La Federación Centro de Referencia Andaluz de Enfermedades Raras (Craer) ha denunciado este martes la "falta de accesibilidad de las consultas del hospital Reina Sofía de Córdoba". Un déficit que, según este colectivo, sufrió el miércoles de la semana pasada una paciente afectada de postpolio, una enfermedad rara que la obliga a utilizar una silla de ruedas para sus desplazamientos.

La presidenta de Craer, Rosa García, explica que la afectada acudió el miércoles pasado a una consulta de ginecología en el centro hospitalario, pero asegura que "no pudo acceder por si misma a la camilla de exploración por no estar este servicio adaptado y por no contar con una grúa adecuada para el traspaso de la silla a la camilla".

De hecho, según esta entidad, "el propio informe médico recoge que fue necesario avisar a dos celadoras para pasar a la paciente de su silla de ruedas a la de exploración mediante una grúa que tuvieron que ir a buscar a la sexta planta del hospital. Sin embargo, no se pudo utilizar la grúa porque el arnés no tiene las medidas necesarias para su paso", recoge el informe.

Finalmente, sostiene Craer, "entre las dos celadoras y el personal de consulta (la médica, otra facultativa y una enfermera), en total cinco personas, la paciente pudo ser trasladada de la silla de ruedas a la camilla, teniendo que escuchar comentarios como estamos todos para un bañito”. Rosa García apunta que "el traslado podría haberse hecho por sus propios medios si la consulta hubiera estado adaptada o hubiera contado con una grúa adecuada".

Respuesta del hospital Reina Sofía

Acerca de esta denuncia, fuentes del hospital Reina Sofía han lamentado este martes "las incomodidades ocasionadas a esta paciente". Según el centro, "circunstancias especiales y excepcionales dificultaron el uso de una grúa para su traslado a la camilla durante su atención en consulta, por lo que agradecemos a los profesionales la atención prestada". 

El Reina Sofía ha defendido que "continúa mejorando la accesibilidad de sus instalaciones y un ejemplo de ello es que cada uno de sus edificios cuenta con itinerarios de movilidad reducida correctamente señalizados, además de grúas y otros equipamientos para hacer viables traslados y desplazamientos de pacientes con movilidad reducida y circunstancias especiales".

La afectada ha cursado una reclamación

La afectada por la situación expuesta por Craer ha cursado una reclamación en la que "relata que no solo nunca la han derivado al centro de referencia de la enfermedad rara que padece, ni la han informado de posibles ensayos clínicos o de medicamentos huérfanos para su patología, ni tampoco ha recibido información medianamente de calidad sobre su estado de salud o las posibles consecuencias por padecer síndrome postpolio, sino que tiene que soportar la discriminación y la humillación de la administración sanitaria andaluza".

En este sentido, la denunciante describe que se ha sentido “violentada, humillada y vejada, sinceramente, no más que un saco que se transporta de un sitio a otro despreciando sus sentimientos, emociones y dignidad, apretándome, arrastrándome y tirando de cada extremidad para ser depositada en la camilla de reconocimiento ginecológico”. Igualmente, cuenta el miedo que pasó a sufrir una caída “en el caso de que a alguna de las cinco personas (médico, medica adjunta, ayudante y dos celadores) que me han transportado a peso les hubiera fallado la fuerza y me hubiera dejado caer” porque “hay que tener en cuenta que la enfermedad rara que padezco produce enormes dolores y me imposibilita moverme, andar y desplazarme de cualquier forma, por lo que el daño de una caída en pacientes como yo supone un doble atentado a la vida”.

Craer critica que no se cumple la prevención de riesgos laborales

Y a ello hay que sumar, obviamente, resalta Craer, "el incumplimiento de las medidas de prevención de riesgos laborales para las profesionales que la atendieron, que podrían haber resultado lesionadas precisamente por la falta de medios materiales adecuados".

Rosa García recalca que "el sentimiento de humillación que sintió esta persona fue tal que en su reclamación recoge que terminada esta intervención, que en su totalidad ha durado alrededor de hora y media, realmente solo quiero irme a mi casa, esconderme en un rincón, que nadie me hable y llorar sola”, por lo que ha necesitado de la ayuda de CRAER para cursar la denuncia “ya que no tengo fuerzas para poder defenderme de esta administración que una vez y otra y otra atenta contra mi dignidad”.

Por ello, la afectada solicita una llamada telefónica de disculpa del presidente del Parlamento andaluz y anterior consejero de Salud, Jesús Aguirre, quién, como recuerda Craer, se había comprometido a elaborar un Plan Andaluz de Enfermedades Raras que, como casi todas las promesas electorales, se ha quedado olvidado en un cajón.

"Es una vergüenza que a las alturas que estamos las personas con movilidad reducida tengan que soportar este tipo de situaciones en espacios públicos por la falta de adaptación y accesibilidad, especialmente, en centros sanitarios a los que por sus patologías se ven obligados a acudir con frecuencia", critica García quien remarca que "las personas con enfermedades raras suelen sufrir problemas de movilidad por lo que son uno de los colectivos más afectados por esta falta de accesibilidad".

García afirma que "esta es una prueba más del abandono absoluto en el que se encuentran las personas que padecen una patología poco frecuente", que son "ciudadanos y ciudadanas de segunda para los políticos y políticas, que solo se acuerdan de ellas en periodo electoral pero que luego les niegan lo mínimo para recibir una atención médica, como poco, respetuosa".