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Diario Córdoba

REPORTAJE

Los artesanos, a medio gas

Durante los meses estivales el número de ventas se reduce drásticamente y el sector depende de los beneficios de otoño y primavera | Excursionistas y viajeros de paso están siendo su cliente habitual en el Zoco y su entorno

Un artesano, elaborando un producto para su tienda. CHENCHO MARTÍNEZ

El verano siempre ha sido la estación más larga para los artesanos del Zoco municipal. Las altas temperaturas, unido a las preferencias costeras del turismo, hacen que el número de ventas registradas sea muy inferiores respecto al de otros meses del año. Aun así, los comerciantes mantienen sus tiendas abiertas durante los meses estivales con un horario similar al del resto del año, ya que, «de cara al turismo, hay que estar siempre abiertos. Incluso a horas muy extrañas puede haber una buena venta», afirma Luisa García, una de las artesanas del Zoco municipal. Durante estos meses la situación para los artesanos es complicada, teniendo que utilizar «el ahorro de otoño y primavera para poder abrir la tienda en verano», asegura.

Un turista en el patio del Zoco Municipal. CHENCHO MARTÍNEZ

El perfil del cliente durante esta época es el de excursionistas de destinos costeros o viajeros que paran en la ciudad como escala. «En verano lo que pasa en Córdoba es que los hoteles bajan mucho los precios. Agosto es un mes en el que la gente viene de paso. El perfil del cliente, al estar los hoteles baratos, es el de gente que gasta poco», explica Miguel Martínez, propietario de los establecimientos El Califato y Delicias del Califato. En otoño e invierno, el cliente habitual tiene un perfil con un nivel adquisitivo medio-alto, «es usual ver parejas adultas con hijos o gente sin cargas que puede gastar el dinero en otro tipo de cosas con cierto nivel cultural», indica García. Los residentes de Córdoba no acostumbran a adquirir productos en este tipo de establecimientos, siendo el turismo la mayor parte de su público. «En Delicias del Califato tengo té especial y vino de Córdoba, es más delicatessen, los clientes buscan lo mejor, y tengo algunos habituales. Para los souvenirs viene gente a comprar un regalito con el que buscan no gastar mucho dinero para llevárselo como recuerdo de la ciudad», comenta Martínez.

Casi como en el 2019

Para el Zoco municipal, el verano está teniendo un nivel de clientela comparable al del 2019 gracias a la vuelta de las excursiones o familiares que se reúnen en la ciudad. La situación es diferente para El Califato y Delicias del Califato. «Estoy notando menos de lo normal, julio suele ser flojo pero este año ha sido más flojo de lo normal. Podía ir muy bien porque hay países en los que, con el tema covid, aún hay restricciones y prefieren venir a España porque es un sitio seguro, pero la crisis energética ha hecho que se sujete un poco la gente», relata Martínez.  

En verano hay menos clientela y la actividad baja considerablemente. CHENCHO MARTÍNEZ

Ante la falta de visitantes en julio y agosto, el Ayuntamiento propone subvenciones para los artesanos a través de la Federación de Comercio Córdoba y espectáculos para incentivar la utilización del casco histórico por parte de los cordobeses. Sin embargo, para Martínez «los espectáculos y cosas que organizan nos perjudican más que ayudan. Necesitamos que los monumentos de verano abran también por la tarde, que estén abiertos más tiempo. El cliente que ha venido se lo va a encontrar, no han venido por eso». Martínez lamenta que los turistas que llegan a la ciudad a partir de las 15.00 horas se encuentran muchos monumentos o edificios cerrados, provocando que no pasen todo el tiempo que tenían previsto emplear en la ciudad. «No pedimos que abran toda la tarde, pero sí aprovechar un horario de 19.00 a 21.00 horas», señala con el deseo de buscar fórmulas que contribuyan a que la actividad no quede a medio gas durante la época estival.  

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