Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

45 años ayuntamientos democráticos

Irina Marzo

Irina Marzo

CÓRDOBA

En apenas 35 minutos se liquidó el que quizá ha sido uno de los plenos constituyentes más decisivos de los celebrados en Córdoba en los últimos 45 años. Con aquella sesión celebrada a las 11 horas en el Ayuntamiento de Córdoba --entonces aun en la calle Pedro López-- el 19 de abril de 1979 se cerraba un capítulo de la Historia de España, la dictadura, mientras la democracia daba pasos decididos en los municipios cordobeses. En el acta de aquella sesión plenaria se recoge la designación, por 20 votos a favor y 7 abstenciones, de Julio Anguita como alcalde de Córdoba, el único comunista que logró la presidencia de un ayuntamiento de capital de provincia en toda España.

El socialista Rafael González Barbero, que formaba la mesa de edad junto a José Luis Villegas, el concejal del PCE más joven, declaró: "Este acto representa la reanudación de la vida demócratica en el Ayuntamiento de Córdoba tras 42 años de no concurrir esta circunstancia, por lo que debemos recordar al alcalde y a los concejales destituidos en 1936". En realidad, aquel fue el único guiño que hubo al pasado en un pleno que hizo historia.

Aquellas primeras elecciones municipales democráticas celebradas en la primavera de 1979 fueron reflejo del cambio profundo que experimentaba entonces el país. Los pueblos de Córdoba pasaron de tener al frente de sus ayuntamientos a la figura del alcalde franquista, que representaba al máximo representante del régimen a escala municipal, a alcaldes designados soberanamente por el pueblo con un arduo trabajo por delante. "Al llegar al Ayuntamiento de Córdoba nos encontramos con un problema serio heredado de la dictadura, y es que el alcalde Antonio Alarcón, viendo el final del régimen, tomó la decisión de quedarse quieto. Mantengamos los servicios, pero no emprendamos cosas nuevas, dijo. Cuando llegamos nosotros la ventaja fue que no había mucho que deshacer, pero el inconveniente es que había muchísimo que construir. Barrios sin agua, servicios municipales sin material, no teníamos ni sede municipal", recordaba para CÓRDOBA Herminio Trigo, concejal de aquella primera corporación y más tarde alcalde de la ciudad.

SSS

En aquellos comicios celebrados un martes 3 de abril de 1979, la provincia de Córdoba debía elegir a 925 concejales. Estaban llamados a las urnas 512.533 cordobeses, de los que votaron 349.113, mientras que163.420 se abstuvieron y 2.760 emitieron votos nulos. La catedrática de Ciencias Políticas, Irene Delgado Sotillos, considera que el porcentaje de participación en las elecciones locales rondaría el 62,6% porque fueron «un acontecimiento que no despertó el entusiasmo esperado por las fuerzas políticas, quizá por haberse convocado el mes previo a este consulta las segundas elecciones legislativas de la etapa democrática». En el caso de Córdoba, el historiador de Baena Antonio Barragán defiende que las zonas donde más se voró al PCE tuvieron menos abstencionistas (en Fernán Núñez solo hubo un 16,8% de abstención y en Montalbán, un 14%), mientras que los pueblos más cercanos a la derecha la abstención fue mayor (en Espiel alcanzó un 47%).  

UCD, la gran vencedora de las elecciones generales de aquel miso año, fue la fuerza más votada en la provincia tanto en número de votos, 105.471 votos (el 30,8%), como en número de concejales (330). Fue el partido más votado en en 35 municipios, como Villanueva de Córdoba, Cabra, Palma del Río, Baena o Puente Genil, pero debido a los pactos de izquierdas que sellaron fuerzas como el PCE, PSOE o el PSA, solo cerró 24 alcaldías. Le siguió el PSOE con 91.996 votos (el 26,87%), lo que le valió 258 concejales y alcaldías en 24 municipios como las de Montoro, Adamuz, Belmez, Fuente Palmera, Palma del Río, Pozoblanco o Belalcázar.

