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Diario Córdoba

MODA

'C'est Córdoba'

La diseñadora cordobesa Juana Martín debuta en la pasarela de Alta Costura de París con una colección de inspiración flamenca en la que la ‘chica Almodóvar’ Rossy de Palma es su modelo principal en la pasarela

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Rossy de Palma con la diseñadora Juana Martín, primera española en la Semana de la Alta Costura de París. EFE/REUTERS

Córdoba también es moda. Y la marca Córdoba también resuena ya en la que está considerada la capital del mundo de la moda: París. Este jueves ha sido una de las protagonistas de la Semana de la Alta Costura de París de la mano de la diseñadora Juana Martín, tal vez en uno de los momentos cumbre de su carrera. La cordobesa ha puesto broche de oro al certamen, que ha tenido un final flamenco en un año en el que Francia no deja de convertirse en territorio de éxito para todo lo que suene a español (Real Madrid, Rafa Nadal... y ahora una reina de la alta costura).

Juana Martín, una habitual ya en las grandes pasarelas, se hizo un hueco con letras mayúsculas entre las 29 firmas consagradas que se han dado cita en el certamen, y estuvo a la altura de las expectativas que había generado su debut sobre la pasarela de la capital francesa, donde su firma ya era conocida, no obstante había concurrido antes hasta en nueve ocasiones a París, aunque fuera del calendario oficial de la Semana de la Alta Costura, en la que ha entrado por la puerta grande. Algunos de los nombres que han sonado a lo largo de esta semana en la Ciudad de la Luz son los de Kim Kardashian, Balenciaga (que tuvo como inesperado modelo al futbolista francés del Real Madrid Camavinga) o Rousteing. Córdoba se escuchó entre ellos. Lo hizo con la colección Andalucía, más flamenca imposible, con volantes, bordados y lunares, todo muy claramente relacionado con lo cordobés, con lo andaluz, con lo español. Con la tierra que vio nacer a Juana Martín, la diseñadora que da a Córdoba una proyección internacional.

Ya había adelantado Martín en las entrevistas previas al desfile que en su propuesta no iba a mostrar la Andalucía de la charanga, la de los faralaes, las ferias y romerías, sino una imagen en la que se dejase apreciar su clase y sello propio sin tener que renunciar por ello a sus raíces. En estas, que Córdoba exporta moda de alta costura ha quedado ya meridianamente claro. En el desfile de ayer se pudieron ver los clásicos vestidos de flamenca como elemento base de la colección, pero a todos ellos la cordobesa le aportó unos originales giros que rompían con el catecismo de lo clásico de la moda andaluza.

Así, la cordobesa lució series de diseños largos en los que aparecían, por ejemplo, volantes con bolsillos, modelos compuestos por volantes con corsetería trasera de cierre que recordaban al estilo de los trajes nupciales. Había lazos delanteros como contraste y, cómo no, también vestidos largos de corte clásico, encajes de pedrerías, tejidos de rayas semitransparente, mangas de volantes y marcados diseños que recordaban los pétalos de las rosas de su siempre florida Córdoba. También aparecieron diseños más a la vanguardia, sin perder la perspectiva de lo flamenco, con hombreras marcadas y falda de volantes con tiro alto, bordado con pedrería o mangas plisadas en forma de tubo. Todo ello se complementaba con piezas de artesanía y orfebrería cordobesa creadas por Manuel Martín.

Sombreros de ala ancha, siluetas de farolillos. París tuvo ayer mucha Córdoba y una invitada de lujo para promocionarla, la actriz Rossy de Palma, gran amiga de Juana Martín, que cerró el desfile con un diseño nupcial blanco compuesto por blazer largo suelto de manga corta y guantes de cuero. Más Córdoba todavía.

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