El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) avaló precisamente ayer la prohibición del Ayuntamiento de Málaga para que los ciclistas no circulen por las aceras. En mayo el alto tribunal suspendió cautelarmente la ordenanza de movilidad de la capital malagueña para dirimir esta cuestión --que prohíbe una norma de rango superior: el reglamento de circulación-- a raíz de una denuncia de un colectivo ciclista. De este modo, en Málaga vuelve a estar prohibida la circulación de bicis y patinetes por zonas peatonales. 

Para la Plataforma Carril Bici, la ordenanza de movilidad de Córdoba aborda esta cuestión sin controversia --da por hecho que en las aceras no puede circular ningún vehículo-- al haber establecido diferencias entre el espacio peatonal y el espacio de prioridad peatonal. El ejemplo más gráfico es el de la calle Gondomar, una vía de prioridad peatonal pero no peatonal ya que también circulan por ella vehículos que tienen acceso a cocheras. En la ordenanza, explica Julián Blanco, de la plataforma, se contempla que se podrá circular con bici por ellas siempre que no haya aglomeraciones (lo que sucede en esta calle comercial en determinados momentos) o no se moleste a los peatones. La complejidad podrá venir quizá después de aprobar la ordenanza, cuando haya que definir cuáles son esos espacios de prioridad peatonal. 

En general, este colectivo está en contra de que se detraiga espacio peatonal para ganárselo a la bici y prefiere que en caso de que algún vehículo tenga que ceder espacio sea el motorizado. Por eso, quieren que cuando se hagan los carriles bici de la avenida de Manolete o de los puentes de El Arenal o San Rafael el espacio se gane a la calzada y no a la acera.