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Crónica Política

Lo que barrió la DANA

El luto oficial suspende la agenda política la semana que se presentaron las cuentas de la Junta y el Ayuntamiento

Miembros de la Corporación municipal y representantes de la Junta, en el minuto de silencio por la DANA.

Miembros de la Corporación municipal y representantes de la Junta, en el minuto de silencio por la DANA. / MANUEL MURILLO

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Irina Marzo

Irina Marzo

CÓRDOBA

Hay semanas que es mejor no levantarse. La última de octubre ha sido una de ellas por culpa de una DANA que ha provocado la muerte en Valencia de más de 200 personas (una de ellas una joven de Puente Genil), obligando a declarar tres días de luto oficial en un país que sigue sin dar crédito a lo ocurrido y con un miedo atávico pegado en los huesos. Mientras, cierta clase política continúa obstinada en mostrarnos lo peor de sí misma cuando aún se buscan los cadáveres de los desaparecidos. La DANA barrió de los informativos el penúltimo caso de corrupción (penúltimos para ser exactos) y legó a un segundo plano el escándalo por acoso sexual protagonizado por Íñigo Errejón, algo que a muchos políticos de todos los lugares (y también a otros ámbitos, la UCO, por ejemplo, ha actualizado esta semana su protocolo por acoso sexual) debería llevarles a tentarse la ropa. Concluir la semana con el Día de Todos los Santos y los Difuntos, travestido ya desde hace años y sin remisión en el comercial Halloween (truco o trato, truco o trato), no ha sido sino una pirueta macabra más del calendario.

En Córdoba, estos días han quedado irremediablemente sacudidos por lo ocurrido en Valencia y la declaración del luto oficial ha llevado a la cancelación de todas las agendas políticas, apenas interrumpidas por minutos de silencio en solidaridad con las víctimas a las puertas de todas las instituciones. Precisamente, quien está siendo portavoz del Gobierno en esta tragedia, el ministro de Políticas Territoriales, Ángel Víctor Torres, viajó a Córdoba el miércoles para hablar de cómo acercar el Estado a la periferia. El encuentro, que se celebraba en el Parador de la Arruzafa con la presencia de los delegados del Gobierno de España, se vio empañado por los sucesos.

Antes de que la DANA desatara la pesadilla, se habían presentado los presupuestos de la Junta de Andalucía y los del Ayuntamiento para 2025, una lluvia de millones en papel que conforma el mayor acto de fe de los ciudadanos con sus políticos. En las cuentas quedan dibujadas sus buenas intenciones, en la ejecución de las mismas, la realidad de su gestión. Así, el Gobierno andaluz tiene previsto invertir en la provincia 428 millones, un 13% más que este año, con especial dedicación a su talón de Aquiles, ese que quiere erosionar la oposición. La sanidad se lleva 49 millones, que deberemos ver invertidos en las obras del Materno-Infantil de Reina Sofía y en el centro de salud del Naranjo.

En el caso del Ayuntamiento y sus empresas municipales, la cifra se eleva a 587 millones, un 6,3% más que en 2024, con importantes partidas para desarrollos urbanísticos, vivienda y servicios sociales. De esta última habrá que detraer, sí o sí, inversiones para los que siguen siendo los tres barrios más pobres de la ciudad: Guadalquivir, Las Palmeras y Sector Sur, que no salen de la pobreza y vuelven a tener las rentas más bajas de toda España (20.110 euros de media en El Brillante frente a los 8.432 del Guadalquivir resten la elocuencia).

Las buenas noticias nos han llegado de parte del patrimonio histórico. En el aniversario de la declaración como Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco del Casco Histórico de Córdoba, la junta de gobierno local ha aprobado esta semana un plan de excelentes ideas para la gestión del mismo, que supera en ambición al Plan Especial de Protección del Casco (PECH). Además, Urbanismo ha dado el pistoletazo de salida, en este caso junto a la Universidad de Córdoba y la Pablo de Olavide, a una iniciativa para poner en valor y hacer visitables los yacimientos romanos de Cercadillas y el anfiteatro del Rectorado, hoy pasto de los jaramagos. También, se han iniciado las obras de restauración de la Torre del Homenaje del Alcázar y de la cubierta del Salón de los Mosaicos, y se ha destinado una partida (no es la primera vez, así que habrá que estar ojo avizor) para la recuperación del Pósito de la Corredera. Otro edificio de 1958 incluido en el Catálogo de Bienes Protegidos del término municipal, el antiguo seminario de la Compañía de Jesús y hoy colegio público de La Aduana, recuperó por fin la luz después de cinco meses de apagón. Algo menos de tiempo (un trimestre) tendrá la adjudicataria de la obra del Templo Romano --el templo maldito, le llaman-- para acabar la actuación que lo hará visitable, después de que el Ayuntamiento le haya concedido una prórroga. Todo sea porque algo termine bien esta semana trágica, donde lo único que reconforta es ver de nuevo la solidaridad de la ciudadanía en acción.

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