CONCESIONES MUNICIPALES

El Ayuntamiento deniega la prórroga al bar del Balcón del Guadalquivir por no haber dado contenido al avión cultural

El empresario que explota el restaurante —que seguirá abierto— ha presentado hasta cuatro proyectos para el D-C7 pero no han recibido el visto bueno técnico

El avión cultural lleva instalado desde 2011 en el Balcón del Guadalquivir.

El avión cultural lleva instalado desde 2011 en el Balcón del Guadalquivir. / Sánchez Moreno

Irina Marzo

Irina Marzo

El Ayuntamiento de Córdoba ha denegado al concesionario del bar ubicado en el Balcón del Guadalquivir la prórroga para seguir desarrollando su actividad de hostelería al no haber dado contenido, como exigía el contrato, al llamado avión cultural, instalado en esa zona desde el 19 de marzo del 2011.

El delegado de Gestión e Infraestructuras, Antonio Álvarez, explicó hoy al término de la junta de gobierno local que se ha decidido la denegación de la prórroga al empresario que explota el bar ubicado en el Balcón del Guadalquivir desde el año 2002 y que el Ayuntamiento de Córdoba toma esta decisión de no prorrogar otros diez años la concesión demanial del establecimiento por haberse incumplido a su juicio el objeto del contrato, que pasaba por la integración del avión cultural y de la zona verde donde está instalado.  “No se han cubierto las necesidades de transformación del entorno y se ha pensado que lo mejor es no prorrogar el contrato”, ha explicado el edil.

La idea del Ayuntamiento ahora es sacar una nueva licitación para la cesión del bar y otra, por separado, para la puesta en carga del avión cultural. Mientras que esto ocurre, la empresa que explota desde hace una década este establecimiento de hostelería, de titularidad municipal, con excelentes vistas a la Mezquita-Catedral seguirá prestando sin problemas el servicio.

Cuatro proyectos

Esto ocurre pese a que el empresario que explota el bar del Balcón del Guadalquivir ha llegado a presentar, aunque sin éxito, cuatro proyectos para dar contenido al avión. El último de ellos lo desarrolló en 2018 y consistía en la adecuación del avión y su entorno para convertirlo en una sala polivalente y una cafetería. El DC7 se convertiría en una sala para albergar usos complementarios al restaurante, como principal elemento dinamizador del parque.

La intención de los empresarios era destinar la sala interior del avión a usos culturales: desde exposiciones, a actuaciones, miniconciertos o teatro, apoyados por el uso complementario de un bar, que no podría ser la actividad principal, ni permanente y exclusiva, y que solo podría ocupar una parte del espacio. Este proyecto no alcanzó los parabienes administrativos que necesitaba.

El avión, 10 años varado

El Douglas D-C7 instalado desde 2011 en el Balcón del Guadalquivir pretendía ser una especie de centro cultural en el que desembocara el arte audiovisual cordobés en mitad de la aspiración de Córdoba a ser capital europea de la cultura en 2016. Aquella idea convenció a Francisco Agulló, un piloto suizo de origen español, a donarlo, con la condición de que tuviera un contenido cultural. En el interior habría hasta 10 pantallas, sonorización, equipo para presentaciones y wifi, entre otras cosas.

En esta década, sin embargo, nadie ha sido capaz de dar sentido al avión cultural y tampoco se atendieron propuestas como su desmantelamiento, que pidió el PP cuando estaba en la oposición.