
Rivera subraya que Córdoba cuenta con «valores diferenciales» en este ámbito. «Tenemos una tradición gastronómica diversa, fruto de siglos de interculturalidad, que es un aliciente incluso mayor que el de otras ciudades españolas», apunta. A su juicio, este tipo de turismo no solo atrae a visitantes con mayor poder adquisitivo, sino que también favorece estancias más largas y repetidas.

Dos turistas extranjeros toman una copa de vino en Córdoba. / Manuel Murillo / A. J. González
Más allá de la gastronomía, el experto identifica otros tres grandes nichos con amplio margen de crecimiento. El primero es el turismo deportivo y de eventos, cuyo impacto económico está ampliamente documentado. Rivera recuerda el caso del Rally Sierra Morena, que en su regreso al Campeonato de Europa generó, según un estudio de la Universidad de Córdoba, un impacto económico de 22,5 millones de euros. A escala nacional, el INE señala que este segmento fue uno de los de mayor crecimiento en 2024, con un aumento del 10,7% y más de 2,4 millones de visitantes internacionales.
El turismo deportivo, el de congresos y el de naturaleza son tres grandes nichos con amplio margen de crecimiento
El segundo ámbito es el turismo de congresos o MICE, estratégico por su alto gasto diario. Los informes del Ministerio de Industria y Turismo sitúan el desembolso del viajero profesional hasta un 30% por encima del turista de ocio. Además, según el ICEX, se trata de un segmento altamente complementario, ya que quienes viajan por trabajo «buscan experiencias diferenciadas fuera del horario laboral», especialmente ligadas a la gastronomía, la cultura y propuestas singulares del destino.
En este sentido, Rivera destaca el papel del Palacio de Congresos y del Centro de Exposiciones, Ferias y Convenciones (CEFC), instalaciones que califica de «primer nivel» y que, junto a la alta velocidad ferroviaria y la reactivación del aeropuerto, refuerzan la competitividad de Córdoba en este mercado.
Combinación de patrimonio y entorno natural
El tercer gran ámbito con proyección es el turismo de naturaleza. «Combinar patrimonio y entorno natural es una gran oportunidad», señala Rivera, que valora iniciativas como el cinturón verde como una herramienta clave para diversificar la oferta y aliviar la presión sobre el centro histórico.
Esta modalidad cobra aún más relevancia en la provincia. El presidente de Emcotur, Juan José García, destaca que el turismo activo y de naturaleza ha experimentado un notable auge en los últimos años. El visitante que llega buscando experiencias y aventura se interesa por rutas ciclistas y senderistas, así como por actividades acuáticas en enclaves como el Valle del Guadalquivir. García subraya además el impulso de proyectos como los vuelos turísticos desde el aeródromo de Villafranca, junto a iniciativas ya consolidadas como las reservas Starlight.
Respecto al perfil del visitante, García señala que se trata mayoritariamente de turistas nacionales que combinan aventura y gastronomía, y que viajan principalmente en familia, aunque también son cada vez más frecuentes los grupos de amigos y de varias familias juntas.
El diagnóstico es claro: el turismo está cambiando y el viajero también. Córdoba parte de una posición privilegiada pero con aún mucho camino por hacer. El reto ahora es adaptar su oferta a un visitante más exigente, más informado y menos dispuesto a ser un mero espectador.
Suscríbete para seguir leyendo
- El nivel del río Guadalquivir a su paso por Córdoba vuelve a crecer y roza los tres metros
- El edificio de la Unión y el Fénix de las Tendillas de Córdoba, a punto de convertirse en apartamentos turísticos
- La reapertura de la línea de alta velocidad Madrid-Córdoba-Sevilla tras el accidente de Adamuz sigue sin fecha
- Cascadas llenas y senderos casi vacíos, los Baños de Popea y el Cinturón Verde vuelven a brillar
- El Ayuntamiento de Córdoba se compromete a rehabilitar el camping de El Brillante y a reabrir la piscina
- Adif rehabilitará la estación de mercancías de El Higuerón para adaptarla a la futura autopista ferroviaria
- Árboles caídos sobre edificios, coches aplastados, palmeras volcadas y placas solares arrancadas: más de 200 incidencias en Córdoba por el fuerte viento
- Renfe suprime los trenes Avant en Córdoba y en toda Andalucía este fin de semana del 14 y 15 de febrero al completo