Kiosco

Diario Córdoba

ENTREVISTA Isabel Bernal Directora CEIP Antonio Gala y presidenta de Asadipre Córdoba

«Si todos los edificios públicos tienen aire acondicionado, ¿los colegios por qué no?»

Isabel Bernal cierra una etapa en su carrera docente como presidenta de Asadipre. MANUEL MURILLO

Isabel Bernal cierra este curso su tiempo como directora de colegio y como presidenta de la asociación de directores Asadipre Córdoba, una etapa marcada por la pandemia que ha durado 7 cursos.

Antes de nada, ¿cómo están llevando el final de curso los centros educativos con la ola de calor?

Hemos pasado una semana terrible, estas temperaturas hacen que nuestra actividad diaria se sobrelleve mal. El jueves se fueron a casa tres alumnos afectados por el calor y dos vomitaron en el centro.

¿Este curso se ha avanzado algo en el tema de la climatización?

Siento verdadera indignación al ver cómo las personas que tienen la obligación de gestionar los servicios de los ciudadanos consideran que los niños y niñas cordobeses no necesitan tener su centro climatizado. En el mío y en otros muchos centros de Córdoba no hay un sistema adecuado para poder sobrellevar estas calores. Todos los años se vive esta situación y lo único que se hace es esperar a que pasen los días y las familias y los centros dejen de protestar hasta el próximo curso. Hace dos años, se instaló en mi colegio (Antonio Gala) un sistema de climatización que costó mucho dinero y a día de hoy no está en marcha por la mala gestión del Ayuntamiento. Quisiera saber qué pasaría en Alcaldía si se estropeara el aire acondicionado, si tardarían dos años en arreglarlo. Si todos los edificios públicos tienen sistemas de refrigeración, ¿los colegios por qué no? Es indignante. El CEIP Antonio Gala tiene escuela de verano y programa de refuerzo estival, ¿cómo va a sobrellevar el alumnado estas temperaturas? Me parece terrible que esto se esté obviando y consintiendo.

¿Hay muchos centros en Córdoba sin ningún sistema para amortiguar el calor?

Hay dos problemas importantes que resulta increíble que los políticos no tengan voluntad de solucionar. En primer lugar, muchos centros educativos se construyeron hacen 30 o 40 años y necesitan una remodelación integral. Tanto de instalaciones de agua y electricidad como de otros aspectos de infraestructura. Habría que hacer un plan integral de actualización de edificios educativos en el que instalar sistemas sostenibles energéticos que permitieran tener potencia eléctrica suficiente para la digitalización de los centros y para una climatización adecuada a las temperaturas en Andalucía. El segundo problema es que Andalucía tiene un acuerdo para los centros de Infantil y Primaria por el cual el mantenimiento de los edificios públicos educativos lo llevan los ayuntamientos. En las poblaciones pequeñas, suelen mimar y cuidar a sus colegios, pero en las poblaciones grandes depende del bien hacer de las corporaciones que gobiernen y el empeño en ello. Muchos alcaldes insisten en que debería ser la Junta la encargada de esto y hay que traspasar funciones; y mientras que se ponen de acuerdo, nosotros sufrimos las consecuencias. En este momento, en mi colegio aún no se han desbrozado las malas hierbas, hay desperfectos considerables y en los últimos 40 años no se ha acometido una remodelación integral de los cuartos de baño, que además de anticuados suelen sufrir continuas averías. La gestión de mantenimiento ha empeorado considerablemente en los últimos años, solo se atiende a cuestiones urgentes. Este año, ha surgido otro problema añadido, han mandado instalar la fibra óptica desde la Consejería y, como consecuencia, han inutilizado líneas necesarias para ciertos servicios de los centros. Como la iniciativa ha sido de la Consejería, ahora se debaten entre las dos administraciones quién es la responsable y quién debes solucionarlo mientras tanto los centros sufrimos las consecuencias.

«Urge reducir la ratio y adaptarla a la realidad social, 20 niños por aula sería un buen número»

decoration

¿Sabe cuántos centros de Córdoba han flexibilizado el horario de clase para combatir las altas temperaturas como recomendó la Junta?

La Consejería no ha dado instrucciones para recortar el horario de clase ni los servicios del centro, como el comedor escolar. El Consejo Escolar de cada centro puede aprobar un protocolo de altas temperaturas con cambios en la organización interna del centro; espacios, acceso a baños, botellas de agua en clase… así como entregar al alumnado a familias que vengan a recogerlos antes de la hora de finalización de la jornada con previo aviso. Pero nunca cambiar el horario escolar.

Empezó usted este curso preocupada por cómo se compensarían en clase las pérdidas en el aprendizaje provocadas por la pandemia. ¿Ha sido posible remontar?

Este curso, se ha hecho un esfuerzo extraordinario en todos los centros por volver a la normalidad y poder compensar las perdidas educativas de la pandemia. Hasta enero, hubo numerosas incidencias covid, pero a partir de ese mes se ha normalizado bastante la vida de los centros y se han recuperado aprendizajes hasta donde ha sido posible.

¿Qué tal los nuevos horarios? ¿Han encajado bien el aumento de horas de Religión sin dañar otras materias troncales?

