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Diario Córdoba

EL SECTOR SE QUEJA DEL "ESFUERZO FINANCIERO" QUE LES EXIGE LA ACTUAL SITUACIÓN

Córdoba ahorra cuatro millones de euros al mes por la bonificación de combustibles

Los empresarios señalan que cada cisterna ha subido unos 20.000 euros

El empleado de una gasolinera llena el depósito de un coche. Óscar Barrionuevo

El precio de los combustibles sigue subiendo y los conductores ven cómo se encarecen a un ritmo desorbitado sus trayectos habituales. La medida que tomó el Gobierno para intentar aligerar dicho peso a los consumidores fue la de bonificar con 20 céntimos el litro. Dicho descuento lo debían asumir los responsables del surtidor, al que luego se lo reembolsa el Estado. La medida fue acogida con recelo (si no con alarma) por los empresarios que vieron en peligro sus negocios y esperaban incluso cierres, que no se han producido. Al principio el desajuste de los sistemas informáticas para incorporar la operación a sus cuentas provocó algunos cierres momentáneos, para retomar la actividad días después.

Al principio, el sector se quejaba del retraso en el pago de la bonificación por parte del Ministerio, pero, poco a poco, la situación también se ha normalizado y es cuestión de días el citado cobro. En Córdoba, la cifra que se recibe mensualmente por este concepto es de algo más de 4 millones de euros, pues cada negocio recibe de media unos 20.000 euros mensuales de compensación, según el cálculo realizado por el presidente del sector en Córdoba, Rafael Larrea, quien señala que en la provincia hay unas 200 estaciones de servicio y otra veintena más o menos que son propiedad de cooperativas.

Esa devolución, a juicio de los empresarios, no ha conseguido parar el aumento de los precios finales, hasta el punto, indica Rafael Larrea, de que reponer cada cisterna de combustible cuesta 20.000 euros más. «Si a ello le unimos los retrasos en el reembolso del Estado hay estaciones de servicio que se quedan en una situación muy delicada, porque tienen que hacer un esfuerzo financiero considerable». El margen de beneficio se ha reducido, explica el empresario, en un 30% aproximadamente, pues, aclara que si antes en cada litro el empresario tenía un margen de entre 10 y 15 céntimos, ahora se sitúa entre 7 y 11.

Ni siquiera la bajada del precio del barril de Brent ha conseguido parar la escalada, apunta Larrea, porque lo que ha subido considerablemente es el proceso del refinado, porque el sector tiene menor capacidad de actividad, ya que han cerrado algunas refinerías y también ha influido la guerra porque hay compañías que tienen miedo a comprar hidrocarburos de Rusia. Además, indica que las grandes multinacionales no apuestan ya por abrir nuevas refinerías, ante la tendencia global de ir eliminando los combustibles fósiles.

Otra causa de este encarecimiento, a juicio del presidente del sector en Córdoba, es la del cambio del dólar al euro, que ahora están casi a la par, y «eso no nos ayuda en el precio final». Pese a esta situación, no espera Rafael Larrea que el litro de gasolina llegue a los 3 euros, como se viene temiendo en algunos ámbitos, pero señala que «habrá que ver de qué manera repercuten las medidas impositivas del Gobierno». A su juicio, estas medidas deben ir hacia un IVA reducido (del 5%) y cree que el descuento debería haber sido mayor de los 20 céntimos debido a la subida de la materia prima, así como el gas natural que se utiliza en el proceso del refinado del petróleo, por el alto contenido de azufre que tiene en origen.

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