La tercera fuerza política fue el PCE, que obtuvo la victoria moral de la capital, y que sumó 84.084 votos (el 24,5%), unos 18o concejales . La comarca de la Campiña y sobre todo la zona sur será el lugar donde más apoyos recoja el partido, sin olvidar a Córdoba capital68. Estos apoyos fueron superiores a los recibidos en las elecciones generales de marzo de 1979, por lo que las elecciones municipales para el PCE en lo que se refiere a la provincia de Córdoba significaron un empuje considerable del partido en el ámbito nacional. Hubo zonas en las que se alcanzó el 50% del voto emitido, incluso con máximos como es el caso de Fernán Núñez (63%), Montalbán (69,2%) y Montemayor (59%), con lo que en el ámbito provincial suponía el aumento de casi 15.000 votos más que en marzo

Córdoba capital

En la ciudad de Córdoba inicialmente se presentaron para las elecciones locales de 1979 un total de 11 candidaturas (UCD, CD, PSOE, PCE, PSA, PTA, MCA‐OICE, LCR, FN, GIG Y CI). Finalmente quedarían solo 8 candidaturas tras la retirada de CD, LCR, y CI.  En la provincia encontramos 268 candidaturas en los 74 municipios que se distribuyen entre 9 partidos, una federación y 28 candidaturas independientes. UCD, PSOE, PCE fueron las tres opciones principales por número de candidaturas presentadas16.  

UCD afrontaba las elecciones locales con la obligación de repetir el triunfo logrado hacía menos de un mes en las elecciones generales celebradas el 1 de marzo de 1979. De ese modo, evitaría el aumento de apoyos a los partidos de la oposición, especialmente del PSOE (Partido Socialista Obrero Español) que ya había crecido en la anterior convocatoria.  

La extrema derecha también tuvo presencia en Córdoba en las elecciones locales con Fuerza Nueva encabezada por el ex concejal Juan Millán Álvarez 39 , presentándose como  «...los únicos con capacidad de evitar que el marxismo y el capitalismo destruyan el Ayuntamiento como lo han hecho con la clase obrera  y la familia», EN cÓRDONA obtuvieron 1.655 votos

. La campaña llevada a cabo por el PCE en la ciudad de Córdoba fue realmente dinámica y una de las más activas de la provincia.  Los mítines fueron la herramienta por excelencia en su tarea para conseguir adeptos. En la ciudad de Córdoba éstos fueron constantes, contando incluso con algunos de sus dirigentes más conocidos como: Ignacio Gallego, J.A. Bardem, N. Sartorius, Ernesto Caballero, y el propio Santiago Carril Visita inesperada de Felipe Gon´zlez

Diego Romero se presentaba como «Un hombre forjado en su trabajo para tu Ayuntamiento», «Un hombre honesto para la gestión municipal», «…el hombre para una gestión municipal eficaz y transparente», «Un hombre preparado y sensible a tus problemas» 53.  S

Córdoba era una ciudad desde el punto de vista político activa, una realidad que quedaba demostrada debido, entre otros aspectos, a la participación constante de la ciudadanía cordobesa en todo el proceso de transición democrática. La campaña electoral de las elecciones municipales programadas para el 3 de abril de 1979 fue dinámica, aunque mucho más tranquila que el resto de campañas electorales de carácter general.  En Córdoba fueron abundantes los mítines políticos, al igual que las notas de prensa que llenaron de publicidad los periódicos con frases célebres.Todo era novedoso, incluida la forma de la constitución de las que debían ser las nuevas corporaciones municipales, los nuevos ayuntamientos democráticos.

En el global de la provincia cordobesa, UCD acaparó el 30,71% de los apoyos con 106.368 votos, lo que se tradujo en 334 concejales; por detrás se situó el PSOE que lideraba Felipe González a nivel nacional, con el 26,74%, 92.626 votos y 258 concejales. La tercera fuerza que más votos recibió de las diez que presentaron candidaturas a las municipales en la provincia de Córdoba –si concentramos las listas independientes– fue el Partido Comunista de España (PCE), de Santiago Carrillo. El PCE acaparó el 24,25% de los votos, con 84.005 apoyos y 183 concejales. Los independientes consiguieron 75 ediles –con el 5,84% de los votos–; 32 el Partido Socialista Andaluz (PSA) –con el 7,67%–; 26 una Coalición Democrática (CD) liderada por Manuel Fraga –con el 2,12% de los votos–; y 17 la Federación de Partidos del Trabajo de España (PTA) –con el 1,96% de los votos–.

