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Digitalización y relevo profesional

Pedro Jiménez, propietario de una firma de moda masculina cordobesa: «Me toca jubilarme por edad, pero seguiré»

Lleva décadas al frente de un próspero negocio de sastrería y moda de hombre que compagina la especialización y el trato cercano con el salto a las redes sociales

Pedro Jiménez, propietario de la firma de sastrería y moda de hombre.

Pedro Jiménez, propietario de la firma de sastrería y moda de hombre. / A. J. González

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Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

Si no conocen a Pedro Jiménez, pueden verlo en su salsa en su cuenta de Instagram @pedrojimenezmoda, donde a menudo se dirige a su clientela para presentar las novedades que llegan a su tienda y mantener el contacto con los consumidores a través de las redes sociales. Atesora una larga trayectoria que empezó en Zafra Polo y Orga hasta crear su propia firma, especializada en sastrería y moda de hombre.

Presidente de la asociación de comerciantes del Centro de Córdoba Iluminando Juntos, es un ejemplo de compromiso con la profesión. «La clave del pequeño comercio es la especialización, el trato muy individualizado, la confianza, la calidad del producto, eso nos hace diferentes y en eso ni las grandes cadenas ni el comercio on line puede hacernos sombra», afirma convencido.

A cuatro meses de la edad de jubilación, tiene previsto continuar al pie del cañón. «Si tuviera una persona en la que confiar para continuar el negocio me jubilaría, pero para manchar mi nombre sabiendo que no va a estar bien atendido, no me jubilo, antes preferiría cerrar», afirma.

Echa en falta una mayor formación, pero, sobre todo, «una actitud de aprendizaje, de disponibilidad en los jóvenes, que llegan queriendo ganar tanto o más que el propietario y sin tener ni idea del negocio». También destaca que «no hay estímulo como había antaño en los aprendices», entre otras cosas, porque «no ven que haya posibilidad de una contratación».

Su balance de la campaña de Navidad que acaba de terminar no es muy positivo. «Para el comercio, a diferencia de la hostelería, ha sido excesivamente tranquila, en mi caso, las ventas han caído un 25% y el inicio de las rebajas ha sido catastrófico», asegura. Lamenta que hoy en día lo que se regala en Navidad sea «producto de baja calidad muy barato y hecho fuera de España y de Europa». No obstante, mira a 2026 con «ilusión, esperanza y muchas ganas de trabajar», llamando al asociacionismo como clave para unir fuerzas y seguir resistiendo.

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