Más que afectar a las troncales, el aumento en Religión o Educación Física ha afectado a áreas como la Educación Artística y al segundo idioma francés, haciendo que pierdan importancia en el currículum educativo.

¿Qué cosas de las que ha traído el covid se quedarán en los centros educativos?

Hay ciertas cuestiones que se han arraigado en este tiempo de pandemia, la higiene de manos es una de ellas, se ha convertido en hábito y el propio alumnado lo demanda. La distancia todavía se mantiene y hay muchos saludos de manos en vez del típico beso y abrazo con el que estábamos acostumbrados a saludar. Aún hay bastantes miembros de la comunidad educativa con mascarilla e imagino que en el caso de alergias u otras enfermedades como la gripe A, que estamos pasando, va a estar más normalizado el uso de la mascarilla. En el comedor escolar se mantiene aún la separación, aún sin ser obligatoria

¿La irrupción definitiva de las pantallas en el proceso educativo está teniendo más efectos positivos o negativos en el alumnado?

Es difícil cuantificar en que proporción las pantallas tienen aspectos positivos o negativos. La digitalización de los centros y la enseñanza a través de las pantallas es un hecho que responde a la realidad y tendría que tener solo efectos positivos. El mal uso de los medios audiovisuales y de las redes es lo que trae aspectos negativos. En el caso de la enseñanza, yo tengo una firme convicción, lo digital no puede suplir que el profesor/a proporcione una experiencia tangible al alumnado, todo lo que se pueda aprender manipulando es más enriquecedor que la imagen. Ninguna imagen o vídeo de una naranja sustituye a la sensación, olor y el sabor de pelar una naranja y comértela. No podemos abandonar lo que se aprende por la experiencia y sustituirlo por un aprendizaje a través de la imagen en una pantalla.

«Con la bajada de natalidad actual, los conciertos educativos no son necesarios»

decoration

Usted es directora del CEIP Antonio Gala, en Moreras. ¿La brecha digital abierta en pandemia que acentuó desigualdades entre barrios y centros se ha ido cerrando?

La brecha digital sigue abierta, un número elevado de familias no tiene internet en casa ni ordenador. Todas las familias tienen móvil y con diferentes tarifas por lo que el único acceso digital es éste. Esa brecha digital es un problema social que está discriminando a una parte importante de la población. Cualquier persona que no tenga firma electrónica, no sepa pedir una cita online o manejar su banco por app va a tener serios problemas para realizar sus gestiones personales. La sociedad tendrá que poner medidas contra esto, estamos desprotegidos. Será necesario mantener atención personal para ciertos servicios y determinados colectivos. Por ejemplo, en mi centro ninguna familia ha hecho la matrícula online.

Hace tiempo que no se oyen quejas sobre los conserjes. ¿Se ha solucionado este problema?

Se solucionó poniendo conserjes en los centros donde faltaban y no se trasladaron los asignados. Pero no se ha solucionado el grave problema que tiene el Ayuntamiento con este personal y es que no tiene bien determinadas y actualizadas sus funciones y no se ejerce adecuadamente la jefatura de este personal, ya que no se supervisa el cumplimiento de sus funciones.

¿Cree que la baja natalidad está poniendo en peligro la educación pública? ¿Le consta si se cerrarán muchas aulas el próximo curso por falta de alumnos?

La bajada de la natalidad es una realidad. Lo que pone en riesgo la educación pública, según mi punto de vista, son dos cosas. Ante la bajada de la natalidad, la Consejería se niega a bajar la ratio y por otro lado, ante la bajada de la natalidad, el sistema educativo no necesita hacer conciertos con centros educativos privados -denominados confusamente concertados- ya que no responde a las necesidades de población actuales. Los conciertos se crearon en un momento en el que en España faltaban colegios públicos y era más barato subvencionar que construir. No estoy en contra de ninguna empresa privada educativa, y menos de las cooperativas de enseñanza, solo que los ciudadanos pagamos impuestos para tener servicios públicos gratuitos y los conciertos ya no son necesarios.

¿Cree que se está favoreciendo a la educación concertada?

Creo que tenemos que ser coherentes y ver que las empresas privadas educativas son diferentes a los servicios públicos educativos, tanto en principio como en su estructura. Las empresas privadas deben existir, por supuesto, y deben estar apoyadas y en parte subvencionadas con fondos públicos, pero es falso decir que un colegio concertado es igual a un colegio público. Los colegios concertados son empresas privadas porque tienen una titularidad diferente a la Junta de Andalucía, contratan a sus propios empleados, tienen sus propios edificios y el mantenimiento del mismo está gestionado por ellos. No somos iguales porque apliquemos las mismas normas educativas. Existiendo un servicio público con unidades disponibles, no se deberían subvencionar con dinero de los impuestos públicos empresas educativas privadas, llamadas colegios concertados. La persona que quiere usar un servicio educativo que no sea público tiene que pagarlo, esto ya ocurre en sanidad y nadie lo ve injusto. En estos momentos, yo creo que el sistema actual sí favorece a la concertada.

