Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ha dado a luz en el hospital San Juan de Dios de Córdoba

La 'influencer' Carmen Huertas comparte su experiencia con la reproducción asistida

"Nunca me he sentido culpable de tener una enfermedad, respeto a quien quiera llevar el proceso en privado, yo siempre tuve claro que quería contarlo", asegura convencida

Carmen Huertas, con su hija Julieta en brazos.

Carmen Huertas, con su hija Julieta en brazos. / CÓRDOBA

Araceli R. Arjona

Araceli R. Arjona

Carmen Huertas (36 años) y Javier Barrios (33 años) son dos jóvenes de Andújar que hace unos días vieron por primera vez la cara de su hija Julieta, una niña nacida tras una fecundación in vitro practicada en el hospital público de Jaén, que ha venido al mundo por motivos personales, en el hospital San Juan de Dios de Córdoba. Ambos han iniciado una nueva etapa como padres después de casi cuatro años intentándolo. Empezaron a buscar el bebé en 2021. «Después de seis meses intentándolo sin éxito, pedí una revisión al ginecólogo y me diagnosticó endometriosis», recuerda Carmen, «unos meses después me quedé embarazada, pero tuve un aborto bioquímico y lo perdí».

Carmen es trabajadora social en el Ayuntamiento de su localidad, pero también tiene una tienda de ropa y es influencer en redes sociales, así que decidió compartir con sus seguidores su experiencia con la reproducción asistida, gracias a la cual ha conseguido ser madre. A diferencia de otras mujeres, para Carmen, los problemas de fertilidad no eran nada de lo que debiera avergonzarse. «Nunca me he sentido culpable de tener una enfermedad», explica, «respeto a quien quiera llevarlo en privado, pero yo siempre tuve claro que lo quería contar, creo que me ha ayudado y ha ayudado también a otras mujeres que se han visto reflejadas en mí».

"Que acudan al médico si tienen fuertes dolores de regla"

Además, aprovecha para recomendar a las chicas jóvenes que quieran ser madres que «acudan cuanto antes al médico si tienen dolores fuertes de regla». «Después del primer aborto, tuve varios más, primero perdí una trompa y luego la otra y tuve que someterme a dos intervenciones». En 2024, después de la segunda operación, decidieron parar y celebraron su boda. «Nos fuimos de viaje de novios y a la vuelta, empezamos los tratamientos de fertilidad». Su experiencia le ha demostrado que hay ideas preconcebidas que hacen mucho daño. Carmen tuvo la suerte de que le pudieran extraer 23 óvulos de los que congelaron 12. «Siempre te dicen que los tratamientos son muy duros, pero cada caso es distinto».

Carmen, con su marido, Javier, y su hija recién nacida.

Carmen, con su marido, Javier, y su hija recién nacida. / CÓRDOBA

Recuerda que ambos se propusieron que cada día de cita con el médico fuera especial. «Me ponía guapa y nos íbamos a comer por ahí, estábamos muy ilusionados, siempre hemos querido ser padres», confiesa, «lo vivido nos ha unido más si cabe». Para Carmen, lo más duro ha sido el sufrimiento de la familia y los amigos. «Yo siempre he sido optimista, pero cuando anunciaba que estaba embarazada y de nuevo había problemas, veía lo mal que lo pasaban todos y eso me afectaba mucho», señala.

Embarazada en la primera transferencia

En la primera transferencia, Carmen se quedó embarazada. «El embarazo ha sido muy bueno y el parto también», adelanta. Tanto es así, que no descarta recurrir a otro de sus óvulos para buscar un segundo hijo. Julieta no podía llamarse de otra forma. «Me gustaba el nombre y cuando leí su significado lo tuve claro: 'La que es fuerte de raíz'». A quienes estén pensando ser padres les recomienda «que lo manifiesten, que se vean siendo padres y que aprovechen el tiempo para vivirlo con felicidad».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents