Ayuntamiento de Córdoba

Crónica del pleno: la bandera, la pelea y los 150 minutos de ruegos y preguntas

El portavoz socialista, Antonio Hurtado, invita de nuevo al alcalde a dimitir; Bellido le responde que volverá a presentarse en 2027 y le espeta: "¿Y tú?"

El alcalde y presidente del Pleno, José María Bellido, con la bandera del arcoíris al fondo.

El alcalde y presidente del Pleno, José María Bellido, con la bandera del arcoíris al fondo. / A.J. GONZÁLEZ

Irina Marzo

Irina Marzo

Si los parlamentarios italianos formaron en melé alrededor de la bandera de Italia ayer, el Pleno de Córdoba se enfrentó hoy a cuenta de la bandera del arcoíris que Antonio Hurtado colocó en su escaño. Indignada, la portavoz de Vox, Paula Badanelli, exigió al alcalde la retirada de la enseña Lgtbi por no ser "una bandera oficial", y el alcalde tiró por la calle del medio trasladándole con la mirada la invitación al portavoz socialista, que optó finalmente por quitarla de la bancada y colocársela en el cuello a modo de fular (doble outfit porque ya llevaba pajarita multicolor). El preámbulo de esta guerra había sido, un año más, la imposibilidad de acordar una declaración institucional en favor del colectivo desde la irrupción de Vox en el salón de plenos.

El socialista Antonio Hurtado y el concejal de Hacemos José Carlos Ruiz con la bandera y 'outfit' Lgtbi.

El socialista Antonio Hurtado y el concejal de Hacemos José Carlos Ruiz con la bandera y 'outfit' Lgtbi. / A.J. GONZÁLEZ

Caldeado ya el ambiente, los sindicatos con representatividad en el Ayuntamiento de Córdoba quedaron en el salón de plenos para pelearse. Hay sentadas por la paz y quedadas para la guerra. Hubo gritos y algún insulto faltón entre CGT, CTA y los sindicatos corporativos de Policía Local y Bomberos, SAB y Siplico, mientras que CCOO, UGT y Csif optaron por ir de negro en señal de luto. En el trasfondo de la bronca, el convenio colectivo que tienen que negociar para funcionarios y laborales y la pelea por el peso de cada fuerza sindical en las mesas de negociación. Cintia Bustos, concejal de Recursos Humanos, aguantó el tirón como pudo.

La concejala de Recursos Humanos, Cintia Bustos, durante las protestas sindicales.

La concejala de Recursos Humanos, Cintia Bustos, durante las protestas sindicales. / A.J. GONZÁLEZ

Dimite tú

En comparecencias previas al pleno, el alcalde y el portavoz del PSOE hicieron sus respectivos balances del primer año de mandato. Bellido para vender que en este tiempo se ha reducido el paro y se ha impulsado la reindustrialización de Córdoba; Hurtado para decir que ha sido un año "de oportunidades perdidas" y volver a pedir por enésima vez la dimisión del regidor. Éste, por cierto, le dijo que no, que no se iba. "No le voy a dar la satisfacción de dimitir, tengo fuerzas y me voy a volver a presentar en 2027; espero que usted también siga aquí", le espetó Bellido, no sabemos si con sinceridad o ironía, al portavoz del PSOE que no contestó.

Cinco mociones en consenso

La sesión plenaria de junio incluyó la aprobación por consenso de cinco mociones, cuatro de las cuales (o versiones muy similares de las mismas) ya han pasado por el salón de plenos en varias ocasiones: inversiones y mejoras en Alcolea y Villarrubia (un barrio caldeado por su deseo de convertirse en ELA); la limpieza del río, y una moción en defensa del patrimonio industrial de la ciudad que ya defendieron, cuando existían, los de Ciudadanos. Dejá vu.

Bancada del PP, en el salón de plenos.

Bancada del PP, en el salón de plenos. / A.J. GONZÁLEZ

También se aprobaron por unanimidad dos mociones del PP (llevaba cuatro y las cuatro dirigidas al Gobierno de España): una en la que se solicita al Ministerio de Ciencia y Universidades la reforma integral de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) y otra, que insta al Ministerio de Cultura a la realización de actividades dedicadas a la promoción y difusión del Flamenco.

A debate fueron otras dos mociones del PP, una de apoyo al sector primario, que despertó un acalorado rifirrafe en clave nacional; y una segunda moción «sobre la defensa de la igualdad, la libertad de empresa, la capacidad de generación de empleo y contra los privilegios y/o sanciones», que seguimos analizando sobre qué versaba. Pese a los minutos dedicados a la argumentación de esta última moción, los cuatro partidos del Pleno terminaron apoyándola tras rechazar una enmienda de adición planteada por Vox que pedía cepillarse las autonomías.  

Ruegos y preguntas

Sea porque la reforma del reglamento del pleno que limitará los ruegos y preguntas es inminente, sea porque la oposición estaba inspirada, el Pleno dedicó dos horas y media, 150 minutos de reloj, a la fiscalización de la gestión municipal. PSOE, Hacemos y Vox plantearon cuestiones sobre los fondos Edusi (si se han perdido 5,7 millones o si se han ejecutado el 80%), los Next Generation (si se han perdido 15,6 millones o si, como dijo el alcalde, aceptar esos fondos hacía que "saliese más caro el collar que el perro"), la recogida de naranjas en una zona de El Higuerón, las listas de espera de la sanidad andaluza, los usos del San Eulogio (el club deportivo Fray Albino reclamó con su presencia en el salón de plenos participar en la gestión), la zona de bajas emisiones, las fotos de los novios en el Alcázar, las terrazas en altura, la situación de Caballerizas, la bolsa de empleo de Sadeco, la deuda con Mercacórdoba y el atasco de los empadronamientos, entre otras cuestiones. El edil más prolijo fue una vez más Antonio Hurtado, que reclamó de nuevo la dimisión del alcalde y planteó un total de 14 preguntas y no sé cuántos ruegos.

Se incluyó, con aplauso sentido y alargado en el tiempo, la despedida por su pronta jubilación a Mercedes Ruiz, funcionaria con 43 años de carrera profesional y 11 corporaciones democráticas a sus espaldas, que agradeció la deferencia del Pleno y dijo: "Ha sido un honor; siempre he estado al servicio de la ciudadanía y nunca he olvidado que quienes me pagan son los señores de la calle". Tome nota el resto.