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Diario Córdoba

sector automovilístico

La espera para la entrega de un coche nuevo en Córdoba supera el medio año

La crisis energética, la guerra o la falta de microchips, algunas de las causas de la demora

Un cliente prueba un vehículo en un concesionario.

El cordobés que ahora mismo se compre un coche nuevo debe esperar para tenerlo entre sus manos una media de seis meses. El dato lo ofrece la Asociación Provincial de Talleres y Automoción de Córdoba (Atradeco), cuyo gerente, José Manuel Rodríguez-Carretero, explica que la situación no es nueva, sino que se arrastra desde el año pasado, cuando la crisis logística se hizo fuerte. El problema se ha visto agravado por la guerra entre Ucrania y Rusia y, por supuesto, la crisis energética, a lo que habría que añadir una cuestión que viene de lejos, la falta de microcomponentes electrónicos, elementales en la fabricación de nuevos vehículos.

Rodríguez-Carretero detalla que existe «un cuello de botella» en la entrega de vehículos nuevos, aunque todo depende de la marca y, sobre todo, de las exigencias del cliente en cuanto al coche que necesita. No es lo mismo un vehículo con acondicionamiento básico que otro que incluya distintos elementos para completar, y tampoco es lo mismo que ese vehículo pueda salir de Madrid o Barcelona para llegar a Córdoba o que tenga que hacerlo de otros países distintos a España.

En el sector, indica el gerente de Atradeco, esperan que la tardanza en la entrega de un vehículo nuevo descienda cuando el conflicto bélico ruso llegue a su fin.

Vehículos de ocasión

El hecho de que no se pueda disponer de un coche a estrenar en poco tiempo conlleva otras consecuencias, que pasan por que los clientes se decidan a comprar un vehículo de ocasión, un seminuevo o un kilómetro cero. Pero estos, advierte Rodríguez-Carretero, también comienzan a escasear.

En este punto influyen la crisis actual y la inflación. El gerente de Atradeco recuerda que los vehículos seminuevos, aquellos que tienen una antigüedad inferior a tres años, suelen llegar del mercado de alquiladores. Las empresas de alquiler compran flotas de vehículos que, pasado un tiempo, se venden a los concesionarios. Con la crisis, incide, esa compra se ha resentido.

Por lo tanto, la disponibilidad de vehículos de ocasión de menos de tres años ha caído y esto deriva en que muchos cordobeses estén comprando ahora mismo vehículos de más de siete años, de diez o incluso coches con una antigüedad superior a 13 años, esto último, sobre todo, en el mercado entre particulares.

La crisis de los microchips

La falta de microchips o semiconductores, elementos electrónicos cuyo uso es necesario para que funcione desde un coche nuevo hasta una videoconsola, no es nueva. Estalló durante lo peor de la pandemia del coronavirus, con el mundo confinado en sus casas demandando aparatos electrónicos como nunca. El mercado que más afectado se ha visto por esta escasez es el de automóvil.

Rodríguez-Carretero considera que el problema radica en que se trata de un producto que viene de muy pocos países. «Cualquier materia prima o semielaborada que venga de un solo lugar supone que haya escasez», opina el gerente de Atradeco, que nombra China y Corea como países principales que fabrican y venden estos semiconductores. En momentos como el actual, añade, «si existe una gran competencia, se los van a vender a quien más pague». La falta de estos productos es tan evidente que cuando una cadena consigue reponer, por ejemplo, algunas unidades de Playstation 5, lo anuncian a bombo y platillo como un logro.

La solución pasaría, según Rodríguez-Carretero, por crear una industria nacional de microcomponentes, es decir, que España fabrique sus propios semiconductores. El gerente de Atradeco recuerda que el Gobierno ya aprobó el primero de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (Perte), que está centrado en el coche eléctrico y que tiene como objetivo crear en España el ecosistema necesario para el desarrollo y fabricación de vehículos de este tipo.

Aun así, desde Atradeco consideran que este Perte «se queda en la parte alta de la cadena y no va hacia la parte baja, los talleres de reparación». Solo en Córdoba, recuerda Rodríguez Carretero, hay 800 talleres «y los Pertes no llegan a la reparación, habrá que formar a estos empresarios porque si no están abocados a desaparecer». 

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