Infraestructuras aeroportuarias

Tres empresas optan a hacerse con el contrato para derribar el hangar del aeropuerto de Córdoba

La estructura ha quedado obsoleta al datar de la segunda mitad de la década de 1950

Vista del hangar del aeropuerto de Córdoba.

Vista del hangar del aeropuerto de Córdoba. / A. J. González

Noelia Santos

Noelia Santos

Un total de tres empresas optan a hacerse con el contrato que Aena sacó a licitación para derribar el hangar del aeropuerto de Córdoba, que se encuentra en muy mal estado. El operador de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea ha recibido cuatro ofertas, pero una de ellas ha quedado excluida. En concreto, son Inercia Contr y Reformas, Sepisur XXI y Obres y Serveis Curto las sociedades que optan a hacerse con un contrato que salió a licitación por 387.246,68 (impuestos incluidos) y un plazo de ejecución de siete meses.

Según reza la memoria del contrato, el hangar está actualmente sin uso. Se construyó en la segunda mitad de la década de 1950 y su estado hace "inviable", por costosa, su rehabilitación. De ahí que se decida demoler para evitar posibles accidentes.

Lo que se va a hacer

Lo que se va a derribar es el denominado hangar 1 y se mantendrá en pie el hangar 2, que está junto al primero, pero siendo edificios completamente independientes. En el proyecto se detalla que el edificio a derribar presenta una cubierta en mal estado debido a que ya ha cumplido su vida útil. Está formada por placas de fibrocemento que contienen amianto. Las uniones soldadas no cumplen los requisitos mínimos de la normativa vigente de acuerdo con los controles y ensayos a los que han sido sometidas. La pintura de la estructura no cumple la función intumescente requerida.

Pasajeros en el aeropuerto de Córdoba durante el vuelo a Praga de diciembre del pasado 2023.

Pasajeros en el aeropuerto de Córdoba durante el vuelo a Praga de diciembre del pasado 2023. / Manuel Murillo

Se recuerda, en este sentido, que la estructura ha sido diseñada con los criterios vigentes en la década del 50 del siglo pasado. En la actualidad la normativa es más exigente desde el punto de vista de la consideración de las cargas debidas a la nieve, el viento y la resistencia al fuego de la estructura. Hay, además, numerosas placas sueltas o rotas en la cubierta. También se han detectado deficiencias de impermeabilización y sellado de hueco y juntas que provocan problemas de humedad en las diferentes fachadas del edificio.