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ENTREVISTA | Carlos Simón Referente mundial en medicina reproductiva

"En España el 9% de los niños que nacen proceden de la reproducción asistida"

Uno de los impulsores del IVI destaca en Córdoba que la infertilidad afecta al 10% de las parejas en edad reproductiva

El doctor Carlos Simón, referente mundial en medicina reproductiva, durante su visita al Imibic.

El doctor Carlos Simón, referente mundial en medicina reproductiva, durante su visita al Imibic. / CÓRDOBA

M.J. Raya

M.J. Raya

La trayectoria del valenciano Carlos Simón, referente mundial en medicina reproductiva y salud de la mujer y presidente de la Fundación Carlos Simón, fue reconocida recientemente por el Imibic, dentro del acto anual que organiza el Instituto de Investigación Biomédica de Córdoba en torno a la fecha de defunción del insigne científico cordobés Maimónides. En este acto del Imibic un profesional de reconocido prestigio en el ámbito de la biomedicina se encarga de impartir la ‘Lección Maimónides’, una conferencia centrada en los conocimientos más actuales sobre temas biomédicos en los que el conferenciante está especializado. Así, la intervención de Carlos Simón se denominó «La cuna de la vida: descifrando el espacio periconcepcional humano».

Usted fue uno de los impulsores del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), centro pionero en España en el abordaje de este problema de salud. Luego también participó en la puesta en marcha de la empresa Igenomix, especializada en diagnósticos genéticos para procesos de fertilidad asistida y, desde hace tres años, preside la Fundación Carlos Simón. ¿Qué objetivos principales persigue esta fundación, volcada en mejorar la salud reproductiva de la mujer?

Cuando vine de una estancia formativa en Stanford, creamos el IVI, centro del que fui director científico durante más de 20 años. A continuación, impulsé Igenomix, una empresa de genética reproductiva, que se convirtió en una gran multinacional con la que pretendíamos crear ciencia para mejorar los tratamientos clínicos y para desarrollar test diagnósticos que mejoren la salud reproductiva de la mujer. Posteriormente, esta empresa fue adquirida por otra mayor y, ya en 2022, comencé con la Fundación Carlos Simón. El objetivo es que esta fundación sea sostenible en diez años. Contamos con 7 grupos de investigación y somos como 100 personas, de las que 50 llevan a cabo investigación básica y otras 20 están dedicadas a propiciar el ecosistema para que estos investigadores puedan publicar en grandes publicaciones y crear empresas con participación de los investigadores. Es un modelo nuevo que trata de captar lo mejor de la universidad y de las empresas privadas para crear un sistema que genere valor para la sociedad.

El doctor Carlos Simón, a la derecha, junto al director científico del Imibic, Pablo Pérez Martínez.

El doctor Carlos Simón, a la derecha, junto al director científico del Imibic, Pablo Pérez Martínez. / CÓRDOBA

¿Cuál es el centro del trabajo de la Fundación Carlos Simón?

Nos dedicamos a la salud reproductiva de la mujer (miomas, infertilidad, embarazo y menopausia, rejuvenecimiento ovárico, entre otros objetivos). Contamos con unos diez proyectos que se encuentran en primera, media y larga distancia de desarrollo. Algunas veces las investigaciones no funcionan y no llegan al final, pro lo principal es ser eficientes.

¿Con qué recursos cuenta su fundación?

Los recursos salen de los patronos y del trabajo que generamos y el compromiso es por diez años. También pedimos ayudas competitivas de proyectos europeos. Vamos adelante con o sin ayudas.

A pesar de los muchos avances en materia de reproducción, la situación actual es que cada vez más las mujeres retrasan la edad de concebir. ¿Esto qué está suponiendo?

Como especie estamos diseñados no para tener hijos a los 40 años, sino en la década de los 20. Los especialistas en reproducción no podemos cambiar la tendencia de la sociedad, ya que las mujeres necesitan consolidar su formación y su profesión antes de pensar en tener hijos. Por eso, lo que hacemos es tratar de ayudar en lo posible a las mujeres que acceden a la maternidad en edades más tardías, tratando de resolver los problemas cromosómicos de los embriones, que es una de las causas más habitual de que un embarazo no siga adelante o tratamos de identificar problemas genéticos para ver si el útero está en condiciones de que una fecundación in vitro (FIV) sea más eficiente, porque los tratamientos como la FIV valen un dinero y la eficiencia no es siempre la que nos gustaría.

¿Qué límites considera que no deberían sobrepasarse en reproducción humana?

En España la ley es muy benigna y copió la del Reino Unido. Lo que no se puede hacer en España es elegir el sexo de los niños por razones no médicas o contratar el alquiler de un útero para tener descendencia. Eso hace que desde otros países, como Italia, vengan a España y que en nuestro país sea destino de turismo reproductivo. Tampoco se puede hacer la clonación. Al margen de todo eso, el futuro de la reproducción va a depender de la legislación, de los pacientes y de los médicos, pero hay que tener claro que los que investigamos en este campo estamos sometidos a todo tipo de controles, desde el comité ético que nos autoriza para investigación hasta los estudios clínicos, registros internacionales, agencia del medicamento... Pasamos muchos controles éticos y regulatorios que permiten que las personas que van a recibir estos tratamientos puedan estar tranquilas.

Carlos Simon, en su despacho de la fundación que lleva su nombre.

Carlos Simon, en su despacho de la fundación que lleva su nombre. / CÓRDOBA

¿Llegará un día en el que cualquier infertilidad tenga solución?

La infertilidad afecta al 10% de las parejas en edad reproductiva. Da igual que hablemos de China o de cualquier otro lugar del mundo. Es una enfermedad reconocida por la OMS. Los humanos somos bastante ineficientes en reproducción. La mayoría necesita 4 meses de media para lograr un embarazo. Hay que convivir con ello. Otra cosa es que se diagnostique precozmente y poder obtener una tasa de embarazo que pueda ser del 80%. Solo el 40% acaba con un niño al acabar el primer ciclo de una FIV. Sí se ha avanzado mucho en que los tratamientos de reproducción asistida producen muchos menos efectos secundarios; la hiperestimulación ovárica ya no existe y la punción de ovocitos se hace de forma más simple.

Recientemente, se ha conocido el caso de un donante de semen con una mutación de riesgo, que posibilitó numerosas concepciones en Europa. El caso es que cuando se produjeron dichas donaciones no ese conocía aún esa mutación, ¿verdad?

Efectivamente, cuando se produjeron esas donaciones no estaba identificada esa mutación. Lo que no sé es por qué se vendió este mismo semen a tantas clínicas. En España no se puede usar el mismo semen de donante después de 5 embarazos.

¿Qué le parece que personas nacidas de donaciones de semen o de óvulos quieran conocer a los donantes que hicieron viable la gestación de estas personas?

En España las donaciones de óvulos y de semen son anónimas y buscan ayudar a personas con problemas de reproducción. Son las condiciones. Lo que está ocurriendo en países cuya legislación está permitiendo que se conozca la identidad de los donantes es que ya nadie quiera donar.

Por otro lado, ¿cómo valora la caída tan importante que se está produciendo en la natalidad?

España ha pasado de tener la mayor tasa de nacimientos a ser la nación que menos tiene. Estamos por debajo de la tasa de recambio. En la actualidad, en España el 9% de los niños que nacen procede de la reproducción asistida. Por tanto, es muy importante el papel de las técnicas de reproducción asistida para que las mujeres puedan quedarse embarazadas. En Europa se habla de un 6%.

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