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El sueño de ser padres en Córdoba

Ángel Aguilar y Manuel León: "Somos una pareja estable y tenemos muchas ganas de formar una familia"

Esta pareja de cordobeses de 28 años de edad explican que es "un proceso largo", por lo que "es importante tener mucha paciencia"

Ángel y Manuel, pareja de Córdoba, llevan nueve años juntos y siete meses embarcados en el proceso de adopción.

Ángel y Manuel, pareja de Córdoba, llevan nueve años juntos y siete meses embarcados en el proceso de adopción. / CÓRDOBA

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Córdoba

Ángel y Manuel llevan nueve años juntos y siete meses embarcados en el proceso de adopción. Ambos tienen 28 años, una edad a la que no muchos jóvenes están dispuestos a asumir la responsabilidad de la paternidad. A diferencia de las parejas heterosexuales o de las parejas de mujeres, las parejas de hombres solo pueden recurrir a la adopción si quieren ser padres.

Según relatan, decidieron dar el paso «porque tenemos muchas ganas de formar una familia, llevábamos tiempo pensándolo, pero lo decidimos a principios de este año porque nos pareció un momento idóneo porque somos una pareja estable, vivimos juntos y solo echábamos en falta un hijo o una hija», afirma Ángel. Cuando les llegó el momento de elegir adopción nacional o internacional, se decantaron por adoptar en España «porque hay muy pocos países abiertos a esta opción ahora mismo y teníamos más posibilidades con la adopción nacional».

Como la mayoría de las parejas, solicitaron un niño de cero a tres años, pero en su caso, abierta a recibir a un niño o niña con necesidades especiales. «Somos conscientes de que todos los niños que pasan a ser adoptados vienen de un abandono familiar y que es habitual que tengan necesidades de lenguaje o derivadas del consumo de alcohol o drogas durante el embarazo». Sin embargo, están dispuestos a asumir esas circunstancias que pueden complicar el proceso de adaptación familiar.

Apoyo de la familia extensa

No estarán solos. La familia extensa de ambos está dispuesta a colaborar en la crianza de su futuro hijo o hija, aunque para ello primero tendrán que superar el proceso hasta alcanzar la idoneidad. «Después de presentar la solicitud, donde detallas las condiciones que estás dispuesto a aceptar, nos llegó la carta de la delegación para iniciar los cursos formativos», explica. Según Ángel, graduado en Educación Social, esos cursos «te cambian la perspectiva de la adopción porque te informan de todos los problemas que pueden surgir para que seas consciente y te mentalices de que no va a ser un camino de rosas».

Aunque saben que existe la opción intermedia del acogimiento familiar, ambos están convencidos de que lo que desean es adoptar «al cien por cien», aseguran. Para pasar las pruebas de idoneidad, es necesario informar de los ingresos familiares y acordar una visita previa a la vivienda donde se comprueba que cumple los requisitos para alojar a un menor. Hace unos días, acabaron los cursos de formación. El siguiente paso a dar será la valoración psicosocial. «Es un proceso largo, así que es importante tener mucha paciencia», reconoce.

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