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Curiosidades de Córdoba

Ni tan antigua ni en su lugar original: los secretos de una de las puertas de Córdoba

Este acceso a la ciudad no estaba donde está ni se llamaba como se llama en la actualidad, aunque no lo parezca

Los secretos de una de las puertas de Córdoba

Diario CÓRDOBA

Manuel Á. Larrea

Manuel Á. Larrea

Córdoba

Quien pasea por las murallas del casco histórico de Córdoba suele detenerse ante una puerta de piedra sobria que parece salida de otro siglo. Su aspecto invita a pensar que no ha experimentado cambios desde los tiempos medievales, pero lo cierto es que su aspecto actual es más reciente. Además, la puerta, en origen, no estaba donde está. Ni se llamaba como se llama.

El acceso a la ciudad al que nos referimos, que hoy puede verse en la muralla oeste de la ciudad, fue reconstruido en 1958, tras haber sido demolido años antes por motivos urbanísticos. Su diseño actual sigue un esquema sencillo: un vano adintelado sin grandes adornos, coronado por el escudo de Córdoba grabado en piedra. Pese a su discreción, mantiene el encanto y la monumentalidad propias de las entradas históricas a la ciudad. Su nombre, sin embargo, se remonta mucho más atrás.

La Puerta de los Drogueros

En los primeros años de la conquista cristiana de Córdoba comenzó a conocerse como Puerta de Sevilla, porque allí comenzaba el camino que conducía a la capital hispalense.

Sin embargo, en época andalusí respondía a otra denominación: bab al-Ishbiliya, también llamada bab al-attarin, quese tradujo como Puerta de los Drogueros. Era una de las entradas más transitadas de la medina y punto de encuentro habitual, sobre todo para mujeres que se encaminaban hacia el Gran Zoco.

La puerta de Sevilla, en Córdoba.

La puerta de Sevilla, en Córdoba. / Córdoba

La otra ubicación de la puerta

Pero lo más curioso es que la puerta original no estaba donde está ahora. Se situaba junto a las Caballerizas Reales, muy cerca del Alcázar de Córdoba, por donde discurría antiguamente la línea de muralla. Con el tiempo, las defensas se ampliaron hacia el oeste, y fue entonces cuando hubo que abrir un nuevo acceso, el que hoy conocemos.

Arcos contiguos a la Puerta de Sevilla y la estatua de Ibn Hazm.

Arcos contiguos a la Puerta de Sevilla y la estatua de Ibn Hazm. / Córdoba

Así, la Puerta de Sevilla que contemplamos en la actualidad y que conduce al barrio de San Basilio es una especie de 'versión moderna' de una entrada mucho más antigua. Y es que a veces en Córdoba hasta lo más nuevo parece eterno.

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