Balance del SAVA

La cifra de menores atendidos como víctimas de violencia sexual se triplica en Córdoba en un año

El número de niños y adolescentes asistidos por agresiones y otros delitos sexuales en el Servicio de Asistencia a Víctimas pasa de unos 60 a más de 200 

Candela Castillo, Mª Eugenia Cuenca y Laura Fernández trabajan en la sala Gesell del SAVA.

Candela Castillo, Mª Eugenia Cuenca y Laura Fernández trabajan en la sala Gesell del SAVA. / CÓRDOBA

Pilar Cobos

Pilar Cobos

La última ley de Libertad sexual, que entró en vigor en 2022 conocida como ley del solo sí es sí, ha tenido diversos efectos, más allá de la polémica generada por la rebaja de penas a delincuentes sexuales, y uno de ellos es «un aumento tremendo de denuncias por violencia sexual con víctimas menores. La ley ha servido para destapar una violencia que estaba muy oculta», afirma la coordinadora del Servicio de Asistencia a Víctimas (SAVA) en Córdoba, Laura Fernández

En esta línea, apunta que la cifra de niños y adolescentes atendidos tras sufrir violencia sexual se ha triplicado, pasando de unos 60 casos anuales a más de 200. Entre los delitos más frecuentes aparecen las agresiones sexuales, la mayoría cometidas por familiares, aunque también por individuos fuera de este ámbito, y los relacionados con la pornografía, donde destaca la exhibición de material a menores. «Eso antes no se denunciaba», recuerda Laura Fernández. Ahora lo trasladan a la Justicia tanto familias como colegios. «Los menores ya lo cuentan y las familias se sienten seguras, porque la ley les reconoce derechos», explica. 

40 menores víctimas de violencia machista

El SAVA atendió a 269 menores el año pasado (el 72% son niñas) y, de estos, la mayoría ha sido víctima de violencia sexual, pero también sobresalen otros problemas como el acoso escolar. Además, el balance recoge 40 víctimas de violencia de género, aunque su coordinadora recuerda que «en el juzgado de Menores se atienden muchísimos casos que no nos llegan, porque la Fiscalía tiene equipos psicosociales». A modo de ejemplo, apunta la atención realizada a una menor que es madre y víctima de violencia machista. 

También subraya el trabajo con familias preocupadas por la posiblidad de que sus hijas sean víctimas de estos delitos. «En esos casos y cuando no quieren denunciar, las derivamos al Instituto Andaluz de la Mujer. Las chicas jóvenes identifican peor que las adultas cuando son víctimas de violencia de género», advierte. 

2.589 perjudicados por delitos

El SAVA, dependiente de la Consejería de Justicia, cumplió 25 años de actividad el año pasado. Este servicio gratuito asistió a 2.589 víctimas en 2023 en Córdoba, un 7% más en tasa anual, y el 91% son mujeres. Sus siete profesionales atienden, principalmente, a los perjudicados por los delitos más violentos, aunque pueden acudir a ellas las víctimas de delitos de cualquier tipo para recibir apoyo en los ámbitos jurídico, social, psicológico o general. 

Laura Fernández destaca el notable incremento de las atenciones realizadas en la provincia desde la puesta en marcha del equipo itinerante en 2021. En cuanto a los delitos sufridos por los adultos atendidos el año pasado, un 40% fueron de violencia de género y el resto estuvieron relacionados con estafas en redes sociales o engaños a empresarios a través de correos electrónicos, impagos de pensiones, amenazas o lesiones, entre otros.

Discapacidad y justicia restaurativa

Junto a otras actividades, cabe destacar que el SAVA actúa como facilitador judicial, realizando informes donde valora la vulnerabilidad de víctimas como las personas con discapacidad intelectual y proponiendo la adaptación del proceso para ellas. Una de estas medidas de adaptación podría ser el acceso a sentencias en un lenguaje sencillo.

Por otra parte, ahora participa también en un proyecto de justicia restaurativa, que se implantará a finales de este año con la llegada del servicio de mediación intrajudicial penal para adultos. Esta herramienta ofrecerá a víctimas y acusados la posibilidad de resolver sus conflictos (en determinados delitos) de forma alternativa al paso por el juzgado. "En muchas ocasiones, la víctima desea que se le pida perdón y se le restituya, pero no busca una condena", explica Laura Fernández sobre esta iniciativa.

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