Educación

Nueva asociación contra el acoso escolar: en la lucha contra el 'bullying', la victoria es MIA

Pilar Bascón y un grupo de empresas y voluntarios cordobesas crean un colectivo centrado en el apoyo a las familias

Pilar Bascón, presidenta de la asociación MIA.

Pilar Bascón, presidenta de la asociación MIA. / MANUEL MURILLO

Rafael Verdú

Rafael Verdú

La hija de Pilar sufrió acoso escolar en dos ocasiones. La primera, con apenas 12 años, terminó como tantas veces, con la menor abandonando el centro escolar en el que había sufrido el bullying por parte de sus compañeros. En la segunda, Pilar y su hija ya tenían experiencia y pudieron reaccionar a tiempo antes de que el problema fuera a más. Por desgracia, no todas las familias saben cómo actuar ni a quién acudir cuando sus vástagos sufren el maltrato escolar. Y en no pocas ocasiones se enteran tarde. «La culpa por no darte cuenta a tiempo es muy grande», asegura ahora esta madre envalentonada que ha decidido dar un paso, o dos, adelante. 

Una nueva asociación

Pilar pensó que en Córdoba hacía falta una asociación que apoyara no sólo al menor que sufre el bullying, que sin duda es la pieza más importante del problema, sino también a las familias, que lo viven tanto o más que los menores, y con la misma intensidad. Lo explica con dolor Pilar: «Como familia nos ha destrozado. Esto te marca para toda la vida, pero hay que intentar que al menos no te condicione, porque olvidar no se olvida nunca». Perdonar sí se puede, y de hecho es necesario para poder seguir adelante, asegura.

Cuando Pilar conoció el acoso de su hija se puso a buscar ayuda en línea y sólo encontró asociaciones que podían atenderle en Málaga o en Sevilla. Nada en Córdoba, aunque en la web del Ayuntamiento sí existe catalogado un colectivo que trata sobre el acoso escolar (Aclae), además de como mínimo Autismo Córdoba que también afronta el problema con otro enfoque. Pero esta madre quería algo más, una entidad que diera cobertura a las familias desde diferentes ámbitos, tanto el judicial como el administrativo e incluso el psicológico. Y así nació la Asociación Cordobesa de Ayuda a Familias en Situación de Acoso Escolar (MIA), que se registró oficialmente a finales del año pasado. 

En primera persona

Una de las características de este entidad de nuevo cuño es que prácticamente todos sus responsables son padres de familia que han vivido en sus carnes el problema del acoso escolar, bien sobre sí mismos o en sus hijos. Y es que el problema está más extendido de lo que pueda parecer, aunque «la gran mayoría lo sufren en silencio», afirma la presidenta de MIA.

La asociación acompaña a las familias desde el primer momento, orientando acerca de cómo solicitar el inicio de los protocolos escolares contra el acoso. También cuenta con el apoyo de un bufete de abogados que puede tramitar las denuncias contra el colegio si llega el momento —así lo hizo Pilar en el primer caso de acoso que vivió su hija—. Informa sobre cómo contactar con pediatras y trabajadores sociales e incluso ofrece una tarifa reducida en caso de tener que recurrir al apoyo psicológico. Los asociados pagan una tarifa anual de 25 euros para sufragar los gastos del colectivo, pero Pilar asegura que atenderán a todas las familias que pidan ayuda incluso si no pueden hacer frente a los gastos. 

Colaboradores

Y de momento, a pesar del poco tiempo transcurrido desde el origen de MIA, Pilar ya ha atendido de forma personal a más de 20 familias que han sufrido el bullying, aunque no ha sido necesaria la intervención de la asociación, que se espera se presente públicamente la próxima primavera en Córdoba.

También cuentan ya con el apoyo de algunas empresas cordobesas que han colaborado de un modo u otro. Ahí están Ofertel, Fotosintesys, Iuris Consulting, Estefanía López Psicólogos y Hola RGPD. Ahora buscan la colaboración del cantante Manuel Carrasco, para poder emplear como lema una de las letras de sus canciones que, asegura Pilar, responde fielmente a lo que vivió, y sigue viviendo, su hija: «Que nadie calle tu verdad, que ningún alumno se hunda en el silencio».

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