Kiosco

Diario Córdoba

Cuatro internos siguen ingresados

Funcionarios de la prisión de Alcolea denuncian los problemas surgidos durante la desinfección del agua por la legionela

La asociación Tu Abandono Me Puede Matar señala que es imposible acceder al suministro y que hasta este miércoles no se había repartido agua embotellada

La prisión de Córdoba, en una imagen de archivo.

Tras el brote de legionela localizado en la prisión de Córdoba el pasado 8 de agosto, los ojos están puestos en el agua de todo el complejo penitenciario. Diversas labores de desinfección del abastecimiento se desarrollan no solo en los módulos donde se produjeron los casos (5, 6, 9 y módulo 10), sino en la cárcel al completo. Este trabajo, a su vez, ha desencadenado una serie de problemas que los propios funcionarios de la prisión, a través de la asociación Tu Abandono Me Puede Matar (Tampm), ha denunciado públicamente. Entre estos, la imposibilidad de usar el suministro tanto para hidratarse como para higiene.

Desde la cárcel, fuentes consultadas aseguran que este miércoles resulta imposible usar el agua que abastece al recinto debido a que está siendo tratada con cloro. Para hacer frente a esta situación, se ha procedido al reparto de botellas de agua para reclusos y funcionarios. Sin embargo, desde la asociación han descrito que, días antes, el escenario fue más complicado, porque a la imposibilidad de acceso al abastecimiento se sumaban los altos precios del economato, que era la única forma de conseguir botellas. El motivo en esa ocasión fue que de los grifos salían chorros "prácticamente hirviendo".

En el Servicio General de Instituciones Penitenciarias achacan esa subida de las temperatura del agua al choque térmico practicado como medida de purificación del suministro. También precisan que se han llevado a cabo otras acciones, como la desinfección química o la sustitución de los mezcladores del agua caliente y fría en las duchas. Sobre las quejas hechas públicas por la Tu Abandono Me Puede Matar, aseguran que no han tenido conocimiento.

Los reclusos "de manera ocasional, pueden llenar cubos de agua y dejarla enfriar para después usarla para asearse durante los días que dure esta situación", explican fuentes internas de la prisión. El principal problema radicaba en el agua para consumo, pues "en este caso la alternativa para que tanto los trabajadores como los reclusos podamos consumir agua para beber, pasa por la compra de botellas de agua en el economato". Sin embargo, la asociación advierte de que "muchos internos no cuentan con suficientes recursos económicos para poder comprar botellas de agua mineral y más cuando el precio de este producto se ha incrementado este último año, llegando a costar la única marca dispensada a 42 céntimos, siendo incluso un precio superior que en muchos supermercados".

Ante el escenario vivido durante el puente, los trabajadores de la prisión se quejan de que se han expuesto a "episodios de protesta y tensión". "Somos los trabajadores quienes las sufrimos en las peores condiciones laborales que nunca antes hayamos sufrido en prisiones", dicen a través de la asociación. Ahondando en el tema de los precios, han precisado que la entidad penitenciaria "obtiene una ganancia de un 25%" de los productos vendidos por la empresas en el economato. Y consideran que la administración debería haber dejado "a un lado los números y el negocio y atender estas necesidades básicas". Este miércoles, al fin, desde el centro aseguran que han podido repartir agua embotellada.

Cuatro internos ingresados

Los cuatro reclusos de la cárcel de Alcolea continúan ingresados por el contagio de legionela, del que se tuvo conocimiento la semana pasada, según fuentes de la consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Otros dos casos comunitarios, localizados en Alcolea, como señalan las mismas fuentes, ya han sido dados de alta. Fue el Sindicato Mayoritario en Prisiones, (ACAIP-UGT) el que informó el pasado domingo de que se había un brote de afectados por esta bacteria.

Los casos fueron inmediatamente notificados a Salud Pública. Además de las medidas de desinfección que, como forma de prevenir la dispersión de la legionela, se han extendido a todos los módulos de la prisión, se siguen investigando las causas del surgimiento de todos los casos.

Compartir el artículo

stats