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Diario Córdoba

SEQUÍA EN LA COMUNIDAD ANDALUZA

Emacsa no prevé restricciones de agua en la ciudad a corto plazo

Hay abastecimiento garantizado para 2,5 años, aunque sigue la situación de «prealerta» | La calima de marzo y el adelanto del calor en junio provocan ligeras subidas del consumo

Los cordobeses son cada vez más respetuosos con el consumo de agua. A.J. GONZÁLEZ

La Empresa Municipal de Aguas de Córdoba (Emacsa) no tiene previsto aplicar ningún tipo de restricción al consumo de agua en la capital durante este año. El gerente de la empresa, Rafael Carlos Serrano, recuerda que «seguimos en prealerta» y en un periodo de sequía, si bien el abastecimiento, asegura, está garantizado para los dos próximos años y medio. «Por fortuna, aquí no ocurre como en el norte de la provincia», reconoce Serrano.

Eso sí, desde Emacsa siguen pidiendo a los cordobeses un uso responsable del suministro y, según Serrano, la sociedad responde. Más allá de los repuntes lógicos que se dan en los meses de más calor, en los últimos 20 años, según datos de Emacsa, el consumo de agua se ha reducido en Córdoba capital un 25%. Este dato, apunta Serrano, «demuestra que los cordobeses son conscientes de que hay que ahorrar en este sentido, y más aun en periodos de sequía como el actual».

La ola de calor del mes de junio vivida en toda España, pero con más incidencia en Córdoba, provocó que el consumo de agua subiera en la capital con respecto al mismo mes del año pasado. Así lo señala a este periódico el gerente de Emacsa, que confirma que, efectivamente, hubo un pico de consumo en el mes de junio que se relaciona directamente con el calor. La cercanía del verano y el propio estío siempre generan subidas en el uso del agua en Córdoba, la razón, principalmente, el llenado de piscinas y el riego.

Aun así, año tras año en Emacsa están notando que si bien al llegar julio y agosto la curva crece con respecto a otros meses, esa subida no es tal si se compara con los años anteriores. Es decir, que los cordobeses, entiende Serrano, son cada vez más conscientes de que el agua es un bien escaso.

Sin embargo, en este mes de junio se ha registrado un incremento de casi un 2% con respecto a junio del 2021 debido, sobre todo, a un calor adelantado que también ha provocado que se hayan llenado antes las piscinas o que se haya precisado de más agua para riego. Concretamente, según los datos ofrecidos por Emacsa, en junio del año pasado el consumo se situó en 1.856.000 metros cúbicos, mientras que este año ha llegado hasta los 1.888.000 hm.

Un verano similar

Más allá de ese pico, Emacsa espera un verano similar en el consumo de agua en Córdoba capital. El gerente de la empresa detalla que en agosto del año pasado (agosto siempre es el mes con más consumo) el consumo registrado fue de 2.048.593 metros cúbicos, mientras que en el 2020 llegó a 2.183.800. En julio, otro periodo de gran uso de los recursos hídricos, del 2021 el consumo se situó en 1.743.592 metros cúbicos y en el año anterior llegó a 1.915.997, confirmándose así que cada vez existe más conciencia en cuanto a un uso respetuoso del agua.

Serrano recuerda, además, que en esta época de pandemia se ha visto reducido el consumo y las bajadas siempre se han dado en aquellos picos de la pandemia donde más casos positivos se registraban.

Repunte por la calima

El calor no ha sido la única causa meteorológica que ha provocado este año un repunte en el consumo de agua. Todo el mundo recordará la intensa calima registrada durante varios días del mes de marzo. Como apunta Serrano, hubo un repunte «importante» del consumo durante esos días, y a pesar de que fuera puntual, sí hubo un uso «excesivo» del agua derivado de la necesidad de limpiar el barro que había dejado ese polvo del Sáhara.

Garantía de suministro

Córdoba tiene garantizado el abastecimiento de agua para el consumo humano para los dos próximos años, de acuerdo con las estimaciones facilitadas desde la empresa municipal Emacsa y también por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, que hace poco señaló que, «con carácter general, la reserva de la cuenca garantiza el abastecimiento a corto o medio plazo». En Emproacsa, que presta servicio a la mayoría de los municipios de la provincia, recuerdan las diferentes medidas en las que se está trabajando ante la situación de sequía para garantizar el suministro a la ciudadanía y advierten de que un escenario límite llevaría a controlar el consumo, a través de restricciones, en localidades del norte de la provincia en el año 2023. En cuanto a Emacsa, su Plan de Sequía apunta que la situación es de prealerta y pasará a ser de alerta en caso de que el embalse del Guadalmellato tenga almacenados menos de 53 hectómetros cúbicos durante dos meses. La falta de lluvia ha provocado que los embalses cordobeses se encuentren al 23% de su capacidad, con 795 hectómetros cúbicos almacenados, una situación que, en líneas generales, no se observaba desde el año 2008. Así, la información de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir apunta que el volumen embalsado se reduce, prácticamente sin mejorías, desde el año 2014, cuando estaban al 92% con 3.148 hectómetros cúbicos. La clave estará en las lluvias del próximo otoño, teniendo en cuenta que las precipitaciones en los meses de verano son prácticamente anecdóticas.

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