La lluvia que lleva dos días cayendo en los patios de Córdoba está sentando de maravilla, "como agua de marzo contra la calima", bromeaba esta mañana Nacho Álvarez en su patio de San Basilio 14, uno de los que componen la ruta del Alcázar Viejo, que funciona desde febrero a junio, que estos días transitan muchos turistas. A diferencia de otras trombas de agua, la de esta vez no ha causado mucho daño en las flores "aunque a los cuidadores nos ha multiplicado el trabajo de limpieza por veinte", afirma Nacho, que este año estrena pajarera en su casa. Después de una semana limpiando barro y lavando la cara a las macetas, los recintos que competirán este año en el Concurso Municipal en el mes de mayo empiezan a brillar de nuevo gracias al agua limpia que está regando las plantas y los chinos del suelo, que según Ana de Austria, de San Basilio 22, "son preciosos, pero cuesta mucho sacarles una tromba de porquería como la que ha caído".

"La calima ha sido el colmo", comenta Álvarez, que ya tenía el patio pintado cuando descargó el cielo y ahora, como otros propietarios, anda repasando con la brocha cuando sale el sol en los huecos donde va retirando las macetas. "El agua viene muy bien ahora para limpiar del todo y para las macetas, que han estado asfixiadas, sin poder respirar por el barro", asegura. Según Nacho y Rosa, de Martín de Roa 7, tanto las plantas de flores como las verdes han sufrido estrés por la calima. Al parecer, el barro ha tapado los poros por los que realizan la fotosíntesis, haciendo imposible el proceso. "Por eso estas lluvias tranquilas, sin granizos como los del año pasado, y de agua clara, les están sentando de lujo", coinciden, "la humedad también les viene muy bien. Lástima que todo no se arregle con agua. En Martín de Roa 7, los canalones del agua se han atascado y el agua está desconchando las paredes y estropeando las macetas. "Ya hemos llamado a Vimcorsa para que vengan porque nosotros no podemos arreglarlo", comenta Rosa. Como en San Basilio 40 y otros recintos, los chorreones del barro aún están visibles en las paredes. "Por mucho que limpies, las marcas no se van", explica Mery, del patio de la Costurera, que lleva una semana "limpiando hoja por hoja, planta por planta para recuperar el color de cada una". Como Teo, el cuidador de las plantas de San Basilio 44, que confía en que el barro no vuelva por Córdoba para no tener que repetir la operación otra vez. "Hemos tenido que limpiar a conciencia para reabrir el patio, pero ya está todo en orden, esperemos que dure", comentó. Lo que no está tan claro es qué volumen de flores habrá de aquí a mayo. "Este invierno ha habido mucho sol y la floración se ha adelantado, no hay más que ver el azahar, muchas macetas no tendrán flor en el concurso y habrá que reponerlas", concluye.

La mayor o menor exposición de las macetas a la lluvia ha dañado más unas que otras. "Las que estaban en la azotea, estaban cuajaditas de barro mientras que las de los soportales apenas lo han notado, pero no hay espacio para meterlas todas dentro", explica Ana de Austria. En el Alcázar Viejo, la comisión municipal que evalúa los patios para entrar en el concurso pasó justo antes de la calima, por lo que pudieron verlos listos para revista. En otras zonas, como la Axerquía no fue así. Según Rafael Barón, de Pastora 2, los técnicos del Ayuntamiento fueron a su casa la mañana posterior a la calima. "Tuvimos que limpiarlo corre que te pillo para enseñarlo en condiciones, aunque la comisión nos dijo que habrían entendido que no estuviera en condiciones después de lo ocurrido", comenta. Superada la etapa de limpieza, Barón espera que de ahora en adelante solo caiga agua limpia. "Mientras no caiga más barro ni granizo, no hay problema".

Malestar en Amigos de los Patios porque sus casas no competirán con los populares

El presidente de la Asociación Amigos de los Patios, Miguel Ángel Roldán, ha expresado su malestar por la no inclusión de los dos recintos de la entidad (San Basilio 44 y Siete Revueltas 1) en la categoría de patios populares, tras la creación de una nueva de patios singulares en la que competirán este año ocho recintos de asociaciones y organizaciones sin ánimo de lucro por dos premios de 3.000 y 2.500 euros, respectivamente. Según Roldán, se trata de una "injusticia total" porque para él, se les excluye "sin tener en cuenta que nuestros patios no solo son populares en esencia sino que el de San Basilio 44 es el único que abre todo el año de forma gratuita a todo el mundo, contribuyendo al conocimiento de esta tradición para miles de visitantes". En su opinión, ese patio compite en igualdad de condiciones con el resto "porque somos una entidad sin ánimo de lucro" y "no vivimos del patio como hacen otros que son propietarios y pueden concursar". Por eso, no descarta salir del concurso en próximas ediciones o adoptar "otras medidas que se estudiarán".