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Diario Córdoba

PARTICIPACIÓN CIUDADANA

Los barrios del distrito sureste confluyen en la primera Feria de la Educación y la Vecindad

Centros educativos y asociaciones colaboran con más de 160 actividades lúdicas y didácticas

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Primera Feria de la Educación y la Vecindad ALBERTO RUIZ

La explanada junto al centro cívico Fuensanta cuenta con gran bullicio este miércoles debido a la celebración de la primera Feria de la Educación y la Vecindad, que quiere fomentar la apertura de los actores sociales del distrito sureste de Córdoba a la ciudadanía.

Con motivo de esta iniciativa, los centros educativos y asociaciones de los barrios han montado diferentes casetas en las se llevarán a cabo más de 160 actividades para fomentar el aprendizaje en el alumnado de forma divertida, a la vez que se reivindica el papel del comercio local y el tejido asociativo.

La inauguración ha contado con la asistencia del alcalde, José María Bellido, así como de la delegada de Servicios Sociales, Eva Contador, y la delegada de educación, Inmaculada Troncoso, quienes han visitado las distintas casetas de la feria. Bellido ha incidido en el matiz "reivindicativo" de este encuentro tras el parón por la pandemia y ha hecho referencia a la tradición "histórica" del distrito sureste respecto a los avances en participación ciudadana. "El barrio de la Fuensanta y el distrito sureste tuvieron un cambio a mejor en los 80 y 90 gracias a la implicación de los vecinos, quienes propiciaron esta transformación con la ayuda de las instituciones". Una transformación que, según el alcalde, "sirve de ejemplo para otros barrios como Guadalquivir o Palmeras, donde los vecinos pueden ser agentes transformadores y luego aportar nosotros los recursos técnicos".

Bellido ha apuntado, asimismo, a la "alegría" que se estaba percibiendo en el ambiente y que "es la que queremos que siga adelante, sembrando la sensibilización en ciudadanía para las próximas generaciones", y ha señalado la celebración de próximas ediciones de esta feria en el futuro.

Los escolares participan en un taller de concienciación sobre alimentación saludable ALBERTO RUIZ

Ambiente colaborativo

"¿Cuántas cucharadas de azúcar tiene este yogur líquido? ¿Y este zumo? ¿Creéis que está dentro de las cantidades que debe tomar un niño al día?" son las preguntas que debían responder los jóvenes escolares frente al puesto de comida saludable de CEIP Algafequi, lleno de frutas y verduras procedentes de tiendas de la zona. Se establecía así una relación directa con el comercio de cercanía, ensalzado en la feria como un elemento fundamental de la vida diaria del barrio. La explicación de las variedades de los alimentos cultivados y sus propiedades beneficiosas dejaba caras entusiasmadas.

El estand del IES Galileo Galilei estaba dirigido por los alumnos del grado medio y superior de Técnico en Emergencias y Protección Civil. Junto a un camión de extinción de incendios, preparaban trajes de bomberos que los alumnos se iban probando, antes de cargar con las bombonas amarillas y las máscaras. "Esta es una forma divertida de aprender, pero también les ayuda a plantearse una posible salida laboral en el futuro", explicaba Javier Jara, alumno del ciclo y en proceso de unas oposiciones. No muy lejos de allí, los compañeros de Javier preparaban los arneses para la clase de escalada programada.

Zona de la 'Feria de la Educación y la Vecindad' dedicada al aprendizaje sobre el mundo de la ganadería ALBERTO RUIZ

Mientras los alumnos de Integración Social impartían el taller de papiroflexia, la zona de ganadería y paisajismo ganaba protagonismo con la actividad de alimentar a los corderos y la de ver tirar a la mula de carga. Un altavoz anunciaba el comienzo de los experimentos de física y química antes de que en el lado opuesto de la feria diese comienzo el bingo feminista.

Los colectivos también han tenido su espacio para mostrar su actividad al barrio, como sucedía con la exposición fotográfica de Enfoco. Las agrupaciones benéficas aprovechaban la visibilidad para recaudar fondos. Del mismo modo, las asociaciones vecinales compartían espacio en su afán de mostrar la importancia de las acciones compartidas. Vecinos de la asociación Santuario elaboraban jabones naturales, que luego ponían a la venta, y el alcalde afinaba el olfato para decidirse por una de las bolsitas de tela.

Conciencia feminista

La asociación vecinal Cañero ha tenido la oportunidad, gracias a la feria, de presentar un proyecto que no pudieron llevar a la comunidad educativa debido a la pandemia. Se trata de Vecinas Cañeras, un recopilatorio de historias de vida de las mujeres que han hecho de su actividad una forma de mejora de convivencia en el barrio. Tal como señala el prólogo del libro, se trata de tomar conciencia y aprender que "las mejoras y derechos conseguidos no han caído del cielo, sino que hay que unirse y organizarse para exigirlos y conservarlos". Una puesta en valor de las pequeñas acciones cotidianas, que ha ilusionado y elevado la autoestima de estas mujeres imprescindibles.

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