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Diario Córdoba

REPORTAJE

¿Comprar o arreglar la ropa?

Lo que unos sufren, otros agradecen. En pleno proceso de recuperación postpandemia, las tiendas de arreglo de ropa en Córdoba parecen vivir su mejor momento. Sin embargo, la situación no es tan favorable para todos

María Mariscal, de La Caprichosa, en una faena de reparación de ropa. FRANCISCO GONZÁLEZ

Dicen que después de la tempestad, viene la calma. Así, tras muchos meses de pandemia, los negocios se están recuperando. Si bien, para las tiendas de ropa en Córdoba no está siendo así, ya que afirman estar sufriendo una crisis de ventas. Lo cierto es que el impacto inflacionista ha obligado a muchas marcas de ropa a incrementar los precios y los consumidores ahora prefieren, en caso de rotura o destrozo, acudir a tiendas de costura y arreglos de ropa en lugar de comprar algo nuevo.

En cualquier caso, ¿cuál es la situación actual de las tiendas de arreglo de ropa en Córdoba? ¿Es cierto que cada vez tienen más trabajo? ¿Será esta su oportunidad para resurgir? En respuesta a estas preguntas, cuatro negocios del sector nos han contado su experiencia.

Trabajo a máquina de coser en el negocio Entre Costuras. | FRANCISCO GONZÁLEZ FRANCISCO GONZÁLEZ

Por un lado, es interesante comprobar que el tipo de arreglos más demandado por los clientes este último tiempo es de remate de bajo de pantalón, arreglo de desnivel de tallas o cremalleras, ensanchamiento o ajuste de prendas... Este aspecto va en sintonía al hecho de que los clientes decidan arreglar la misma ropa que ya no les sirve, en lugar de sustituirla por una nueva.

Otro apunte al que todos se ajustan responde a la clientela predominante; personas de entre 30 y 65 años se sitúan entre los clientes más habituales de este negocio. Pero, afirman, el ‘boom’ de las nuevas generaciones es incuestionable. Cada vez son más los jóvenes, universitarios y estudiantes Erasmus que demandan sus servicios. Dicen que este sector de la población se caracteriza por vivir sin el cuidado de sus padres y no cuenta con los conocimientos básicos de costura; por eso requieren sus servicios.

Local de Botones Silvia en la calle Guerrita. FRANCISCO GONZÁLEZ

En relación a ese posible ‘renacimiento’ del negocio, por el contrario, las valoraciones son bien distintas. Por su parte, Rocío Mariscal, trabajadora de La Caprichosa, en la calle José María Valdenebro, cree firmemente que ha habido un resurgimiento y que, de un año a otro, la afluencia de clientela ha incrementado a gran escala. Además, sostiene, «se debe a que la gente ahora prefiere comprar menos cantidad, pero de más calidad».

En el otro extremo, se encuentra la mercería Botones Silvia, vigente durante más de cincuenta años y con varias tiendas en Córdoba, además de en otros puntos de Andalucía, Castilla y León y Portugal. En palabras del gerente de esta empresa, Antonio Navarro, «la pandemia influenció negativamente y sigue haciéndolo (…) y las ventas, por algo que hayan crecido estas últimas semanas, no pueden curar el daño de la pandemia». Si bien, asegura que su empresa se mantiene firme.

En cualquier caso, predomina una visión algo más relajada a las anteriores; tiendas como Entre Costuras, en la calle Infanta Doña María, y Mercería Lanas Marián, en la calle Maestro Priego López, ambas en Ciudad Jardín, creen que, sin perder de vista las heridas que aún mantienen, hay que valorar un positivo cambio desde la pandemia hasta ahora. Resalta la vuelta de eventos; bautizos, bodas, comuniones, fiestas al aire libre, etcétera; algo que su negocio ha notado. Si bien, con todo, coinciden en la negatividad de estos meses de rebajas, pues, a pesar de que los precios de la ropa hayan subido a la larga, «sigue habiendo camisetas de dos euros por las que no merece la pena acudir a una mercería».

Atienden a una cliente en Mercería Lanas Marián. FRANCISCO GONZÁLEZ

Por lo tanto, si algo está claro es que este sector tan tradicional no ha tirado la toalla y hay expectativas más o menos positivas en cuanto al al futuro próximo. Quizá, pues, no podemos afirmar que ese resurgimiento esté ya aquí, pero sí que la situación es favorecedora y que los negocios están sacándole partido.

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