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ESTADÍSTICA DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE CATASTRO

Los cordobeses se lanzan a la multipropiedad de fincas rústicas

En una década se incrementan un 82% las fincas rurales en manos de multipropietarios | En Córdoba hay 510 personas o entidades con más de 50 bienes, frente a los 250 del 2006

Panorámica de viviendas en el casco histórico y la zona centro de Córdoba capital.

Panorámica de viviendas en el casco histórico y la zona centro de Córdoba capital. / A.J. GONZÁLEZ

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Irina Marzo

Irina Marzo

Córdoba

En apenas una década, se han incrementado en un 82% el número de fincas rústicas que en Córdoba están en manos de multipropietarios. En concreto, se ha pasado de que en el año 2011 hubiese 132 propietarios con más de 50 propiedades en el medio rural, a que en 2021 fueran 240, según la Dirección General del Catastro. Ese crecimiento es aún mayor, del 92%, si se compara con el año 2006 (primero de la serie histórica), cuando se anotaron 125 propietarios con más de 50 bienes en Córdoba. La concentración de propiedades rústicas en menos manos --la estadística no especifica el tamaño ni las características de esas propiedades-- se ha ido produciendo sin descanso, mientras que el número de multipropietarios de fincas urbanas (una categoría que engloba viviendas, locales, cocheras, naves o suelos) se ha mantenido constante en la última década en la provincia (eran 211 los propietarios de más de 50 bienes en 2011 y 209, el año pasado), a excepción de los años donde se produjo la crisis del ladrillo.

Los cordobeses se lanzan a la multipropiedad de fincas rústicas

Titulares de bienes urbanos y rústicos. / Diario CÓRDOBA

[Pinche aquí para ampliar el gráfico]

La cantidad de grandes propietarios en urbana alcanzó su máximo histórico en el 2015, cuando había más de 233 titulares de más de 50 inmuebles. En los peores años de la crisis se constató que la bajada de precios favoreció la concentración de propiedades urbanas en pocas manos. Sin embargo, esa concentración se ha frenado en los últimos años.

Son, por tanto, las propiedades rústicas las que tiran de las cifras globales de entidades y personas con propiedades tanto rústicas como urbanas con más de 50 bienes, que se elevaron en 2021 a 510, frente a los 369 registrados en 2011, o los 250, del 2006. De este modo, en Córdoba, en el año 2021 se duplicaron (subieron un 104%) los multipropietarios de urbana y rústica respecto al 2006 y hubo un 38% más que hace diez años.

Esos 510 titulares de más de 50 bienes urbanos y rústicos sitúan a Córdoba en la media de Andalucía. Así, Almería es la provincia con más grandes propietarios (752), seguida de Málaga (697), Granada (665) y Sevilla (612). Por contra, Jaén (376), Huelva (362) y Cádiz (307) tienen menos propietarios de más de 50 bienes. A nivel nacional, las provincias gallegas son las que mayor número de multipropietarios tienen de España (en parte, por la distribución minifundista del campo), encabezando con mucha diferencia el ránking Ourense con 19.143, seguido de Lugo (9.522) o Zamora (8.306).

Es imposible saber por la estadística del Catastro qué perfil tienen esos multipropietarios, ya sean personas físicas con alto poder adquisitivo o entidades. El secretario general de la Asociación de Empresarios de la Construcción de Córdoba, Francisco Carmona, no considera que sea significativo e incide que detrás de esos números «no solo hay personas físicas, sino iglesias, entidades públicas como ayuntamientos o empresas como AVRA o Vimcorsa, entidades bancarias o incluso nuevos operadores como los gestores de alojamientos turísticos». Para Carmona, el único cambio cualitativo respecto a la propiedad de urbana se produjo durante la crisis financiera.

Por su parte, Ana Moreno, del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Córdoba, cree que la concentración de inmuebles se podría achacar a dos motivos: «uno, al hecho de que los intereses que están dando los bancos para fondos y depósitos es irrisorio y por eso se buscan productos más seguros; y en segundo lugar, porque la inversión en bienes inmobiliarios siempre es segura y suele dar beneficios vía arrendamientos». Asimismo, entiende que la concentración de fincas rústicas podría deberse también «a la captación de ayudas de la PAC». A Asaja, por su parte, no le consta que se haya producido esta evolución al menos entre sus asociados.

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