Medicamentos

Más de 4.300 cordobeses abandonan el consumo de ansiolíticos y otras benzodiacepinas

Córdoba logra reducir un 4,1% el consumo en un año, un descenso que en Andalucía es del 3,4%

La Junta de Andalucía celebra el resultado como parte de la campaña 'BenzoStopJuntos'

Un profesional de una farmacia de Córdoba muestra algunos de los medicamentos del grupo benzodiacepinas, en una imagen de archivo.

Un profesional de una farmacia de Córdoba muestra algunos de los medicamentos del grupo benzodiacepinas, en una imagen de archivo. / Manuel Murillo

Diario CÓRDOBA

Diario CÓRDOBA

Córdoba ha logrado reducir un 4,1% el consumo de benzodiacepinas en un año, entre los meses de abril de 2023 y 2024. Un descenso que en Andalucía se ha quedado en un 3,4%. Desde la Junta de Andalucía celebran este logro como resultado, en parte, de la campaña BenzoStopJuntos. El objetivo de la misma es concienciar sobre el uso adecuado y riesgos de estos fármacos, que son consumidos por más de un millón de personas en la comunidad andaluza. Una de cada 10 personas en Andalucía es consumidora crónica de estos fármacos. La mitad son mayores de 65 años y siete de cada 10 son mujeres.

El descenso porcentual logrado supondría que en Andalucía alrededor de 64.017 usuarios han dejado de utilizarlos y en Córdoba, 4.366 personas. La buena noticia, señala la Junta de Andalucía, es que ocho de cada 10 personas que intentan dejar de tomar estos fármacos lo consiguen, con mayor o menor dificultad.

Algunas de las benzodiacepinas y ansiolíticos que se recetan en España.

Algunas de las benzodiacepinas y ansiolíticos que se recetan en España. / Elisenda Pons

El uso de benzodiacepinas solo está indicado en crisis de ansiedad cuando sea necesario el control de los síntomas, o en casos de insomnio grave, solo si éste interfiere con la vida cotidiana. Aun así su uso no debe extenderse más de dos a cuatro semanas, ya que está demostrado que estos medicamentos solo son útiles durante un tiempo determinado y que, una vez transcurrido, dejan de producir el efecto deseado, y producen riesgos asociados a su consumo e incrementa el riesgo de accidentes, caídas y el deterioro cognitivo. Además, producen tolerancia y dependencia, por lo que su balance beneficio/riesgo a medio y largo plazo es desfavorable.

Programa BenzoStopJuntos

La Consejería de Salud y Consumo, a través del Servicio Andaluz de Salud, con la colaboración de la Escuela Andaluza de Salud Pública, puso en marcha en 2022 el programa BenzoStopJuntos: Vivir sin Tranquilizantes es Posible, una iniciativa que tiene como principal objetivo concienciar a la población que consume benzodiacepinas de manera crónica para problemas para los que realmente no están indicados, como pueden ser la ansiedad leve y puntual o insomnio ocasional. Los fármacos de mayor consumo son lorazepam, lormetazepam bromazepam, alprazolam o zolpidem.

La campaña se desarrolla también en colaboración con el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof), y cuenta con el apoyo de sociedades científicas, consejos de colegios profesionales, así como con la implicación directa de profesionales de Atención Primaria y Hospital, y de las oficinas de farmacia comunitarias, con el fin de mejorar el conocimiento sobre las benzodiacepinas y sus alternativas, fomentar su buen uso y disminuir los riesgos derivados de su consumo continuado.

Material educativo para pacientes

El programa consiste en que los profesionales ofrezcan a los pacientes información y material educativo en las consultas y en las oficinas de farmacias comunitarias. Este material, que está disponible en la web es una adaptación local de otro existente en el ámbito de la salud en Canadá, y ha sido avalado por 25 entidades.

Concretamente, proporciona información sobre las benzodiacepinas y los riesgos de su uso continuado, alternativas saludables con las que combatir el estrés de la vida cotidiana sin recurrir a fármacos (técnicas de relajación, respiración y autocontrol, cambio de hábitos, ejercicios…) y cómo proceder para la deshabituación con la ayuda de los profesionales.

Además, incluye un auto-test para medir el grado de dependencia a estos fármacos, así como un directorio de las guías de autoayuda para la depresión y los trastornos de ansiedad del Servicio Andaluz de Salud y una sugerencia de pauta de deshabituación.