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Misa en la Catedral de Córdoba

El deán del Cabildo invita a iniciar el Año Nuevo bajo la mirada de María

Joaquín Alberto Nieva ha presidido este jueves la celebración de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en el primer día del nuevo año 2026

El deán presidente del Cabildo Catedral, Joaquín Alberto Nieva, ha presidido este jueves en la Catedral la celebración de la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en el primer día del nuevo año 2026. Durante su homilía, Nieva centró su reflexión en el gran don que supone la Virgen María como Madre de Dios y animó a los fieles a pedir su intercesión para aprender a acercarse a Jesucristo “con su corazón y con su mirada”. En este sentido, subrayó que solo la mirada desde el corazón de su madre "permite conocer verdaderamente a Jesús".

En este sentido el deán advirtió de que existen muchas miradas sobre la figura de Jesús, procedentes de historiadores, ideólogos, políticos, ateos o agnósticos, que "hablan de Él desde la oposición o la indiferencia", pero que no generan "en el corazón humano la confianza, la generosidad ni el amor". Frente a ello, destacó que "es María quien revela el misterio de Cristo, al haberlo acogido como Hijo, haberle dado a luz, amamantado y criado, reconociéndolo como el Hijo de Dios venido para salvar a la humanidad".

En el marco de la octava de la Navidad, Nieva recordó que, al igual que los pastores, "los cristianos acudimos hoy al Señor con nuestros anhelos, proyectos, sufrimientos, dudas y miedos". En el inicio de un nuevo año, y en una jornada en la que tradicionalmente se intercambian deseos de prosperidad y felicidad, el deán invitó a "añadir a esos buenos deseos la bendición bíblica: que el Señor ilumine su rostro, conceda su gracia y otorgue su paz a todos".

La celebración coincidió también con la Jornada Mundial de Oración por la Paz, motivo por el que el presidente del Cabildo hizo referencia al mensaje del Papa para este año, en el que el Pontífice recuerda que "la paz es una tarea y una responsabilidad compartida". En un mundo marcado por divisiones, enfrentamientos y conflictos armados, subrayó que "los cristianos están llamados a ser constructores de paz, recorriendo el camino abierto por Cristo resucitado y trabajando por la reconciliación y la concordia".

Tras la eucaristía los fieles participaron en el tradicional besapié al Niño Jesús, mientras el coro de cámara de la Catedral acompañaba el acto con la interpretación de música navideña.

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