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Diario Córdoba

TESTIMONIO

Andrea Acosta: «He estado meses sin tener un día libre a la semana»

La joven Andrea Acosta, en Córdoba. CHENCHO MARTÍNEZ

«Me quedé muy sorprendida, porque el empresario asume que tienes una disponibilidad completa», recuerda Andrea Acosta, de 22 años de edad, sobre sus primeras experiencias laborales, que han tenido lugar en los últimos meses en Madrid. Andrea ha estudiado Filosofía. El verano pasado se marchó a Francia para trabajar como temporera del maíz, ahorrar y poder trasladarse a la capital del país. En Madrid ha estado compartiendo piso y se ha ganado la vida como profesora de teatro de niños pequeños y personas de la tercera edad, y en la hostelería.

Pese a haber estado «meses sin tener un solo día libre a la semana», no ha cotizado apenas, «porque en muchos trabajos no me hacían contrato». En este sentido, lamenta que los jóvenes están accediendo a empleos discontinuos o por obra y servicio, y que «no te pagan las vacaciones, por lo que tu sostenibilidad durante todo el año es muy difícil. ¿En los periodos presuntamente vacacionales te pones otra vez a trabajar?», se pregunta. 

Esta situación le ha llevado a regresar al hogar familiar este verano, porque no dispone de ingresos que le permitan continuar viviendo en Madrid. Pese a haber trabajado todo el año, «en ningún trabajo he tenido vacaciones pagadas», señala. A raíz de su experiencia, Andrea Acosta recuerda que «la hostelería es de lo más precario, pero donde antes encuentras trabajo. Hay un efecto de contratación y despido constante. La mayoría estábamos sin contrato y te van llamando de un día para el otro». Tras su primer contacto con el mercado laboral también explica que ha encontrado «un discurso muy agresivo, que perpetúa unas lógicas muy peligrosas. Se privilegia el trabajo por encima de cualquier espacio de tu vida», asegura. 

«Al menos estás trabajando, se dice. ¿Por qué tenemos que permitir estas lógicas tan precarias? No tenemos que asumir que tenemos que trabajar a cualquier precio. Tendríamos que tener las herramientas para acceder a trabajos de calidad y poder rechazar los que no lo son», reivindica esta joven. También propone realizar «pactos intergeneracionales», dado que «no se pueden sostener sistemas de pensiones sin gente joven con trabajos de calidad». 

Consultada por la emancipación, Andrea Acosta opina que «es imposible vivir solo. Los alquileres cada vez suben más. Estás en la necesidad de compartir piso y, aunque lo hagas, la mayor parte del sueldo se va en el alquiler y los gastos».

Esta joven cordobesa, que en septiembre cumplirá 23 años, desea orientar su carrera hacia la investigación. Para ello, el próximo curso regresará a Madrid y estudiará un máster en la Universidad Carlos III gracias a una beca con la que podrá mantenerse de manera independiente. 

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