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Unidad de Igualdad

La Universidad de Córdoba defiende la respuesta «rápida, cercana y respetuosa» tras la denuncia de agresión sexual

La institución sostiene que actuó con rapidez, respeto y máxima confidencialidad desde que tuvo conocimiento de los hechos

Pancarta en una manifestación contra la violencia de género.

Pancarta en una manifestación contra la violencia de género. / CÓRDOBA

Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

La Unidad de Igualdad de la Universidad de Córdoba (UCO) afronta días especialmente delicados tras la denuncia de un presunto caso de agresión sexual ocurrido en una de las habitaciones del Colegio Mayor La Asunción. Desde este servicio defienden que, desde el momento en que tuvieron conocimiento de los hechos, «se activaron los recursos de atención» previstos para este tipo de situaciones.

Recursos para la víctima

Según explican, la prioridad ha sido ofrecer «una respuesta rápida, cercana y respetuosa», centrada en «el bienestar de la denunciante y en el respeto a sus tiempos y necesidades». No obstante, desde la UCO no precisan si la joven ha hecho uso de los recursos puestos a su disposición, como el apoyo psicológico. Este servicio incluye «acompañamiento profesional continuado, atención terapéutica» e incluso la «derivación a recursos especializados externos». En cualquier caso, subrayan que es siempre la persona afectada «quien decide libremente si desea utilizar estos recursos», apuntan desde la Unidad de Igualdad, que preside Silvia Medina.

Silvia Medina, directora de Igualdad de la Universidad de Córdoba, en una imagen de archivo.

Silvia Medina, directora de Igualdad de la Universidad de Córdoba, en una imagen de archivo. / CÓRDOBA

En cuanto al protocolo de actuación, desde la UCO recalcan que está diseñado para «evitar cualquier forma de revictimización», entendida como la repetición del daño a través de la forma en que la víctima es atendida, interrogada o tratada por las instituciones, los profesionales o el entorno social. Para ello, las intervenciones se limitan al «personal estrictamente necesario», se protege «de forma rigurosa la confidencialidad» y se evitan «actuaciones repetitivas o innecesarias». Todas las medidas, insisten, se adaptan «a las circunstancias personales y a los tiempos de la víctima».

Comunicación

La Universidad tampoco detalla cómo se está desarrollando la comunicación con el entorno de la denunciante, aunque asegura que esta se realiza «con extrema prudencia, respeto y sensibilidad», trasladando «únicamente la información estrictamente necesaria» para no interferir en el proceso judicial «ni provocar una exposición innecesaria».

Un joven camina por el Colegio Mayor de La Asunción

Un joven camina por el Colegio Mayor de La Asunción / A.J. González

Ante un caso de estas características, surge el debate sobre si los protocolos han fallado o si podría haberse actuado de otra manera. En este sentido, la institución sostiene que mantiene una «revisión y mejora continua» de sus procedimientos, ya que «la experiencia acumulada permite reforzar las herramientas existentes y adaptar las respuestas institucionales a realidades cada vez más complejas».

Este trabajo, que se apoya en unidades especializadas y personal cualificado, se desarrolla con la financiación actualmente disponible, aunque desde la UCO reconocen que «siempre es deseable poder contar con más recursos».

Por último, la Unidad de Igualdad señala que la Universidad actúa de forma coordinada con los colegios mayores a través del Vicerrectorado de Estudiantes. Esta coordinación, aseguran, «se revisa y refuerza de manera continua» con el objetivo de «garantizar una actuación coherente, eficaz y respetuosa».

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