Estos resultados, en concreto, se tradujeron en que la provincia de Córdoba se quedó situada en el mapa político nacional como una provincia de izquierdas, puesto que el PSOEsuperó a UCDen número de alcaldías. En concreto, el partido liderado a nivel nacional por Adolfo Suárez consiguió 22 alcaldías en Córdoba, por las 28 de un Partido Socialista que a partir de ese momento comenzó un crecimiento que le llevaría a la Presidencia del Gobierno en octubre de 1982 con Felipe González y Alfonso Guerra como puntas de lanza. No obstante, ese triunfo –entre comillas– socialista en tierras cordobesas no supuso que la primera Diputación de esa nueva etapa democrática estuviera gobernada por un miembro del partido que fundara Pablo Iglesias. Diego Romero Marín, de Unión de Centro Democrático, fue presidente de la Diputación de Córdoba desde el 26 de abril 1979 al 16 de junio 1983. Fue el primer presidente de la institución provincial después del franquismo.

Que la provincia de Córdoba quedaba un poco más a la izquierda que el resto de provincias andaluzas y españolas quedó demostrado también por el hecho de que el Partido Comunista de España obtuvo importantes apoyos tanto en Córdoba capital, donde llegó a la Alcaldía con Julio Anguita –fue la única capital de provincia española en la que triunfó el PCE– como en los núcleos rurales cordobeses de mayor población, en los que consiguió hasta 14 alcaldes. Llama la atención. por ejemplo, que la primera lcaldía democrática de Baena, feudo socialista por excelencia de las últimas décadas, la ocupara el PTA.

UCD, por su parte, consiguió plazas importantes en Lucena y en Puente Genil, pero poco más en lo que a ciudades medias cordobesas se refiere. Montilla, por ejemplo, se tiñó de comunista, al igual que Fernán NúñezMontalbánMontemayorAguilar de la Frontera y La Rambla, dando nombre a lo que desde ese momento se empezó a conocer como la Campiña roja. Mientras, el PSOEempezaba en las municipales a tomar posición respecto a lo que llegaría en octubre de 1982. Los socialistas gobernaron a partir de 1979 en importantes feudos provinciales como Pozoblanco, Priego de Córdoba, Puente Genil y Montoro.

RESULTADOS CAPITAL Las fuerzas mayoritarias en la ciudad de Córdoba según nos indican los resultados recogidos por el diario «Córdoba» según la aplicación del sistema D’Hondt,  fueron PCE con 32.806 sufragios consiguiendo  un total de 8 concejales, en segunda posición UCD con 30.336 sufragios lo que le proporcionaba un total de 7 concejales                                                      70 «Córdoba», 6 de Abril de 1979.  71 «Córdoba», 5 de Abril de 1979.  Revista Anahgramas. Número II. Año 2016. Pérez-López pp. 334-372  366 al igual que el PSOE con 27.598 votos.  La quinta fuerza política que lograría representación en el Ayuntamiento sería el PSA que con un total de 20.082 votos obtendría 5 concejales. Debido a que se trató de un proceso electoral coincidente con otro se produjo escisión del voto de los partidos mayoritarios con respecto al 1 de marzo de 1979. Lo más destacable sin duda de estos resultados fue el aumento de apoyos sufrido por el PCE y el PSA y el consiguiente descenso de UCD y PSOE.  

Anguita pactó un gobierno municipal de concentración, repartiendo las delegaciones proporcionalmente al resultado electoral72.

Herminio Trigo En el plazo de dos años, pasamos de la clandestinidad a gobernar, y nos encontramos con varios problemas. El fundamental: que no tienes ni idea de cómo se hace y que todas las teorías que quieres aplicar si llegas al poder no puedes aplicarlas por las limitaciones de la legalidad y los recursos. A fin de cuentas, es una especie de frustración pero con muchas ganas de hacer cosas, y si no podíamos hacerlas de una manera, buscábamos siempre otra. Aprendíamos con una rapidez pasmosa. Yo aprendí más que en la Universidad, incluso de Urbanismo.

. s dificultades nos las planteábamos con humor y como retos, eso sí, sin descansar. Yo atendía en la Taberna Salinas, porque no tenía ni despacho. La gente que pusimos en marcha los ayuntamientos hicimos creíble la democracia y se notó el cambio. Se trataba de demostrar que la democracia era mejor que lo de antes. Hacer cosas nuevas era ilusionante, nosotros íbamos al Ayuntamiento a cambiar las cosas

María del Pilar Granados Escudero Villaharta unica mujer Empecé a venir a la Diputación, donde estaba Don Diego Romero, que me ayudó muchísimo y empezamos a hacer las diligencias para poder llevar sobre todo el agua al pueblo. LLevé la conducción por los cortijos con mucha ayuda de la Diputación

Tracking Pixel Contents