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Diario Córdoba

REPORTAJE

Lavanderías a todo trapo

Lavanderías y tintorerías no dan abasto debido a la alta demanda de sus servicios en una primavera ya sin restricciones | Los propietarios celebran el repunte, pero piden medidas para no depender de esta temporada

Contratación: En la tintorería Sol y Mar han vuelto a contratar a quien tuvieron que despedir en pandemia. MANUEL MURILLO

Una llamada realizada estos días a cualquier tintorería y lavandería de Córdoba, por motivos que no sean de estricta urgencia, recibe siempre la misma respuesta: «Lo siento pero va a ser imposible, estamos desbordados».

El primer mayo cordobés sin restricciones sanitarias tras la pandemia ha inflado las ganas de recuperar el tiempo de disfrute perdido. Los hoteles alcanzan un 85 por ciento de ocupación en el último fin de semana de Patios y ese ímpetu del visitante se refleja también en la hostelería, con las reservas de comensales al máximo. Una reacción en cadena de trabajo desbordado que estos días se refleja también en negocios como el de Ana María Martín, a cargo de la lavandería Avanza. Esta empresa, situada en el polígono Los Pedroches, se encarga sobre todo del lavado y planchado de la mantelería de bares y restaurantes como El Caballo Rojo, la Taberna Almodóvar, Noor, el Bar de Paco Morales, Envero y la Cuchara de San Lorenzo, entre muchos otros. Llevan con excesiva demanda desde septiembre, con un pico en este mayo que sitúa su actividad «muy por encima de los niveles de 2019», comenta la empresaria. «Nosotros funcionamos sobre todo por el boca a boca y la verdad es que estamos desbordados. No podemos atender a nuestros clientes todo lo bien que nos gustaría», añade.

Costes: La lavandería Avanza ha doblado la plantilla e instalado maquinaria. MANUEL MURILLO

Ana María relaciona este incremento con la celebración de ceremonias atrasadas; como bodas y comuniones. A esto se suma el carácter festivo del mayo cordobés. «Nos hemos echado a la calle como locos», resuelve Ana María. Ante este incremento de las ventas, podría parecer que los ingresos del negocio se sitúan en altos niveles. Nada más lejos de la realidad. Pese a las ayudas que obtuvieron del Gobierno en tiempos de pandemia, sus costes siguen siendo considerables. «Tuvimos que duplicar los puestos de trabajo y compramos nueva maquinaria. Creo que deberían darnos un poco de oxígeno, porque cuesta mucho recuperar las inversiones con tantos impuestos», explica. Eso sin contar con las dificultades que encuentran para contratar a trabajadores. «Quisiéramos contratar a más personal, pero no tenemos ningún tipo de medida económica que nos impulse a crear más puestos de trabajo», declara. A pesar de todo, siguen adelante, acostumbrados a trabajar duro en periodos intermitentes.

En tintorería María José también viven días estresantes. Tratan de cumplir lo mejor que pueden con los tiempos de su servicio de recogida y entrega a domicilio, «aunque tengamos que madrugar mucho para atender a todo el mundo», contestan con prisas y casi sin pararse hablar. «Que no está la cosa para despreciar clientes», añaden tras el mostrador.

La situación es muy similar en la lavandería y tintorería El Cisne, situada en la calle Pintor Arbasia. Al frente se encuentran Francisco Calatrava y Mariluz Ruiz, un matrimonio con más de 30 años de experiencia en este sector. Han vivido de todo, pero nada como el cambio tan drástico que ha traído la pandemia. «En marzo, cuando se decretó el estado de alarma, solo recibíamos encargos de lo imprescindible, de uniformes de sanitarios y personal de emergencias, pero es que ahora estamos recibiendo el doble del doble», explica Mariluz. Es lo característico de mayo, un mes «horroroso» para cualquier lavandería, que en el resto del tiempo vive jornadas muy tranquilas. «Ahora estamos echando 16, 18 y hasta 19 horas al día porque todo el mundo va con prisas, parece que todos quieren tirarse a la calle», se sorprende Mariluz. A su negocio no solo llegan túnicas de Semana Santa esperando los retoques antes de ser guardadas para el año que viene, o trajes de gitana que se lucirán esta feria de mayo. Los apartamentos turísticos también requieren a este servicio tras la marcha de los turistas y aun quedan días de mayo.

Demanda: En tintorería Cisne están llegando a trabajar 19 horas al día. MANUEL MURILLO

Ana María y Rafael Muñoz tienen a su cargo dos dependientes y un repartidor para la entrega a domicilio. A esto se suma la inversión que realizaron en lavadoras biodegradables y en renovar sus instalaciones. Por eso, extienden lo posible las horas de trabajo, para compensar los momentos más relajados cuando pase el mayo cordobés.

En la avenida Barcelona se encuentra Sol y Mar, una lavandería que tiene otro establecimiento en Ciudad Jardín. José Luis Verdejo está al frente desde hace 40 años. Su abuelo fundó el negocio hace unos 55. Este empresario tiene experiencia suficiente como para estar acostumbrado a la sobrecarga del mayo cordobés, pero este año cuenta con sensaciones atípicas en el ambiente. «Hay un boom mayor que otros años porque todo el mundo quiere salir, vestirse de gitana», explica el empresario, quien pudo hacer frente a la bajada de facturación de la pandemia gracias a las ayudas del Gobierno. «Teníamos una persona de refuerzo de la que tuvimos que prescindir, pero hemos aprovechado el boom de mayo para volver a contratarla y estamos muy contentos de haber podido hacerlo», añade.

Estos negocios cuentan con una asociación a nivel autonómico, la Asociación de Tintorerías y Lavanderías de Andalucía (Tylda). Su presidenta, Mª Ángeles Urquiza, se lamenta de que este es cada vez un «negocio más estacionario, que se concentra en tres meses». Según comenta, los asociados ya han planteado el problema a los grupos parlamentarios, para pedirles que les den más facilidades para contratar a personal en momentos puntuales «porque no es rentable la contratación todo el año», apunta. A esto se añade el hecho de que «no encontramos los perfiles que necesitamos y cargamos con altos costes de empleabilidad, poco realistas», añade. Todo sea por que la vuelta a la feria de mayo sea brillante.

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