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Sucesos

El proyectil de la Guerra Civil hallado en El Arcángel pudo lanzarse en los bombardeos de San Andrés y El Realejo

Se trata de un artefacto usado por los bombarderos soviéticos Katiuska

Los bombardeos republicanos dejaron huella en El Realejo hasta la remodelación de la calle.

Los bombardeos republicanos dejaron huella en El Realejo hasta la remodelación de la calle. / ARCHIVO MUNICIPAL

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Irina Marzo

Irina Marzo

Córdoba

Con la aparición de un proyectil en las obras de construcción del tanque de Tormentas, que tuvo que ser neutralizado por la Policía Nacional en Córdoba hace unos días, cabría preguntarse qué hacía una bomba de esas características en un lugar como El Arcángel. El hallazgo, que fue descubierto por un operario que realizaba trabajos en el terreno con una máquina y que provocó la actuación del grupo de agentes especializados en desactivación de explosivos (Tedax), no ha sido el único ocurrido estos días.

El miércoles 4 de septiembre, se localizó otro proyectil de calibre 105 mm, procedente de la Guerra Civil, en las excavaciones de la obra de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), que se está llevando a cabo en las afueras de la localidad de La Granjuela.

Imagen del proyectil

Imagen del proyectil / CÓRDOBA

De origen ruso

Pero es la bomba encontrada en el tanque de tormentas de la capital cordobesa en la que centraremos esta historia. Se trata de un proyectil de artillería tipo rompedor de 107 mm, con una espoleta de origen ruso modelo 3-G-T. El día de su hallazgo, mantenía todos sus elementos funcionales al completo por lo que representaba un peligro significativo también debido a su deterioro y la antigüedad. El profesor de historia e investigador Luis Naranjo explica que este proyectil era "de uso común a partir de octubre de 1936 por parte de los eficaces bombarderos soviéticos Tupolev SB-2, conocidos como Katiuska en su nombre popular".

El proyectil de la Guerra Civil hallado en la Granjuela.

El proyectil de la Guerra Civil hallado en la Granjuela. / CÓRDOBA

El Tupolev SB-2 fue un revolucionario bombardero rápido que desempeñó un papel destacado durante la Guerra Civil Española. Diseñado por A.A. Arkhangelski bajo la dirección de Andrei Nikolaevich Tupolev para la empresa de defensa y aeronaútica rusa del mismo nombre, este avión bimotor monoplano hizo su primer vuelo el 7 de octubre de 1933. Los primeros que llegaron a España cedidos por la URSS lo hicieron vía Cartagena el 15 de octubre de 1936. Aunque la Aviación Republicana lo conoció con el sobrenombre de la famosa bota Katiuska, los soviéticos los llamaban Sofías.

El Katiuska, que demostró ser una formidable máquina de combate, tenía una configuración de tripulación para tres personas, de los que el bombardero se ubicaba en la proa acristalada, el piloto estaba detrás a la altura del borde de ataque, y el ametrallador de cola ocupaba el puesto dorsal. Su diseño permitía una excelente visibilidad y fue empleado por las tropas republicanas en muchas incursiones, incluida la tristemente acontecida sobre la población de Cabra en 1938.

"De los más de 60 bombardeos republicanos que hubo sobre Córdoba, los que con más probabilidades pudieron dejar bombas sin explotar en las inmediaciones del río son los efectuados entre el 5 y el 10 de septiembre del 36", aventura Naranjo. Precisamente se cumplirían estos días 88 años de aquellos hechos.

Proyectil hallado frente al centro comercial El Arcángel.

Proyectil hallado frente al centro comercial El Arcángel. / Ramón Azañón

Bombardeos en San Andrés y El Realejo

"Aquellos bombardeos se produjeron tras el fallido intento de Miaja de tomar Córdoba, que tuvieron como objetivo los barrios de San Andrés y el Realejo, seguramente porque allí residía el rebelde coronel Cascajo", detalla. Otros historiadores como Patricio Hidalgo Luque en su libro La Guerra Civil en Córdoba, los bombardeos aéreos sobre la capital (1936-1939) apuntan que por la zona también vivía el general Varela y destaca la información de primera mano que tenían los atacantes ya que algunos de estas bombas impactaron en su casa.

Otra posibilidad es que la bomba encontrada hace unos días fuera lanzada en el bombardeo del 15 de agosto del 37 contra la pequeña central hidroeléctrica sobre el Guadalquivir o "también pudo ser en el bombardeo más extenso ocurrido el 1 de abril del 37, que produjo la inmediata respuesta del gran bombardeo de la Cóndor a Jaén, con 157 muertos", añade Luis Naranjo.

En Los rusos en la guerra de España: 1936-1939, editado por la Fundación Pablo Iglesias y uno de los compendios más completo de la ayuda militar soviética a la Segunda Republica española, se especifica que el número total de bombas de aviación suministradas por la URSS a España fue de 74.870, "algunas de las cuales aún reposan son duda en los arenales del Guadalquivir", comenta Luis Naranjo. En concreto, de los aviones Katiuska, los rusos enviaron --según esa fuente-- al ejército republicano un total de 62 bombarderos, "una cifra muy inferior a la aviación nazi e italiana", dice Narajo. Otras fuentes documentales, incrementan esa cifra hasta los 150 ejemplares que el gobierno republicano adquirió a la URSS, si bien sólo 93 entraron en servicio antes del fin de la guerra.

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