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Entrevista | Marcos Santiago Pregonero de la Velá de la Fuensanta

"Yo, fuera de La Fuensanta, soy extranjero"

Marcos Santiago nos cuenta qué significa para el ser pregonero de la Velá de la Fuensanta

Manuel Murillo

Rafael Valenzuela

Rafael Valenzuela

Córdoba

El abogado Marcos Santiago es el encargado este año de pronunciar el pregón de la Velá de La Fuensanta, una experiencia con la que se muestra muy ilusionado.

-Marcos, ¿qué supone para usted dar el pregón de la Velá de La Fuensanta?

-Pues mira… Alegría. Alegría porque uno no se va a echar flores a sí mismo, pero que se me haya tenido en cuenta como ciudadano, como un ciudadano normal y corriente que da su pregón en su barrio y que me hayan elegido a mí, pues es una satisfacción muy grande. Uno ya no solo piensa en sí mismo, que también, sino en mis padres, que les hace mucha ilusión, en mi mujer, en mis niños y en la gente que me quiere. Y a la gente de La Fuensanta yo creo que le ha dado también mucha alegría. Porque yo creo que aquí soy querido.

- Pero es que este pregón tiene una gran importancia ¿no? Porque es el de la segunda fiesta más importante de la ciudad, después de la Feria de la Salud. ¿Cómo lo ve?

-Además es más antigua. Por eso te digo que ser pregonero de la Velá de La Fuensanta conlleva un ejercicio por mi parte de ilusión y de alegría, pero también de responsabilidad. Que me hayan puesto ahí para representar no solo a La Fuensanta sino a toda ciudad, pues me obliga a hacer las cosas bien y no defraudar a nadie.

-Eso le iba a preguntar. ¿Cuál es la vinculación que usted tiene con ese barrio?

-¿Cómo la vinculación? La vinculación, toda.

-Dígamela.

-Es que yo he nacido en La Fuensanta, cuando eran cuatro pisos. No estaba ni la piscina ni estaba hecha la mayoría de los bloques. Yo iba al colegio Alcalde Jiménez Ruiz cruzando un campillo que ahora son bloques. Imagínate. Nací en Las Costanillas pero con meses me fui para La Fuensanta, cuando dieron los pisos. Y sigo viviendo en La Fuensanta, mi familia vive aquí. Toda mi vida ha estado vinculada a La Fuensanta. Yo soy fuensantero. Yo, fuera de la Fuensanta, soy extranjero.

-Entonces habrá visto evolucionar esa fiesta desde que era chico hasta ahora. ¿Cómo ha visto esa evolución?

- Bueno, siéndote sincero, no quiero extenderme mucho porque el pregón trata de eso. Y el pregón debe ser una sorpresa. Yo lo único que te puedo decir de la Velá de La Fuensanta es que es una fiesta del pueblo, que sigue siendo del pueblo y que Dios quiera que en un futuro pues el pueblo siga acudiendo. Cuando La Fuensanta pierda su carácter popular, pues entonces es cuando te diré que está en decadencia.

Una jornada de la Velá de la Fuensanta del año pasado.

Una jornada de la Velá de la Fuensanta del año pasado. / Manuel Murillo

-Aunque no me desvele el contenido, ¿de qué irá su pregón?

-El pregón va a hablar de La Velá, de La Fuensanta y de sus gentes. Y de la evolución no solo de La Velá sino de la evolución del barrio de la Fuensanta, que tengo que adelantar que es un ejemplo a seguir, porque empezó como empezó, con una fama que no era justa y ahora es un barrio de clase media. Pocos barrios de cualquier punto de la geografía de España han conseguido lo que ha conseguido la Fuensanta. 

-¿Qué peso cree que tiene la parte religiosa en esta celebración?

-La Fuensanta es un reflejo de España, de lo que es España, un pueblo sencillo de clase media, luchador. Si yo pregunto qué peso tiene la religión en España, ¿tiene peso todavía? Claro que tiene peso, pues ese es el peso que tiene en La Velá de la Fuensanta. Exactamente igual que en España. Que hay democracia, gracias a Dios, que hay distintas confesiones religiosas, que hay personas laicas, sí, pero la religión sigue estando muy presente en nuestro país. La religión cristiana, pues igual que tiene peso en España lo tiene en la Fuensanta. No hay más.

-¿Es usted el primer gitano que da el pregón de La Fuensanta?

-Ehhh. La verdad es que no lo he pensado. No te voy a decir que no me guste. Porque yo soy gitano y estoy tan orgulloso de ser gitano como de ser de La Fuensanta como de ser cordobés. Y ya está, pero eso no lo sé.

-Y en cuanto a la evolución del barrio, usted que ha sido testigo presencial de ello, ¿cree que ha estado el barrio bien atendido por las distintas administraciones en estas décadas?

-El barrio ha estado bien atendido, sobre todo, por sus ciudadanos. Por los que habitan en él, porque tienen un sentido cívico admirable. A pesar de las administraciones, los distintos ayuntamientos, de todas las ideologías, la Fuensanta no podemos decir que ha estado olvidada y tirada. Pero, bueno, nunca es suficiente. A La Fuensanta hay que hacerle más caso del que se le hace, precisamente, porque ha superado lo que ningún barrio ha superado como es la exclusión social.

-Entonces, ¿cómo ve usted el futuro del barrio?

-El futuro del barrio lo veo gris, porque asistimos a unos tiempos raros porque… Bueno, el boom de la construcción ha caído y necesitamos más inversión en La Fuensanta, para colocar a los propios de La Fuensanta.

-Inversión, ¿en qué sentido?

-En todos los sentidos.

-¿Y ese gris, lo ve proyectado sobre la fiesta?

-Es que ¿sabes? ¿Sabes lo que pasa? Que todo eso lo voy a contar en el pregón y me gustaría que lo escucharan los vecinos.

-Pues no se hable más. Suerte.

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