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Reportaje

La historia del avión del Balcón del Guadalquivir que ni despegó ni fue cultural

Tras el anuncio de su retirada, recuperamos la historia de uno de los proyectos emblema de la candidatura de Córdoba 2016

La historia del avión del Balcón del Guadalquivir que ni despegó ni fue cultural

Ramón Azañón

Adrián Ramírez

Adrián Ramírez

Córdoba

Hace más de trece años, concretamente el 19 de marzo de 2011, Córdoba instaló en el parque de Miraflores el llamado avión cultural. Lo hizo con el objetivo de impulsar la candidatura de la ciudad como Capital Cultural Europea en 2016 y servir de espacio para los creadores locales. Su traslado fue todo un acontecimiento y echó a miles de cordobeses a la calle, que contemplaron el curioso cambio de ubicación de la aeronave. Fue el punto álgido de un proyecto que, hasta entonces, ha acumulado una gran cantidad de promesas incumplidas y proyectos que quedaron en el olvido. Esto, sumado al consecuente abandono y vandalismo, ha terminado convirtiéndolo en una especie de estatua o mamotreto en una ciudad que, hasta este verano, carecía de vuelos comerciales regulares.

Tras un incendio en su interior el pasado 4 de marzo el Ayuntamiento planteó la posibilidad de su retirada en caso de no encontrar un proyecto para el mismo. Ahora, el Consistorio ha confirmado que lo sacará del Balcón del Guadalquivir de manera inminente con el objetivo de ganar más espacio verde. Recuperamos la peculiar historia del avión que ni despegó, ni fue cultural.

El avión y su llegada a Córdoba

La aeronave se trata de un modelo Douglas DC7-C del que solo se fabricaron 338 unidades. Tiene 34,21 metros de longitud y un peso de algo más de 33.000 kilos. Fue construido en 1957 y llegó a la ciudad en los años 80 del siglo pasado, procedente de Arizona (EEUU), donde sirvió para la extinción de incendios.

Imagen del avión en el Balcón del Guadalquivir.

Imagen del avión en el Balcón del Guadalquivir. / A.J. GONZÁLEZ

Su historia es bastante curiosa, y es que, en 2009, el piloto suizo de origen español y coleccionista de aviones, Francisco Agulló, tuvo conocimiento de que había dos DC7 abandonados en un hangar del aeropuerto de Córdoba. Los descubrió a través de una publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y ese año viajó a la ciudad para cerrar in situ el trato, "no había ido a la ciudad antes y no he vuelto", declaró en 2016 en una entrevista a Diario CÓRDOBA. "Quería hacer algo con ellos antes de que terminaran en la chatarra. Más que nada tienen un valor sentimental", comentó en el mencionado artículo. Una de las aeronaves la cedió ese mismo año al Ayuntamiento, mientras que la otra la donó al Museo de la Aviación de Francia.

Multitudinario traslado

En 2010, y tras contemplar el Vial Norte como ubicación, finalmente Urbanismo decidió que el avión se ubicaría en el balcón del Guadalquivir. El 19 de marzo del año siguiente, un convoy compuesto por 39 agentes de Policía Local y siete camiones, uno de ellos de 36 metros de longitud, trasladaron el enorme aparato, al que se le añadió una franja azul de la candidatura de Córdoba 2016. La comitiva recorrió la ciudad en medio de una gran expectación con el aparato desmontado en siete partes que incluían el timón de cola, las alas y los cuatro motores.

Proyectos fallidos y abandono

Tal y como se acordó con Agulló, el curioso espacio iba a estar destinado a la promoción cultural de la ciudad, especialmente de los artistas emergentes. "El proyecto añade elementos novedosos al paisaje urbano y equipamientos culturales sencillos", señalaba él por entonces alcalde, Andrés Ocaña, que contemplaba su uso también para colectivos sociales, exposiciones y "todo tipo de actividades culturales". Estos se desarrollarían en una sala de reducidas dimensiones (unos 65 metros cuadrados), que se complementaría con una zona exterior de terraza-bar.

Lo cierto es que, desde su instalación, el avión ha sufrido un maremágnum de proyectos, todos ellos fallidos y ha estado lejos de consumarse la propuesta inicial. Tanto es así que el propio Agulló, declaró en 2016 en la citada conversación que, "de saber que no se haría nada, no habría donado el avión".

Interior de la aeronave antes del incendio.

Interior de la aeronave antes del incendio de marzo de este año. / TONI BLANCO

Retirada del avión

Trece años después, los únicos "artistas locales" que han hecho acto de presencia han sido los grafiteros, que han vandalizado un espacio abandonado. Tras el incendio del pasado 4 de marzo en su interior, el cual ha quemado parte del mismo y mostrado la basura que él se encuentra, el Ayuntamiento señaló que, "si no se dota de contenido cultural al espacio, habrá que retirarlo".

Así fue el multitudinario traslado del avión de Miraflores por el centro de Córdoba

Así fue el multitudinario traslado del avión de Miraflores por el centro de Córdoba / A. J. González / Toni Blanco

Este miércoles 7 de agosto, la teniente alcalde delegada de Gestión en el Ayuntamiento, Cintia Bustos, ha anunciado que se procederá a la retirada de la aeronave con el objetivo de "ganar más espacio de zona verde". Para ello, el Consistorio se pondrá en contacto con su dueño de manera inminente, otorgándole un plazo de un mes para quitar el avión del Balcón del Guadalquivir. En caso de que esto no se lleve a cabo, "el Ayuntamiento actuará de oficio", ha advertido.

Bustos admite que aún debe calcularse el coste del desmantelamiento del Douglas DC7-C. Posteriormente, habrá que sacar licitación un contrato para que una empresa se encargue de su retirada.

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