A la espera de la última fase

Así es el día a día de los vecinos y comerciantes tras la nueva imagen de la avenida de Trassierra

La mayoría de los residentes en la zona se muestran contentos con el resultado, aunque resaltan la velocidad de muchos coches, especialmente por la noche

Los comercios perdieron ventas durante las obras

Quedaría la tercera y última parte de la intervención, de Francisco de Toledo a Doña Berenguela

La nueva imagen de la avenida de Trassierra tras su remodelación

A. J. González

María José S. Guardiola

María José S. Guardiola

En la avenida Trassierra, una arteria vital para la ciudad de Córdoba, ya se ve la luz al final del túnel. Una claridad que viene tras finalizar en el pasado mes de abril la segunda fase de la remodelación de esta importante avenida, la primera ya concluyó, y ahora solo quedaría la tercera y última parte (de Francisco de Toledo a Doña Berenguela), así terminaría una de las obras más ambiciosas y "necesarias" para la ciudad.

Los vecinos ya pasean y hacen su día a día en este nuevo entorno, "le ha dado otra imagen al barrio" indican las vecinas Dori Prieto y Paqui Sarria mientras regresan a casa tras hacer la compra, "tiene otra amplitud, y el asfalto se nota mucho, antes te destrozaba el coche". La mayoría de los vecinos encuestados coinciden, el resultado es positivo, y las molestias ocasionadas durante las obras han sido llevaderas, o al menos, ya se han olvidado "tenía que dar mucha vuelta cuando salía de la cochera, ya que no podía salir a la carretera, pero bueno, ha sido por un cambio a mejor, ha merecido la pena tanta obra", explica otro vecino que vive a la mitad de la avenida.

Vista aérea de la avenida de Trassierra tras su remodelación.

Vista aérea de la avenida de Trassierra tras su remodelación. / A. J. González

Los comercios también han sido protagonistas durante la intervención, ya que, durante la obra fueron unos de los grandes perjudicados, "las ventas descendieron, no sé si fue solo por esto o por las circunstancias que arrastrábamos, pero la obra no ayudó", aseguran Marga y Montse, propietarias de Doña Chuche, negocio que lleva 27 años en la avenida Trassierra. Las dueñas destacan la rampa de la acera para cruzar el paso de peatones, "era necesario para las sillas de ruedas", además de las nuevas luminarias, "ya no está tan oscuro cuando vas a cruzar".

En la Pescadería Paco aguardan varias vecinas, la mayoría expresa el acierto de la nueva obra, sin embargo, Rafi, una de ellas expone que "la obra muy bien, pero necesita mantenimiento, tienen que cuidar los árboles, las losas están levantadas y el asfalto este", explica la vecina señalando la vía secundaria que va desde la calle Virrey Pedro de Aragón. Por su parte, Paco, el pescadero del negocio, asegura que lo que más destaca es la subvención que ha recibido, ya que "la avenida se quedó parada y eso se notó".

Vista aérea de la avenida de Trassierra tras su remodelación.

Vista aérea de la avenida de Trassierra tras su remodelación. / A. J. González

Ahora, el objetivo es licitar la tercera y última fase de la remodelación de la avenida de Trassierra una vez pase por consejo rector, y tenerla adjudicada para otoño de este año y concluida antes del verano del año que viene. "Esperamos que esta obra sea un avance y una evolución para Córdoba y que eso traiga beneficios tanto para la ciudad como para los vecinos", afirma Silvia García, residente de este último tramo. Para esta vecina, lo peor de la obra a vino a la hora de buscar aparcamiento, "no tengo cochera y fue bastante catastrófico, incluso me tenía que ir a aparcar a otros barrios".

"Van como locos"

También hay vecinos y comerciantes que destacan el tráfico y la velocidad a la que llegan los vehículos. "Los coches van a mucha velocidad, incluso he visto a más de uno haciendo la pirula", afirma Irene M. la cocinera del bar Zimbaya. "Cada dos por tres escucho frenazos, cualquier día hay una desgracia", insiste. "Por la noche esto parece una pista de carreras, van como locos" dice también Marcos, un vecino de la zona que insiste que "no respetan las velocidades ni la calzada compartida". Este cordobés afirma que el resultado de la obra "ha merecido la pena", ya que durante el desarrollo, "no podía entrar ni para descargar, enseguida venía la policía".

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