¿Cree que el mapa de áreas de influencia debe cambiar?

Creo que las áreas de influencia se necesitan para organizar a los alumnos según dónde viven y los centros que tiene alrededor, pero habría que revisarlas porque algunas son demasiado extensas.

"El espíritu de la Lomloe es bastante aceptado por todos"

decoration

¿Tener menos alumnos no permite trabajar con menos profesores?

Debe haber menos alumnado por clase, pero el mismo número de profesores. La realidad social ha cambiado considerablemente: los niños y niñas también. Es urgente cambiar la ratio porque se ha incrementado el alumnado de necesidades especiales, hay una diversidad sociocultural importante y la motivación y conducta en clase es diferente. 20 alumnos por aula sería un buen número para trabajar.

Se va a la vez que se produce un cambio de gobierno en la Junta. ¿Qué nota pondría a la Consejería saliente?

Hemos notado mucho el cambio de Consejería. Por supuesto que cada vez que cambia un gobierno, cambian todos los cargos políticos y algunos técnicos y necesitan un rodaje antes de empezar a andar. Pero en esta ocasión, se ha notado demasiado. Además, se han realizado muchas propuestas de forma demasiado improvisadas y mal coordinadas, que en general han aumentado la burocracia. Por supuesto, no hablo de personas concretas, entiendo que cada uno intenta hacer las cosas lo mejor posible, pero hay mucho descontento con la gestión de los últimos cursos. Hemos echado en falta más compromiso con las necesidades de los centros.

¿Los directores suelen tener más quejas para la Junta o para el Ayuntamiento, responsable del mantenimiento de los centros?

De los ayuntamientos, según la localidad. Algunos son excelentes con sus centros educativos. Con la Consejería, hay un descontento generalizado con el volumen de trabajo que imprimen, creando una burocracia desbordante. También hay quejas con la falta de compromiso con la sustituciones, nadie se cree que hagan falta tantos días para sustituir. La asignación de solo un 10% para gastos fungibles genera también un problema grave. En fin, queda mucho por mejorar. Hay un gran apuesta por planes y programas con fondos europeos, pero como no hagan el seguimiento adecuado con el cambio de gobierno no va a ser proporcional la gran cantidad de dinero enviado con los logros conseguidos. Este curso se ha concretado además otra reforma de la ley educativa.

¿Cómo ha caído la nueva Lomloe entre los directores?

No se ha terminado de aplicar en los centros por falta o retardo de instrucciones por parte de la Consejería. Sobre los aspectos más polémicos, hay diversidad de opiniones, pero el espíritu de la Lomloe es bastante aceptado por todos.

Acaba una etapa de siete cursos al frente de Asadipre. ¿Por qué se va?

Aprobé las oposiciones el curso 89-90, después de varios destinos. Los últimos 20 años he trabajado en la barriada de Las Moreras y los de esos, 15 años he sido directora del CEIP Antonio Gala. He considerado que es un periodo aceptable de dedicación a la dirección del centro y que profesional y personalmente he terminado un ciclo de mi vida. Al dejar la dirección del CEIP Antonio Gala, dejo de ser directora y debo dejar la asociación de directores/as, Asadipre.

¿Qué balance hace de estos años? ¿Qué retos de los que se propuso ha logrado y qué tareas deja pendientes a su sucesor?

Los años como directora y presidenta de Asadipre han sido extraordinarios. He aprendido muchísimo y he conocido y trabajado con excelentes personas, lo que me ha permitido desarrollar ideas sobre cómo mejorar el sistema educativo y hacer que los niños mejoren en su aprendizaje y se desarrollen integralmente como personas. Siento un enorme agradecimiento por el CEIP Antonio Gala y Asadipre. En el colegio, he impulsado proyectos que han consolidado la vida del centro, mantenido una estabilidad en mi equipo y he conseguido que no seamos maestros y alumnos sino una comunidad educativa que participa en las aulas y enriquece el aprendizaje. Nos constituimos como comunidad de aprendizaje y eso cambió la vida del centro, ha sido mi mejor experiencia educativa. Quedaría lograr el absentismo cero y aumentar la participación sistemática de las familias. En Asadipre, he dinamizado la asociación en Córdoba consolidando un equipo de trabajo, incrementando el número de asociados y creando una dinámica anual de actividades. Cómo reto, quedaría mejorar el intercambio de buenas prácticas entre directores y la participación de los asociados. En el centro, se queda como director Javier Luque, secretario durante los últimos 6 años y conoce el centro, las familias y el barrio, por lo que va a continuar la labor que hemos desarrollado. En Asadipre , se queda Rafael Luque, director del CEIP Concepción Arenal, con mucha experiencia en la asociación y en la directiva, por lo que va a desempeñar la labor extraordinariamente. Los dos son magníficos.

¿Qué consejo le daría a Rafael Luque?

Mi experiencia en cargos de dirección es que es una mezcla entre eficacia en el cumplimiento de objetivos, atención personalizada, creación de equipos de trabajo cohesionados con distribución real de funciones, sinceridad respetuosa, mucho trabajo planificado, transparencia y disponibilidad. Este sería mi consejo.

Compartir el artículo

stats